
Dr. Zacarías Galo
“Las posibilidades de la regeneración tisular desbordan la imaginación”
Versión online o papel publicada por el medio en su página web o tirada nacional
Con más de una década aplicando terapia celular, el doctor Zacarías Galo Sánchez explica cómo la cirugía autorregenerativa está transformando el tratamiento de la artrosis y las lesiones degenerativas.
Acumula más de diez años de experiencia en la aplicación de terapia celular. ¿Cómo influye esta trayectoria en la tasa de éxito de sus intervenciones?. ¿Cómo influye esta trayectoria en la tasa de éxito de sus intervenciones?
Efectivamente, mi experiencia durante todos estos años ha ido remodelando mi abordaje de las patologías degenerativas y haciéndolo mucho más selectivo y eficaz. Cada vez se afina más tanto el diagnóstico y la indicación terapéutica como el procedimiento en sí. Esto ha llevado a un incremento, si cabe, en el porcentaje de buenos resultados obtenidos con el uso de terapias basadas en células madre mesenquimales.
¿Qué solución aporta la cirugía autorregenerativa a quienes sienten que han llegado al límite con su dolor?
La cirugía autorregenerativa proporciona un alivio muy considerable de la clínica que presenta el paciente que sufre lesiones del aparato locomotor como resultado de la degeneración tisular debida a la edad o a traumatismos previos. Disminuye el dolor, reduce la inflamación y mejora la movilidad. Todo ello permite que los pacientes retomen con soltura sus actividades de la vida diaria, con todas las ventajas que esto conlleva.
¿En qué consiste exactamente la técnica de extraer células del tejido adiposo del paciente para implantarlas en una articulación dañada en la misma sesión?
Las células madre mesenquimales pueden obtenerse fundamentalmente de dos fuentes. Una es la médula ósea, un procedimiento que puede resultar muy molesto, incluso doloroso. La otra es el tejido celular subcutáneo, obtenido mediante una micro-liposucción que es sencilla y poco agresiva. Este procedimiento requiere solo anestesia local, se realiza en quirófano y permite obtener alrededor de 30 millones de células madre mesenquimales, una población crítica capaz de recuperar las lesiones degenerativas de su entorno.
¿Por qué esta combinación es más eficaz que el uso aislado de células madre?
Siempre he defendido que hay que utilizar todos los medios al alcance del cirujano para lograr el objetivo deseado. Si no quiero que se me caigan los pantalones, me pongo cinturón y tirantes: a veces no hace falta, pero cuando es necesario, hay que usarlos. Muchos colegas que emplean terapia celular se limitan a infiltrar la zona a tratar. Yo me di cuenta muy pronto de que la combinación de técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas, como la artroscopia, junto con la colocación selectiva de células mesenquimales, proporciona resultados mucho mejores que cualquiera de las dos técnicas por separado.
¿Es posible recuperar la calidad de vida sin una cirugía tan agresiva?
La experiencia acumulada me ha demostrado que los pacientes tratados con células madre requieren en un porcentaje muy bajo una cirugía protésica posterior. Además, este tratamiento no cierra ninguna puerta: si fuera necesario, se puede recurrir a una prótesis en cualquier momento sin que el procedimiento previo suponga ningún impedimento.
¿Cómo es posible que el uso de la articulación sea casi inmediato?
Los tres efectos casi inmediatos del uso de células madre son analgesia, disminución de la inflamación local y acción antimicrobiana. Esta combinación hace que el postoperatorio sea muy llevadero y que se pueda utilizar la articulación prácticamente desde el primer momento. Es verdaderamente sorprendente.
¿Está indicada esta técnica tanto para deportistas jóvenes como para personas mayores?
Sí. Uno de mis primeros pacientes era un gran aficionado al golf que retomó con entusiasmo su práctica a las pocas semanas del tratamiento. También tengo pacientes corredores de maratón, uno de ellos de 70 años, que volvió rápidamente a correr y sigue haciéndolo. Son solo algunos ejemplos que ilustran de forma muy clara los resultados obtenidos.
¿Cuál cree que será el siguiente paso que veremos en la clínica Cellestra?
Hoy en día ya hay voces que prevén que, en un futuro relativamente cercano, la muerte será una opción. Yo no lo veo tan próximo, pero tampoco me parece una afirmación descabellada. Creo que nos acercamos a gran velocidad al “Un mundo feliz” de Aldous Huxley, donde todos permanecen en una larguísima juventud. Este camino no parece tener marcha atrás. Preveo un futuro de tejidos y órganos fabricados en laboratorio que reemplazarán a los desgastados, y creo sinceramente que ese futuro está más cerca de lo que pensamos.












