
The Real Money
“El oro físico es un activo de protección, no de especulación”
Fecha de publicación
Versión online o papel publicada por el medio en su página web o tirada nacional
The Real Money nació con la vocación de acercar el oro físico en propiedad al pequeño y mediano ahorrador. Su modelo apuesta por la regulación, la custodia externa y la transparencia en un contexto económico incierto. Hablamos con su CEO, Víctor Campos.
¿Qué motivó la creación de The Real Money y cuál es su misión hoy en el mercado de metales preciosos?
The Real Money nació en 2015 con un objetivo muy claro: facilitar a pequeños y medianos ahorradores el acceso al oro físico en propiedad como herramienta de protección patrimonial. Hasta ese momento, este tipo de soluciones estaba prácticamente reservado a grandes patrimonios, bancos centrales o instituciones. Nuestra misión hoy sigue siendo la misma: democratizar el acceso a activos reales, permitiendo que cualquier persona pueda proteger su patrimonio de forma segura, transparente y verificable.
Con el paso del tiempo y gracias a un conocimiento más profundo del mercado y de las necesidades reales de los clientes, hemos ampliado nuestra propuesta. Hoy no solo ofrecemos acceso directo a un fabricante certificado por la LBMA, sino también servicios que actúan como una alternativa real a las cuentas de ahorro tradicionales, permitiendo gestionar parte del patrimonio de forma flexible, independiente y con los máximos estándares de seguridad.
¿Qué distingue a The Real Money de otras firmas que venden o comercializan oro y plata en España?
Nuestro principal factor diferencial es el enfoque regulatorio y estructural. Tras años de experiencia en el sector, detectamos que países como Italia cuentan con una regulación específica y avanzada para el mercado de metales preciosos, algo que no existe en España. Esta normativa exige licencias concedidas por el banco central, supervisión continua y auditorías externas obligatorias, con un nivel de control equiparable al de otros sectores financieros regulados.
Con el objetivo de trasladar ese estándar de seguridad al mercado español, nos hemos asociado con un Banco de Metales italiano, una figura que cuenta con la licencia más alta otorgada por la Banca d’Italia para operar con oro físico. Esto nos permite ofrecer a nuestros clientes un entorno regulado, auditado y transparente, muy por encima de una simple comercialización de metales.
Ofrecen distintos productos como ‘Cuenta Depósito Oro’, ‘Cuenta Objetivo Futuro’ o ‘Cuenta Gold Opportunity’. ¿Cómo decide un cliente cuál le conviene?
Hemos diseñado nuestras soluciones para adaptarse a diferentes perfiles, horizontes temporales y objetivos patrimoniales. Desde el primer momento, cada cliente cuenta con un gestor personal, que le explica de forma clara y comprensible las características de cada cuenta. Tras completar el proceso de identificación (KYC) y analizar sus objetivos, capacidad de aportación y tolerancia al riesgo, recomendamos la opción que mejor encaja con su planificación financiera. Este enfoque personalizado nos permite garantizar que cada cliente accede a una solución coherente con su situación real, evitando decisiones genéricas o estandarizadas.
Su modelo incluye custodia externa y supervisión regulada. ¿Cómo se traduce esto en seguridad y transparencia para el cliente?
Nuestro modelo se apoya en dos pilares clave: custodia externa y supervisión regulada. A diferencia de una comercializadora tradicional, ofrecemos cuentas de depósito en oro físico, donde el cliente es propietario del metal y puede comprar, vender o solicitar la retirada en cualquier momento. El oro está custodiado por el Banco de Metales con el que colaboramos, bajo supervisión directa. Cada cuenta integra toda la información relevante: contratos, documentación personal, facturas de compra, certificados de depósito y custodia, así como los objetivos acordados con el cliente. Esta información se incorpora a los sistemas del Banco de Metales y se actualiza periódicamente para su envío a los organismos reguladores y a los auditores externos. De este modo, todas las operaciones están supervisadas por un organismo gubernamental y por auditorías independientes, lo que aporta un nivel de transparencia y seguridad poco habitual en el sector.
En un contexto de inflación y volatilidad económica, ¿qué papel juega el oro físico y a qué tipo de inversores se dirigen?
Defendemos el oro físico como un activo de protección, no de especulación. El oro es una de las formas de dinero más estables que existen: no depende de ningún emisor, no puede replicarse ni incrementarse artificialmente y no tiene riesgo de contraparte. A lo largo de la historia, ha demostrado su capacidad para preservar poder adquisitivo en entornos inflacionarios y de incertidumbre económica.
En un contexto donde las divisas pierden valor y el coste de la vida aumenta, es habitual que se necesiten más unidades de moneda fíat para adquirir una onza de oro. Por eso, el oro ha actuado históricamente como un refugio y una referencia de valor. Nuestros servicios están pensados para personas que buscan proteger su ahorro, diversificar su patrimonio y ganar independencia del sistema financiero tradicional.
¿Cuáles son los objetivos de The Real Money para los próximos años?
En España contamos actualmente con una red de más de 80 gestores patrimoniales, con presencia en prácticamente todo el territorio nacional. Paralelamente, hemos iniciado un plan de expansión en Italia, donde ya se están incorporando los primeros profesionales del sector, bajo la dirección de un equipo con amplia experiencia en ahorro e inversión. En materia de innovación, llevamos meses trabajando en nuevos servicios que se lanzarán a lo largo de 2026, con el objetivo de introducir un enfoque renovado en el sector y reforzar aún más las ventajas del oro físico en propiedad dentro de una planificación patrimonial moderna.
En un contexto de incertidumbre global, ¿cuáles son los principales retos y cómo piensan afrontarlos?
Somos conscientes de que el sector financiero está atravesando una transformación profunda. El modelo tradicional evoluciona y surgen nuevas alternativas al sistema bancario convencional y al dinero emitido por los Estados. Ante este escenario, nuestra estrategia pasa por anticiparnos, reforzando estructuras reguladas, apostando por la transparencia y ofreciendo soluciones que permitan a nuestros clientes afrontar la incertidumbre con mayor independencia y solidez patrimonial. Estamos convencidos de que nuestras soluciones actuales y futuras ayudarán a los ahorradores a protegerse mejor y a adaptarse a los cambios que ya se están produciendo en la economía global.













