
Bastón de Oro
Bastón de Oro: tres décadas innovando en el cuidado de las personas mayores
Versión online o papel publicada por el medio en su página web o tirada nacional
Hace treinta años, un empresario y constructor y su esposa experta social, decidieron emprender un proyecto que entonces resultaba novedoso: crear residencias diseñadas desde cero para ofrecer un cuidado de calidad, con edificios preparados, confortables y adaptados a las necesidades de la tercera edad.
Bastón de Oro, un grupo familiar que hoy cuenta con ocho centros en Cataluña, Madrid y Andalucía, se ha consolidado como referente en la atención integral y personalizada a las personas mayores. Dacha Jiménez, directora general de Bastón de Oro, resume así el origen de la compañía: “Partimos de una convicción muy clara: las personas mayores merecen una atención integral, profesional y profundamente humana”. Con esa filosofía, el grupo se propuso algo más que gestionar residencias: buscó crear un entorno en el que cada residente recuperase la alegría de vivir.
Crecimiento con identidad familiar
Con el paso del tiempo, Bastón de Oro pasó de ser un único centro a convertirse en una red de ocho residencias. El crecimiento, sin embargo, no ha hecho que pierda su carácter. “Ser ocho centros nos da fuerza, pero actuar como familia nos da identidad”, asegura Dacha Jiménez. La compañía ha apostado por crecer de manera responsable, cuidando procesos y estándares de calidad, sin renunciar a lo que consideran su sello: la cercanía. Los directivos mantienen sus despachos en las propias residencias, lo que les permite estar en contacto directo tanto con trabajadores como con residentes.
Filosofía de cuidado
El modelo propio de Bastón de Oro se articula en torno a lo que definen como “atención de 360 grados: salud física, mental, emocional, social y espiritual”. Esto se traduce en planes individualizados que van más allá de las necesidades médicas y se enfocan también en intereses, emociones y proyectos de vida. “La ternura y el respeto no son conceptos abstractos: se reflejan en la forma en que se dan los buenos días, en cómo se prepara una actividad o en cómo se respeta la intimidad de cada residente”, explica la directora. La apuesta por la estimulación cognitiva, la movilidad, la creatividad o la socialización se combina con un fuerte componente humano.
Innovación tecnológica y sostenibilidad
Lejos de ser un sector estático, el de las residencias para mayores vive un proceso de transformación. Bastón de Oro ha apostado decididamente por la innovación. “La tecnología no solo tiene espacio, es una necesidad”, afirma Jiménez. Los centros del grupo incorporan sistemas de monitorización no invasiva, herramientas para prevenir caídas, plataformas que mejoran la comunicación con las familias y terapias personalizadas. A ello se suma una clara orientación hacia la sostenibilidad: edificios inteligentes, energía solar, sistemas de aire capaces de eliminar patógenos en tiempo real y una integración de la naturaleza en los espacios comunes. Pero desde la dirección se recalca un matiz importante: “La entendemos como un aliado, nunca como un sustituto, porque la verdadera esencia sigue estando en la relación humana”.
Unidades especializadas y servicios flexibles
Una de las áreas donde el grupo desde hace 30 años ha hecho una apuesta diferenciada es en la atención a personas con demencia senil o Alzheimer. Creando unidades de convivencia estables donde ofrecen terapias y profesionales específicas que mejoran el bienestar de los residentes y proporcionan tranquilidad a las familias. Además, Bastón de Oro ofrece una amplia cartera de servicios que va desde estancias permanentes a temporales, pasando por rehabilitación, postoperatorios, atención en la etapa final de la vida o estancias en centro de día con horarios flexibles. La variedad busca dar respuesta tanto a las necesidades de los mayores como a la conciliación de sus familias.
Percepción social y retos del sector
En estas tres décadas, el sector de la atención residencial ha experimentado un cambio de percepción. Según Jiménez, hoy existe un mayor reconocimiento hacia la profesionalidad del cuidado integral. No obstante, aún persisten retos importantes: el envejecimiento acelerado de la población y la necesidad de recursos públicos suficientes. “Todavía debemos trabajar como sociedad para ver la vejez no como una etapa de carencia, sino como una etapa de plenitud que merece atención especializada y respeto absoluto”, señala. Uno de los grandes debates abiertos es el de la financiación de la dependencia. La directora general considera que el apoyo varía demasiado entre comunidades autónomas y reclama un modelo homogéneo. “Todas las personas mayores, sin importar dónde residan, deberían tener acceso a cuidados de calidad y apoyo financiero suficiente”, afirma.
