
Clínica Victoria Rey
La revolución en fertilidad: tecnología de vanguardia y medicina personalizada
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Versión online o papel publicada por el medio en su página web o tirada nacional
Durante años, los tratamientos de fertilidad se aplicaban de forma casi automática en todos los casos: mismos protocolos, mismos fármacos, misma estrategia para todas las pacientes. Pero esa etapa ha terminado. En la actualidad, la medicina reproductiva ha avanzado para que cada mujer y pareja consigan gestación mucho más rápido gracias a tratamientos personalizados de alta precisión y mínimamente invasivos.
La doctora Victoria Rey, ginecóloga experta en reproducción asistida y cirugía de la fertilidad, lidera esta transformación desde Clínica Victoria Rey, referente nacional en casos complejos y líder en el desarrollo tecnológico para la fertilidad, con más de 15.000 mujeres tratadas con éxito y técnicas propias como el método VRey para tratar miomas sin cirugía. Recientemente galardonada con el Premio a la Excelencia en Salud Reproductiva Femenina, nos explica por qué hablar de medicina personalizada ya no es una promesa de futuro, sino la clave actual del éxito reproductivo que nos permiten hablar de una revolución en fertilidad y de una nueva era en reproducción asistida.
Durante mucho tiempo, los tratamientos de fertilidad seguían un protocolo bastante estándar. ¿Qué ha cambiado en los últimos años?
Prácticamente todo. Hemos pasado de aplicar protocolos generales a hacer medicina personalizada real, donde analizamos a fondo las causas individuales de cada caso. Hemos pasado de “probar suerte” a entender la raíz del problema. Sabemos que para conseguir el embarazo debemos entender por qué no llega y qué necesita cada mujer o cada pareja para conseguirlo. Hace muchos años que en nuestra clínica apostamos por la inversión en personas y tecnologías de vanguardia para proporcionar medicina de precisión, de altísima calidad y altas tasas de embarazo.
¿Cómo afronta cada caso que llega a su clínica?
Entendiendo que no hay dos mujeres iguales, aunque tengan la misma edad y la misma reserva ovárica. Sus úteros son distintos, sus respuestas inmunológicas también, y lo que funciona en una, puede fracasar en otra. A diferencia de clínicas que operan como franquicias o grandes grupos médicos con protocolos estandarizados, nuestra identidad y prestigio están indisolublemente ligados a una vocación para el estudio, conocimiento y entendimiento de cada caso clínico. Y por esto somos el centro al que otros profesionales de la ginecología derivan sus casos más desafiantes.
¿Qué herramientas permiten hoy esa personalización?
La clave principal de la personalización en medicina es saber escuchar a las personas para poder entender su problema y, por tanto, ajustar las recomendaciones. Sin eso, no podremos aplicar correctamente toda la tecnología de que disponemos.
El avance en el conocimiento de la genética y la inmunología en reproducción humana y las técnicas mínimamente invasivas son tecnologías avanzadas que nos han permitido diagnosticar y tratar con precisión para restaurar la fertilidad. Podemos destacar, por ejemplo:
- El análisis genético del embrión sin necesidad de biopsia, que ha supuesto en nuestra clínica un crecimiento altísimo de embarazos obtenidos en los últimos años; la evaluación de la receptividad del endometrio basado en el estudio biomolecular y genético, que nos permite conocer con alta precisión el momento o ventana de implantación del útero para que una mujer reciba un embrión; el estudio del microbioma endometrial, que evalúa si la cavidad del útero tiene un entorno apto para la implantación de un embrión.
- Los estudios de la inmunología reproductiva tanto en sangre como en el entorno uterino, clave en mujeres que han tenido abortos o fallos de implantación.
- Además, contamos con el rejuvenecimiento ovárico, basado en terapias biológicas y de ginecología funcional que han logrado embarazo en más de 1000 mujeres en nuestra clínica; y con las técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas de útero y ovarios, que permiten lograr embarazos donde antes no había ninguna posibilidad.
