
Clínica de Especialitats Dentals Sant Lluís
“Entendemos la salud bucodental como parte de la salud global”
Fecha de publicación
Versión online o papel publicada por el medio en su página web o tirada nacional
La Clínica Sant Lluís cumple cuarenta años apostando por innovación, prevención y una visión integral del paciente con oxigenoterapia hiperbárica y tests genéticos.
La Clínica de Especialitats Dentals Sant Lluís celebra cuarenta años de trayectoria bajo la dirección del doctor Lluís Fernández. A lo largo de este tiempo, el centro barcelonés se ha consolidado combinando atención odontológica, incorporación constante de nuevas tecnologías y una mirada amplia sobre la salud del paciente. En esta nueva etapa, la clínica pone el foco en dos líneas de futuro, la oxigenoterapia hiperbárica y los tests genéticos, reforzando una forma de trabajo que entiende la salud bucodental dentro de una visión integral de la salud.
¿Cómo se traduce esta visión integral en el día a día?
Se traduce en una manera de observar y diagnosticar. No nos limitamos a ver una caries o una inflamación de encías, sino que intentamos entender cómo esa alteración puede afectar a otros aspectos del cuerpo o del bienestar de la persona. La salud oral puede tener relación con muchos procesos generales, y eso obliga a mirar más allá. También se traduce en el trato: nosotros hablamos de pacientes, no de clientes. Parece un matiz pequeño, pero no lo es. Implica entender que detrás de cada tratamiento hay una persona con unas necesidades concretas, una historia y unas expectativas.
Una de las grandes novedades de la clínica es la oxigenoterapia hiperbárica. ¿Qué aporta?
Es una de las incorporaciones más importantes que hemos hecho últimamente: la cámara hiperbárica. Nos permite trabajar con una concentración alta de oxígeno y con presión, de manera que ese oxígeno llega mejor a los tejidos y favorece la recuperación. En odontología tiene aplicaciones muy interesantes, porque ayuda a desinflamar, acelera la cicatrización y mejora procesos como la regeneración ósea o la osteointegración de los implantes. Pero su alcance va más allá de la boca. En el ámbito deportivo, por ejemplo, puede ser especialmente útil en la recuperación de lesiones musculares o tendinosas, porque hay tejidos, como los tendones, que reciben menos riego sanguíneo y suelen curarse más lentamente. Al mejorar la oxigenación, también se favorece esa recuperación. Además, puede ser un apoyo importante en procesos postoperatorios, heridas de difícil cicatrización o patologías en las que el organismo necesita regenerarse mejor. Encaja muy bien con nuestra manera de entender la salud desde una perspectiva integral.
Vayamos a casos concretos. ¿Nos podrías poner algunos ejemplos?
En el ámbito dental, puede ser muy útil en pacientes con periodontitis o periimplantitis, porque ayuda a reducir la inflamación y a y evitar el sobrecrecimiento bacteriano. También nos está dando muy buenos resultados en regeneración ósea y en implantología, porque puede favorecer una osteointegración más rápida y una mejor recuperación. Y después está la vertiente más médica general: personas en procesos postoperatorios, con heridas difíciles o con otras situaciones en las que mejorar la oxigenación de los tejidos puede ser beneficioso.
La otra gran apuesta son los tests genéticos. ¿Qué nos puedes contar de ellos?
La genética nos aporta una información muy valiosa para personalizar los tratamientos y, sobre todo, para adelantarnos. En la clínica trabajamos, por un lado, con estudios centrados en la salud bucal que, a partir de una muestra de saliva, nos permiten identificar qué bacterias están presentes en el biofilm oral y actuar de una forma más precisa, incluso escogiendo mejor el tratamiento o el antibiótico cuando hace falta. Además, estos estudios también nos ayudan a conocer mejor la respuesta inmunitaria de cada paciente frente a bacterias, virus, hongos u otros agentes presentes en la boca. Pero la genética va más allá del ámbito bucal. También analizamos genes relacionados con nutrición, endocrinología, cardiología, deporte o traumatología, lo que nos permite detectar predisposiciones y orientar mejor la prevención. Si sabemos, por ejemplo, que una persona tiene más riesgo de sufrir determinadas lesiones o desarrollar ciertas patologías, podemos actuar antes, ajustar pautas y acompañar mejor al paciente. Esa es la gran aportación: una medicina cada vez más predictiva y personalizada.