Galería de imagenes
ultimas publicaciones
Otras ediciones
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- 6
- 7
- 8
- 9
- 10
- 11
- 12
- 13
- 14
- 15
- 16
- 17
- 18
- 19
- 20
- 21
- 22
- 23
- 24
- 25
- 26
- 27
- 28
- 29
- 30
- 31
- 32
- 33
- 34
- 35
- 36
- 37
- 38
- 39
- 40
- 41
- 42
- 43
- 44
- 45
- 46
- 47
- 48
- 49
- 50
- 51
- 52
- 53
- 54
- 55
- 56
- 57
- 58
- 59
- 60
- 61
- 62
- 63
- 64
- 65
- 66
- 67
- 68
- 69
- 70
- 71
- 72
- 73
- 74
- 75
- 76
- 77
- 78
- 79
- 80
- 81
- 82
- 83
- 84
- 85
- 86
- 87
- 88
- 89
- 90
- 91
- 92
- 93
- 94
- 95
- 96
- 97
- 98
- 99
- 100
- 101
- 102
- 103
- 104
- 105
- 106
- 107
- 108
- 109
- 110
- 111
- 112
- 113
- 114
- 115
- 116
- 117
- 118
- 119
- 120
- 121
- 122
- 123
- 124
- 125
- 126
- 127
- 128
- 129
- 130
- 131
- 132
- 133
- 134
- 135
- 136
- 137
- 138
- 139
- 140
- 141
- 142
- 143
- 144
- 145
- 146
- 147
- 148
- 149
- 150
- 151
- 152
- 153
- 154
- 155
- 156
- 157
- 158
- 159
- 160
- 161
- 162
- 163
- 164
- 165
- 166
- 167
- 168
- 169
- 170
- 171
- 172
- 173
- 174
- 175
- 176
- 177
- 178
- 179
- 180
- 181
- 182
- 183
- 184
- 185
- 186
- 187
- 188
- 189
- 190
- 191
- 192
- 193
- 194
- 195
- 196
- 197
- 198
- 199
- 200
- 201
- 202
- 203
- 204
- 205
- 206
- 207
- 208
- 209
- 210
- 211
- 212
- 213
- 214
- 215
- 216
- 217
- 218
- 219
- 220
- 221
- 222
- 223
- 224
- 225
- 226
- 227
- 228
- 229
- 230
- 231
- 232
- 233
- 234
- 235
- 236
- 237
- 238
- 239
- 240
- 241
- 242
- 243
- 244
- 245
- 246
- 247
- 248
- 249
- 250
- 251
- 252
- 253
- 254
- 255
- 256
- 257
- 258
- 259
- 260
- 261
- 262
- 263
- 264
- 265
- 266
- 267
- 268
- 269
- 270
- 271
- 272
- 273
- 274
- 275
- 276
- 277
- 278
- 279
- 280
- 281
- 282
- 283
- 284
- 285
- 286
- 287
- 288
- 289
- 290
- 291
- 292
- 293
- 294
- 295
- 296
- 297
Envejecimiento activo e intergeneracionalidad
Otro de los pilares del grupo es la promoción del envejecimiento activo. Para ello, se diseñan programas que combinan ejercicio físico, alimentación personalizada y actividades sociales y culturales. El objetivo es mantener a los residentes físicas, mental y emocionalmente activos. Además, Bastón de Oro apuesta por la interacción entre generaciones. En varios de sus centros conviven familiares de diferentes edades y, de manera periódica, se organizan actividades con colegios e institutos. “Creemos que estas interacciones enriquecen la vida de nuestros residentes y promueven la comprensión, la tolerancia y la empatía”, destaca Jiménez.
Mirando al futuro
El grupo ha sido reconocido con distintos galardones por su calidad asistencial, entre ellos el premio Bienestar y Calidad de Vida. En 2025, recibió un prestigioso reconocimiento por la atención al paciente. De cara al futuro, Bastón de Oro planea ampliar su red en zonas de alta demanda, siempre bajo su modelo de cercanía y personalización. También continuará impulsando la formación continua de sus equipos y proyectos intergeneracionales. “Nuestro proyecto a futuro es seguir siendo referentes en innovación y calidez, con la certeza de que el verdadero oro está en la vida y la dignidad de cada persona mayor que comparte su vida y confía en nosotros”, concluye Dacha Jiménez.
