¿Y todos estos avances en qué se traducen?
Todo eso nos permite adaptar el tratamiento a las características exactas de cada paciente, en lugar de aplicar un mismo protocolo a todas.
¿Cómo ha impactado toda esta tecnología en la fertilidad y en los tratamientos de reproducción?
Las tasas de embarazo han mejorado considerablemente. Las tasas de éxito aumentan cuando el tratamiento es adecuado a lo que el cuerpo necesita, no al revés. Por ejemplo, en nuestra clínica vemos muchos casos que vienen de otras clínicas tras varios ciclos fallidos. Cuando se hace un diagnóstico inmunológico del endometrio, se conoce el momento exacto para la implantación en el útero, se analiza la genética del embrión, o se ajusta el tipo de estimulación hormonal, los resultados cambian por completo. Hemos logrado embarazos en pacientes que venían etiquetadas como “de mal pronóstico”, simplemente porque nadie había mirado más allá.
¿La medicina personalizada encarece los tratamientos?
No necesariamente. De hecho, muchas veces evita ciclos innecesarios y reduce el número de intentos. Un diagnóstico preciso permite hacer las cosas bien desde el principio. Además, los estudios avanzados están cada vez más accesibles y permiten tomar decisiones con mayor tranquilidad. Personalizar no es “hacer más pruebas por hacerlas”, es invertir con sentido clínico en información clave. Y eso, alivia emocionalmente a la paciente y su pareja, les acorta el tiempo para conseguirlo y les evita gastos innecesarios en intentar tratamientos no exitosos.
Sí es cierto que esta especialización y tecnología de vanguardia de la que disponemos en nuestra clínica requieren mucha inversión en formación, recursos humanos y tecnológicos. No todas las clínicas están preparadas para liderar este cambio, dirigido a conseguir que una mujer sea madre de un hijo sano con el menor coste y tiempo posible.
¿Qué tecnologías destacaría como realmente revolucionarias en la fertilidad actual?
De entre las técnicas más vanguardistas de las que disponemos en nuestra clínica y que han hecho que seamos líderes en tasas de embarazo destacaría cuatro:
- El programa de screening genético embrionario no invasivo EmbryoCARE®, que analiza el ADN del embrión sin necesidad de biopsiarlo. Es un avance sin precedente en seguridad y eficacia reproductiva.
- El análisis de la receptividad, inmunología y microbioma endometrial, que permite detectar y tratar desequilibrios invisibles que pueden impedir la implantación.
- En tercer lugar, la técnica de rejuvenecimiento ovárico OvarianCARE®, basada en tecnología de plasma rico en plaquetas y medicina integrativa y funcional mejoran la calidad ovocitaria y han conseguido gestación tras fecundación in vitro en casos de mujeres con reserva ovárica disminuida que no tenían ninguna opción de ser madre.
- Por último, el método VRey® para el tratamiento de los miomas por radiofrecuencia que desarrollamos en nuestra clínica ha supuesto una revolución en el tratamiento sin cirugía de estos tumores, que afectan a la fertilidad en muchas mujeres, y que hasta el desarrollo de esta técnica no tenían tratamiento e impedían el embarazo a las mujeres que los padecían.
Todo esto está haciendo que seamos más precisos, menos invasivos y mucho más eficaces.
Quisiera preguntarle concretamente por los resultados en la fertilidad que ha tenido el tratamiento de miomas por radiofrecuencia que desarrolló en 2015.
Es un tratamiento del que me siento enormemente orgullosa porque ha sido el inicio de una era en la que tener un mioma no significa tener que hacer una cirugía y extirpar el útero. El método VRey® es una técnica mínimamente invasiva, que no necesita anestesia general, ni ingreso hospitalario ni deja cicatriz. La técnica la desarrollé en mi clínica en Sevilla hace 10 años y desde entonces he formado a ginecólogos de todo el mundo, que la han llevado a sus hospitales y han ayudado a que miles de mujeres que padecían miomas y no tenían ninguna posibilidad antes de la radiofrecuencia hayan conseguido embarazo.
