
MÁIS Inmobiliaria
“La intimidad, la tranquilidad y el confort climático son parte del nuevo lujo residencial”
Fecha de publicación
Versión online o papel publicada por el medio en su página web o tirada nacional
MÁIS Inmobiliaria apura las ventas del proyecto «Aquarelle» en Tenerife Sur, una apuesta por un concepto de vivienda premium basado en el confort, la sostenibilidad y unas vistas irrepetibles.
El sector inmobiliario vuelve a vivir años frenéticos: los precios alcanzan máximos históricos y la demanda es cada vez más exigente. Mientras tanto, los parámetros de lo que consideramos confort cambian: la capacidad de las viviendas para afrontar las inclemencias del clima, la tranquilidad y la intimidad son valores en alza. Y al mismo tiempo comienza a haber tensiones en el mercado por las dificultades de una parte de la población para acceder a la vivienda. «Desarrollar suelo y generar viviendas es prioritario para acabar con esa brecha», defiende el CEO de MÁIS Inmobiliaria, José María Rodríguez Santalices.
MÁIS Inmobiliaria, una compañía creada en 2012 y que desde 2018 tiene su estructura actual, en la que participan dos socios además de Rodríguez Santalices, nació con una visión clara en los años en los que la crisis del sector inmobiliario exigía nuevas formas de hacer. «Había que recuperar los conceptos básicos del sector, volver al desarrollo urbanístico del suelo —explica el ejecutivo—. A partir de ahí, podríamos volver a promover».
Y así lo hicieron, creando un concepto para sus proyectos de promoción, «The Smart Coast Homes», que engloba sostenibilidad, confort e intimidad, y apostando por generar soluciones habitacionales pensadas tanto para uso residencial permanente como para segundas viviendas. Su trabajo ya ha sido reconocido con el Premio a la Excelencia Empresarial en Arquitectura Sostenible. También fue la primera empresa canaria en obtener un sello BREEAM® en Urbanismo Sostenible.
La empresa ultima estas semanas las ventas de Aquarelle, su nueva promoción en Costa Adeje, en Tenerife Sur. Las obras están ya avanzadas y la entrega de las viviendas está prevista para el mes de noviembre del año próximo.
Háblenos del origen de la compañía. ¿Qué les movió a lanzar MÁIS bajo esa premisa de volver a lo básico en el sector?
Tras más de treinta años de experiencia, la idea surge de la unión de profesionales que proveníamos del sector. En plena crisis inmobiliaria, tomamos conciencia de que las empresas debían volver a su origen y recuperar los conceptos básicos del sector, en este caso el desarrollo urbanístico. Cuando el mercado se relanza tras una crisis, desarrollar suelo es la manera más segura de aportar terrenos finalistas aptos para construir. Por nuestra vinculación con Canarias, iniciamos la andadura cerrando acuerdos con propietarios locales para obtener suelo y permitir nuevas promociones. Ese camino nos ha permitido desarrollar proyectos que han generado dos nuevos barrios residenciales, Rocabella y Los Menores Jardines de Adeje. Si lo medimos en número de viviendas, son más de 900. Pero creo que lo diferencial realmente tuvo que ver con que optamos por regresar a valores que quizás siempre estuvieron ahí, aunque puede que, con otros nombres, pero que la sociedad vuelve a reclamar: la sostenibilidad, el confort térmico, o los modelos de convivencia en copropiedad son algunos de ellos.
Después de ese recorrido, ¿qué hace diferente hoy a MÁIS frente a otras compañías que también hablan de calidad, sostenibilidad o diseño?
Nuestra diferencia está en que no empezamos pensando únicamente en la vivienda, sino en el lugar donde esa vivienda va a existir. Nos preocupa el suelo, la urbanización, la orientación, la relación con el entorno, los espacios comunes y, finalmente, la vivienda. Es una forma distinta de promover porque nos permite cuidar la experiencia completa de habitar, no únicamente los metros cuadrados que se venden.
¿Es decir, el objetivo no es solo construir viviendas, sino crear lugares donde vivir?
