
Eurosemillas
Eurosemillas: unir ciencia, empresa y mercado de manera rentable
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Versión online o papel publicada por el medio en su página web o tirada nacional
Con presencia en más de 40 países y más de 70 variedades vegetales desarrolladas, Eurosemillas impulsa la innovación agrícola para responder a los desafíos alimentarios.
La seguridad alimentaria se ha convertido en uno de los grandes desafíos estratégicos de Europa: producir más alimentos, emplear menos recursos y mantener la competitividad en un mercado global cada vez más exigente requiere nuevas soluciones. Por ello, la innovación vegetal adquiere un papel decisivo, y Eurosemillas, compañía española con más de medio siglo de trayectoria, trabaja para transformar la investigación en variedades agrícolas capaces de responder a las necesidades de los productores y consumidores. Una labor que, según José María Fontán, director de Innovación de Eurosemillas, debe entenderse como “la capacidad de unir ciencia, empresa y mercado de manera rentable”. La dimensión internacional de Eurosemillas refleja el alcance de esta apuesta.
Fundada en 1969, Eurosemillas está presente en más de 40 países y ha desarrollado más de 70 variedades vegetales en cultivos como la fresa, los cítricos, el pistacho o el aguacate. Su modelo combina investigación, protección y comercialización de nuevas variedades con una visión a largo plazo, imprescindible en un ámbito donde los resultados requieren años de trabajo y las probabilidades de éxito son limitadas.
Tres pilares para impulsar la innovación
José María Fontán identifica tres elementos fundamentales en la trayectoria de Eurosemillas: “Internacionalización, alianzas estratégicas e inversión sostenida”. “Invertir en mejora vegetal es algo de mucho riesgo, con bajas probabilidades de éxito”, reconoce José María Fontán. Y es por ello que la constancia resulta determinante para transformar los avances científicos en oportunidades comerciales que generen valor para agricultores y productores.
La presencia de Eurosemillas en diferentes mercados permite “acumular conocimiento sobre cultivos, condiciones productivas y necesidades comerciales, mientras que la colaboración con centros de investigación facilita el acceso a avances científicos de primer nivel”.
Entre estas alianzas destaca la mantenida con la Universidad de California, cuya relación se remonta a casi cuatro décadas. Una colaboración ha permitido introducir y desarrollar variedades en diferentes mercados internacionales, convirtiéndose en uno de los motores de crecimiento de la compañía.
De las mandarinas al pistacho y el aguacate
La diversificación constituye una de las principales fortalezas del modelo de Eurosemillas. Su capacidad para adaptar las estrategias de desarrollo a cada territorio ha permitido consolidar posiciones en sectores donde anteriormente apenas tenía presencia. Es el caso de los cítricos, que hace dos décadas, su actividad en este segmento era limitada. Actualmente, variedades de mandarina como Tango y la más reciente Kino han contribuido a reforzar su posicionamiento internacional.
Una evolución semejante se ha producido en el pistacho, un cultivo al que Eurosemillas comenzó a prestar especial atención hace aproximadamente quince años. Las variedades Golden Hills y Lost Hills representan ya, según Fontán, la mitad de las plantaciones de California, principal referente mundial del sector, y se extienden por miles de hectáreas españolas.
La fresa, por su parte, continúa siendo una actividad estratégica tras casi cuarenta años de experiencia. Mediante Red Innovation Hub, Eurosemillas conecta programas de mejora vegetal de referencia, entre ellos California Berry Cultivars, con distintos países productores, facilitando la introducción de variedades adaptadas a las características de cada mercado.
También el aguacate ocupa un lugar destacado en su estrategia. Desde hace ya 15 años Eurosemillas licencia la variedad de aguacate Lamb Hass, con gran crecimiento en Valencia en los últimos 5 años por su gran adaptabilidad a esa zona. Por otro lado, la plataforma Green Motion Avocados reúne a más de veinte miembros de trece países para compartir los avances del programa de mejora de la Universidad de California Riverside, tanto en nuevas variedades como en portainjertos. De esta iniciativa surgió Luna, presentada en 2023 en California y España y posteriormente extendida a otros mercados. Su carácter innovador obtuvo el reconocimiento de la revista Time, que la distinguió como innovación del año en el ámbito agroalimentario.
La tecnología como respuesta a los nuevos desafíos
Más allá de los avances varietales, el futuro agrícola estará condicionado por la capacidad para responder a una presión creciente sobre los recursos. La reducción del consumo de agua, fertilizantes y productos fitosanitarios, junto con las exigencias de sostenibilidad y calidad, obliga a revisar los modelos tradicionales de producción.
A estos desafíos se suman la escasez de mano de obra y la falta de relevo generacional. Para José María Fontán, “ambos factores hacen todavía más necesaria una innovación orientada a producir más con menos recursos, incrementando la eficiencia sin comprometer la competitividad”. Así, la biotecnología, la IA, la robótica y las herramientas digitales abren nuevas posibilidades. Sin embargo, el director de Innovación subraya que su aplicación depende también del marco normativo. “Europa avanza hacia la regulación de las nuevas técnicas de edición genética”, aunque Fontán sitúa en 2028 “el horizonte para disponer de una legislación suficientemente desarrollada que facilite su aplicación”.
La competitividad agrícola europea dependerá, por tanto, de la capacidad investigadora y de la posibilidad de trasladar sus resultados al campo. En la conexión entre ciencia, tecnología y producción se sitúa la propuesta de Eurosemillas, construida sobre décadas de experiencia internacional.
Pero la tecnología, por sí sola, no será suficiente. José María Fontán recuerda “la importancia de contar con profesionales capaces de integrar estos avances y convertirlos en soluciones prácticas”. Una combinación de conocimiento, experiencia e innovación que permitirá afrontar los retos del sector agroalimentario y “aprovechar las oportunidades de una agricultura más eficiente, sostenible y preparada para el futuro”.