En este año mi trabajo se ha visto reconocido por la publicación en la más importante revista científica americana, Obstetrics and Gynecology, de los excelentes resultados de los embarazos conseguidos tras esta técnica. Este hecho ha consolidado la validez y seguridad del método VRey® para mejorar la fertilidad.
¿Y cómo ve el futuro cercano de la reproducción asistida?
Lo veo muy orientado a dos ejes: la prevención y la personalización. Ya no podemos esperar a que una mujer llegue con 40 años tras varios intentos de tratamientos fallidos. Debemos empezar a hablar con claridad sobre su fertilidad desde los 30 o incluso antes.
También avanzamos hacia una medicina más integrativa: no solo ovocitos y esperma, sino inmunidad, genética, salud uterina, bienestar emocional… Una visión global de la fertilidad, no fragmentada.
Se habla mucho de la vitrificación de óvulos. ¿Cuál es su papel en este nuevo paradigma?
Es una herramienta fundamental. La preservación ovocitaria permite a las mujeres decidir con libertad cuándo quieren ser madres, sin estar sometidas a la presión del reloj biológico. No es solo para mujeres con cáncer o situaciones médicas extremas: es para cualquier mujer que quiera cuidar su futuro con previsión. Lo ideal es hacerlo antes de los 35, cuando los óvulos tienen mejor calidad. Cuanto antes se valore, más opciones tendrá la mujer de decidir.
¿Diría que se está normalizando?
Sí, en los últimos años muchas mujeres sanas de 30 años están congelando sus óvulos para poder decidir la maternidad en el momento oportuno para ellas. Ten en cuenta que la mujer de hoy necesita tiempo para ser madre. La edad a la que las mujeres tenemos la opción de ser madre coincide con el momento en que estamos terminando de formarnos académicamente, comenzando la vida profesional, etc. Casi en todos los casos las mujeres necesitan diferir el embarazo por encima de los 35 años, cuando los óvulos empiezan a agotarse sin llamar la atención. Casi todas las mujeres que conocen la preservación de los óvulos realizan en tratamiento.
En Clínica Victoria Rey ofrecemos consultas informativas sobre preservación de fertilidad, donde explicamos con claridad las posibilidades, los tiempos y la realidad de los tratamientos.
“En los últimos años muchas mujeres sanas de 30 años están congelando sus óvulos para poder decidir la maternidad con sus óvulos en el momento oportuno para ellas”
¿El futuro pasa por prevenir más que tratar?
Sin duda. El futuro no es hacer más tratamientos, sino evitar que sean necesarios en muchos casos, gracias a la información, la planificación y los tratamientos mínimamente invasivos. Preservar es cuidar. Y cuidarse es decidir con poder.
El Premio a la Excelencia en Salud Reproductiva Femenina, otorgado por La Razón, reconoce dos décadas de excelencia en los resultados en fertilidad, innovación clínica, desarrollo tecnológico y atención personalizada. ¿Cómo lo recibe?
Con agradecimiento, pero también con responsabilidad y el compromiso de seguir trabajando en esta misma línea. Nuestro objetivo es lograr el embarazo disponiendo de la mejor tecnología en reproducción asistida, entendiendo, respetando y acompañando la naturaleza de cada mujer. La medicina personalizada no es el futuro, ya es el presente. La revolución silenciosa en fertilidad ya está en marcha. Y aunque no todos la ven, quienes la viven, cambian su historia. Ese es mi afán: que muchas mujeres cambien su historia.
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Clínica Victoria Rey: Medicina de precisión y personalización (despiece)
Desde su fundación en 2005, la Clínica Victoria Rey ha sido pionera en aplicar una ginecología de vanguardia, cercana, personalizada y basada en la evidencia científica. Con más de 15.000 mujeres tratadas con éxito y técnicas propias como el método VRey® para tratar miomas sin cirugía, se ha consolidado como un centro de referencia nacional e internacional.











