
IDONIA
El CD en Sanidad: Un problema que sigue creciendo
Versión online o papel publicada por el medio en su página web o tirada nacional
El sistema sanitario español avanza hacia la digitalización, pero mantiene una paradoja difícil de justificar en términos de eficiencia: el uso masivo del CD como soporte para la entrega e intercambio de pruebas de imagen médica.
Se trata de una tecnología que persiste como estándar operativo en hospitales públicos y privados, incluso cuando el propio ecosistema clínico depende cada vez más de la inmediatez del dato. Se estima que hasta el 80% de las decisiones médicas se apoyan en pruebas de imagen, pero el acceso digital por parte del paciente sigue siendo limitado: apenas un 26% de los ciudadanos europeos puede consultar sus radiografías o resonancias en formato digital, según la Comisión Europea en su informe 2025 Digital Decade eHealth.
Un sistema ineficiente
El CD sigue siendo el sistema habitual de intercambio de imágenes médicas entre centros y con pacientes, e incluso mantiene su uso en algunos entornos debido al aumento de derivaciones y movilidad de pacientes. Sin embargo, su impacto operativo es notable: el paciente debe solicitarlo en el centro, esperar su generación y regresar posteriormente a recogerlo, generando tiempos muertos y carga administrativa en atención al paciente.
A esto se suman barreras tecnológicas crecientes, ya que muchos centros ya no disponen de lectores de CD, lo que dificulta el acceso a la información clínica, especialmente en derivaciones entre comunidades o centros privados.
El problema no es solo logístico, sino también clínico y económico. Cuando el soporte no puede leerse, se pierde o se deteriora, la consecuencia habitual es la repetición de la prueba, con mayor exposición del paciente a radiación y un coste innecesario para el sistema sanitario. Además, el CD no garantiza trazabilidad ni una seguridad robusta en el manejo de datos clínicos sensibles. De hecho, el Esquema Nacional de Seguridad establece que los soportes externos (CDs, USB) deberían ir cifrados con algoritmos del CCN.
El coste oculto del CD
El impacto económico del modelo es significativo. Distintos análisis internos sitúan el coste de cada CD en torno a 8 euros, incluyendo material, dedicación del personal y procesos asociados. En organizaciones que generan decenas de miles de pruebas anuales, el impacto se traduce en cientos de miles de euros destinados a un soporte sin valor clínico añadido.
También existe un coste organizativo menos visible: la carga de trabajo en mostradores de admisión y atención al paciente. En algunos sistemas de salud, la gestión de solicitudes de pruebas en formato físico supone miles de horas anuales de trabajo administrativo que podrían destinarse a tareas de mayor valor asistencial.
El cambio de paradigma
Frente a este modelo, Idonia ha impulsado desde 2017 una transformación progresiva del intercambio de imagen médica en España basada en el acceso digital seguro. Su solución, articulada en torno al denominado Idonia Magic Link, sustituye el CD por un enlace seguro y un PIN que el paciente recibe en papel o en formato electrónico. Este sistema permite acceder de forma inmediata a las pruebas desde cualquier dispositivo, sin necesidad de desplazamientos ni soportes físicos. El acceso incluye doble factor de autenticación y un visor web que permite consultar imágenes médicas en formato DICOM en tiempo real. Además, el enlace puede compartirse con otros profesionales sanitarios, facilitando la continuidad asistencial y la segunda opinión médica sin barreras técnicas. La escala del sistema refleja cómo la eliminación del CD abre las puertas a consolidar un ecosistema digital más conectado. Actualmente se generan alrededor de 7.000 enlaces diarios a pacientes y se gestionan 35 millones de transacciones DICOM mensuales. En total, la plataforma ha procesado más de mil millones de imágenes médicas. Idonia está ampliando su funcionalidad permitiendo la orquestación de algoritmos de IA, con más de 10.000 estudios diarios intercambiados con diferentes algoritmos.
Implantación real en el sistema sanitario español
La adopción de estas soluciones ya es una realidad en distintos servicios de salud autonómicos. En el País Vasco, Osakidetza ha implantado el sistema bajo la denominación Irudigiltza en sus 16 hospitales, con más de 40.000 usuarios atendidos y más de 300.000 accesos registrados a los enlaces digitales. También el Servicio Cántabro de Salud ha integrado la solución tanto en su portal del paciente como en quioscos de gestión de citas, alcanzando 160.000 pacientes y 360.000 estudios radiológicos gestionados. El sistema genera una media de 750 enlaces diarios.
En la Comunitat Valenciana, el modelo se ha desplegado en más de 30 hospitales y 20 unidades de prevención del cáncer de mama, generando en apenas dos años más de 178.000 enlaces y más de 200.000 accesos, con un ritmo de unos 800 diarios.
Impacto directo en el paciente
El cambio no es solo tecnológico. Su impacto principal se traslada al paciente. El acceso inmediato elimina desplazamientos innecesarios y permite disponer de las pruebas en el mismo momento en que se realizan. La información es accesible desde cualquier dispositivo y puede compartirse con especialistas de forma segura, facilitando segundas opiniones y reduciendo tiempos diagnósticos.
Además, el modelo elimina barreras territoriales. Las pruebas pueden ser consultadas independientemente de dónde se hayan realizado, lo que introduce un concepto de continuidad clínica más allá de la comunidad autónoma o del tipo de centro sanitario.
El sistema también se integra con portales del paciente, permitiendo la gestión conjunta de citas, medicación e historial clínico, y reforzando la portabilidad del dato sanitario.
Impacto de 16 millones de euros
Para las organizaciones sanitarias, la eliminación del CD supone una reducción directa de costes en consumibles, mantenimiento y logística. Pero el impacto más relevante es organizativo. La liberación de carga administrativa en los servicios de atención al paciente permite reasignar recursos a funciones asistenciales. En algunos casos, se han identificado ahorros equivalentes a casi dos empleados a tiempo completo en tareas administrativas relacionadas con la gestión de pruebas.
A ello se suma el impacto en sostenibilidad, al reducir el uso de plásticos y residuos asociados, y la mejora de la imagen institucional, al eliminar fricciones en la experiencia del paciente.
En los últimos 12 meses, los sistemas que utilizan soluciones digitales han generado alrededor de 2 millones de enlaces a pruebas radiológicas, con un impacto económico estimado en 16 millones de euros. Soluciones digitales como Idonia continúan expandiéndose como infraestructura emergente para la gestión de la imagen médica, con un objetivo claro: eliminar el CD del circuito sanitario y transformar el acceso del paciente a su información clínica en un proceso inmediato, seguro y universal.
“Nuestro objetivo es que en 2027 ningún paciente en España tenga que cargar con un soporte físico para ver su radiografía”, afirma Miguel Cabrer, CEO de Idonia.











