
IKOS Advanced
“La tecnología tiene que hacer más sencilla la gestión de una finca”
Fecha de publicación
Versión online o papel publicada por el medio en su página web o tirada nacional
IKOS Advanced impulsa una digitalización agrícola cada vez más integrada, conectando datos, sensores, automatización e inteligencia agronómica en un único entorno para convertir la información de la explotación en decisiones y avanzar hacia una gestión más completa y eficiente.
¿Qué engloba hoy el ecosistema de IKOS y cómo se conectan sus distintas soluciones?
IKOS ONE es un ecosistema que reúne nuestras soluciones tecnológicas para ofrecer una gestión más completa de las explotaciones agrícolas. Integra equipos que recogen información del campo, sistemas de control y automatización, herramientas de análisis y predicción, inteligencia artificial y el cuaderno de campo digital IKOS Notes.
La clave está en que todas estas soluciones trabajan de forma conectada. La información que obtenemos del suelo, del clima y del cultivo se analiza y se utiliza para tomar decisiones sobre el riego, la fertilización o el control climático, entre otros aspectos.
Aquí es donde entra la inteligencia agronómica, que es hacia donde estamos orientando nuestra tecnología: no quedarnos únicamente en la recogida de datos, sino comprender qué necesita el cultivo y utilizar ese conocimiento para anticiparnos, optimizar recursos y actuar de forma más precisa.
¿Qué cambia para una finca cuando toda la información se gestiona desde un mismo entorno?
Cambia la forma de trabajar y, sobre todo, de tomar decisiones. Por ejemplo, para gestionar el riego ya no tenemos que guiarnos únicamente por la humedad del suelo. Podemos tener en cuenta las condiciones climáticas, las necesidades del cultivo y su evolución para saber cuándo y cuánto regar.
Esto permite aprovechar mejor el agua y los fertilizantes, anticiparse a posibles problemas y reducir tareas que antes requerían tiempo y atención constante. El agricultor dispone de una visión más completa de su finca y puede centrarse en lo verdaderamente importante: conseguir que su cultivo produzca en las mejores condiciones.
¿Hasta dónde puede llegar la automatización y el control integral de una explotación agrícola?
Ya podemos automatizar tareas como el riego, la fertirrigación o parte del control climático de un invernadero. El reto ahora es que esos sistemas no se limiten a ejecutar órdenes, sino que puedan responder cada vez mejor a las necesidades reales del cultivo.
Ahí entran nuestros modelos de predicción y la inteligencia artificial: nos ayudan a pasar de reaccionar cuando aparece un problema a detectarlo antes y actuar a tiempo. Eso sí, no buscamos sustituir al agricultor. Su experiencia sigue siendo fundamental; queremos darle mejores herramientas para decidir.
¿Cómo imagináis una finca gestionada con IKOS dentro de unos años?
Creemos que el mayor cambio estará en la forma de gestionar las explotaciones. El agricultor tendrá cada vez más información y herramientas a su alcance, pero necesitará dedicar menos tiempo a interpretar datos, comprobar equipos o supervisar tareas rutinarias.
Nuestra visión es avanzar hacia fincas capaces de gestionar de forma coordinada un número cada vez mayor de procesos, teniendo en cuenta tanto las condiciones del cultivo como los objetivos de producción y los recursos disponibles.
Y queremos que esa evolución llegue a explotaciones de distintos tamaños, porque la agricultura del futuro no debería depender de tener un gran equipo técnico detrás. La tecnología tiene que hacer más sencilla la gestión de una finca, no complicarla.