Y acabamos con otro tema importante: la odontología deportiva…
Para nosotros sigue siendo una línea muy importante. Con los años hemos comprobado que muchas alteraciones en el rendimiento o en determinadas lesiones pueden tener relación con la boca. La salud bucodental influye en el equilibrio general del cuerpo, en la postura y en la musculatura, y eso en un deportista puede marcar diferencias. Una mala oclusión, la falta de una pieza dental o determinados problemas en la articulación pueden generar compensaciones que acaban afectando a la espalda, las piernas o la forma de correr. Además, también vemos otros factores frecuentes en el deporte, como la respiración por la boca, la sequedad oral o el impacto de gels y suplementos ácidos sobre la salud bucal. Por eso entendemos la odontología deportiva como una herramienta de prevención y mejora del rendimiento, siempre dentro de una visión integral en la que boca, cuerpo y calidad de vida están conectados.
Galería de imagenes
ultimas publicaciones
Otras ediciones
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- 6
- 7
- 8
- 9
- 10
- 11
- 12
- 13
- 14
- 15
- 16
- 17
- 18
- 19
- 20
- 21
- 22
- 23
- 24
- 25
- 26
- 27
- 28
- 29
- 30
- 31
- 32
- 33
- 34
- 35
- 36
- 37
- 38
- 39
- 40
- 41
- 42
- 43
- 44
- 45
- 46
- 47
- 48
- 49
- 50
- 51
- 52
- 53
- 54
- 55
- 56
- 57
- 58
- 59
- 60
- 61
- 62
- 63
- 64
- 65
- 66
- 67
- 68
- 69
- 70
- 71
- 72
- 73
- 74
- 75
- 76
- 77
- 78
- 79
- 80
- 81
- 82
- 83
- 84
- 85
- 86
- 87
- 88
- 89
- 90
- 91
- 92
- 93
- 94
- 95
- 96
- 97
- 98
- 99
- 100
- 101
- 102
- 103
- 104
- 105
- 106
- 107
- 108
- 109
- 110
- 111
- 112
- 113
- 114
- 115
- 116
- 117
- 118
- 119
- 120
- 121
- 122
- 123
- 124
- 125
- 126
- 127
- 128
- 129
- 130
- 131
- 132
- 133
- 134
- 135
- 136
- 137
- 138
- 139
- 140
- 141
- 142
- 143
- 144
- 145
- 146
- 147
- 148
- 149
- 150
- 151
- 152
- 153
- 154
- 155
- 156
- 157
- 158
- 159
- 160
- 161
- 162
- 163
- 164
- 165
- 166
- 167
- 168
- 169
- 170
- 171
- 172
- 173
- 174
- 175
- 176
- 177
- 178
- 179
- 180
- 181
- 182
- 183
- 184
- 185
- 186
- 187
- 188
- 189
- 190
- 191
- 192
- 193
- 194
- 195
- 196
- 197
- 198
- 199
- 200
- 201
- 202
- 203
- 204
- 205
- 206
- 207
- 208
- 209
- 210
- 211
- 212
- 213
- 214
- 215
- 216
- 217
- 218
- 219
- 220
- 221
- 222
- 223
- 224
- 225
- 226
- 227
- 228
- 229
- 230
- 231
- 232
- 233
- 234
- 235
- 236
- 237
- 238
- 239
- 240
- 241
- 242
- 243
- 244
- 245
- 246
- 247
- 248
- 249
- 250
- 251
- 252
- 253
- 254
- 255
- 256
- 257
- 258
- 259
- 260
- 261
- 262
- 263
- 264
- 265
- 266
- 267
- 268
- 269
- 270
- 271
- 272
- 273
- 274
- 275
- 276
- 277
- 278
- 279
- 280
- 281
- 282
- 283
- 284
- 285
- 286
- 287
- 288
- 289
- 290
- 291
- 292
- 293
- 294
- 295
- 296
- 297
Cuarenta años de confianza
El mayor activo de la Clínica d’Especialitats Sant Lluís es la confianza construida con el paso de los años. Muchas familias llevan décadas acudiendo al centro, una relación que, según el doctor Lluís Fernández, solo se consigue con constancia, buen trato y una manera muy humana de ejercer la medicina. Esta confianza es también el motor para seguir avanzando. Hoy, con herramientas como la oxigenoterapia hiperbárica o los tests genéticos, la clínica refuerza su apuesta por una odontología que entiende la salud bucodental como parte de la salud general.