Exactamente. En MÁIS entendemos que una vivienda no puede separarse del entorno que la rodea. Por eso hablamos de crear espacios para vivir y de trabajar para el entorno y para las personas. En Aquarelle intentamos mejorar una zona que ya reúne unas condiciones extraordinarias para convertirla en un lugar todavía más adecuado para sus habitantes.
¿Cómo se concreta esa visión en sus proyectos?
Aquarelle, la promoción que estamos terminando de vender en Costa Adeje, es un buen ejemplo de ello. El diseño fue concebido para asegurar una experiencia de vida, o de estancia, tranquila. También para garantizar el confort térmico de forma sostenible, desde la misma construcción, evitando que la solución al calor, por ejemplo, sea usar más el aire acondicionado. Además, quisimos generar espacios en los que las vistas de unas viviendas que están edificadas frente al mar nunca diesen hacia los vecinos. Hay una apuesta importante por proteger la intimidad en cada vivienda.
Hablan de «mejorar lo ideal». ¿Qué significa para MÁIS mejorar algo que ya parte de un entorno privilegiado como Costa Adeje?
Significa entender que, cuando se parte de un lugar extraordinario, el reto no es añadir elementos de forma indiscriminada, sino intervenir con sensibilidad. Queremos que la arquitectura dialogue con el entorno, que aproveche sus condiciones naturales y que mejore la experiencia de quienes van a vivir allí sin generar un impacto innecesario. Para nosotros, mejorar lo ideal significa precisamente eso: hacer que un buen lugar funcione todavía mejor para las personas.
¿Está cambiando el concepto de lujo inmobiliario?
Creo que sí. Durante mucho tiempo el lujo residencial se ha asociado a incorporar más: más superficie, más equipamientos, más elementos visibles. Nosotros percibimos una evolución hacia un lujo más silencioso, relacionado con aquello que no siempre se ve: dormir sin ruido, tener privacidad, disfrutar de una temperatura confortable sin depender permanentemente de la climatización, tener luz natural, buenas vistas o vivir en un entorno cuidado. Son cosas que quizá no aparecen en una fotografía, pero que determinan enormemente cómo se vive una casa.
Han hablado de intimidad, pero ¿se puede diseñar la privacidad?
Sí. La privacidad también se diseña. Se puede trabajar mediante la orientación, la disposición de los edificios y de las terrazas, la relación entre espacios privados y comunes, la vegetación y la forma en la que se abren las viviendas hacia el paisaje. En Aquarelle hemos querido que puedas disfrutar de las vistas y del exterior sin que esas vistas impliquen enfrentarte visualmente con la vivienda del vecino. La intimidad no es un añadido: forma parte de la arquitectura.
¿Por qué?
Porque la intimidad también es confort. La intimidad, la tranquilidad y la gestión de la climática son parte del nuevo lujo residencial. En el caso de la intimidad, saber que estás en tu casa y nadie te está viendo, y no sentir la presencia de los demás, es confort. Elementos como la disposición arquitectónica o la inclusión de piscinas privadas, además de las comunes, refuerzan este concepto en Aquarelle. La intimidad y la tranquilidad también son fundamentales, y cada vez resultan más un lujo.
¿Qué papel desempeña el entorno en el diseño de las viviendas?
Un papel central. En un lugar como Costa Adeje, el paisaje, la luz, el clima y las vistas forman parte de la experiencia de la vivienda. Por eso buscamos que el interior y el exterior tengan una relación natural, aprovechando la orientación y la luz, y generando espacios que puedan disfrutarse durante buena parte del año. La vivienda no termina en la fachada; el entorno forma parte de cómo se vive.
¿Por qué el clima se ha convertido en una cuestión arquitectónica y no únicamente en una cuestión de instalaciones?
Porque una vivienda bien diseñada debería necesitar menos recursos para ofrecer confort. La orientación, la protección solar, la envolvente, los materiales, la ventilación y el diseño de los espacios pueden contribuir a mantener unas condiciones agradables antes de recurrir a sistemas activos. La idea es sencilla: cuanto mejor responde la arquitectura al clima, menos dependemos de soluciones posteriores para corregirlo.
¿Cómo se garantiza esa sostenibilidad? Es una palabra que se utiliza mucho, pero a veces con tintes comerciales.
Nosotros la certificamos. Para Aquarelle, por ejemplo, estamos tramitando también el certificado BREEAM®, que tiene casi 40 años de trayectoria en el sector a nivel internacional, y que asegura a los nuevos copropietarios que cada propiedad será eficiente energéticamente, o en materia de consumo de agua, por ejemplo, reduciendo costes operativos y aumentando su valor de reventa a largo plazo. De los cinco edificios o proyectos que cuentan con el certificado en toda la isla de Tenerife, o lo están gestionando, dos son de MÁIS Inmobiliaria. Uno es Aquarelle. Tener una vivienda que en un sitio como Costa Adeje protege de los excesos del calor o de los episodios de calima sin necesidad de disparar el consumo de energía es hoy, tristemente, un lujo, como la intimidad. Nosotros queremos convertirlos en lujos accesibles.
¿Cómo se traduce realmente la sostenibilidad en la experiencia cotidiana de quien compra una vivienda?
La sostenibilidad solo tiene sentido si mejora también la vida de quien habita la vivienda. Una buena orientación significa más aprovechamiento de la luz natural; una vivienda bien adaptada al clima puede mejorar el confort térmico; una selección adecuada de especies vegetales puede reducir las necesidades de agua y mantenimiento; y una buena calidad acústica afecta directamente al descanso. Por eso para nosotros la sostenibilidad no es un capítulo independiente del proyecto: forma parte de la calidad de la vivienda.
¿Qué aporta en este sentido una certificación como BREEAM®?
Aporta un marco objetivo para trabajar y verificar distintos aspectos de sostenibilidad y confort. En nuestros proyectos no queremos que la sostenibilidad sea únicamente una declaración comercial. Hay medidas concretas relacionadas con los recursos locales, la gestión de residuos, el agua, la orientación, las especies vegetales, la eficiencia energética o la calidad acústica. La certificación nos obliga a mantener ese nivel de exigencia durante el proceso.
Galería de imagenes
ultimas publicaciones
Otras ediciones
¿Qué ha aprendido MÁIS después de desarrollar más de 900 viviendas y distintos ámbitos residenciales que hoy aplica a Aquarelle?
Que la calidad de una promoción no depende de un único elemento. Se construye desde el suelo y la planificación y continúa en la orientación, la arquitectura, los espacios exteriores, los materiales, el confort, la sostenibilidad y la forma en que las personas van a utilizar el conjunto. Cada proyecto nos ha permitido entender mejor que lo importante no es solo entregar una vivienda bien construida, sino crear un entorno que conserve su calidad cuando empiece a ser habitado.
MÁIS habla de «The Smart Coast Homes». ¿Qué significa realmente ese concepto?
Para nosotros, «smart» no significa únicamente tecnología. Significa inteligencia a la hora de relacionar la vivienda con su entorno. Una vivienda es más inteligente cuando aprovecha su orientación, necesita menos recursos, ofrece privacidad, responde al clima, facilita el mantenimiento y permite vivir mejor. «The Smart Coast Homes» resume esa forma de entender la promoción residencial: utilizar el conocimiento y el diseño para que cada decisión tenga sentido para quien va a habitarla.
¿Cómo se garantiza la intimidad en una copropiedad?
Cuando comenzamos a trabajar en el diseño de Aquarelle, la búsqueda de una experiencia de vida íntima y tranquila estuvo entre los ejes del proyecto. Las vistas de las viviendas, en Aquarelle, nunca dan a las casas colindantes; sabes que estás en tu hogar y que nadie te está viendo. Tampoco tú sientes la presencia del vecino. Elementos como la disposición de los espacios o contar con piscinas privadas en algunas viviendas también van en esa línea. La intimidad y la tranquilidad son calidad de vida.
Si tuviera que resumir cómo será la vivienda que vamos a considerar deseable dentro de diez años, ¿cómo sería?
Probablemente será una vivienda en la que valoremos más aquello que realmente determina nuestro bienestar: privacidad, tranquilidad, confort térmico, eficiencia, luz natural, relación con el entorno, calidad acústica y espacios que puedan disfrutarse de verdad. El nuevo lujo será cada vez menos una cuestión de acumular prestaciones y más una cuestión de vivir bien. Y ese es precisamente el camino que queremos explorar en MÁIS.













