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MolyCop blinda la molienda europea frente a la presión exterior
El tablero industrial europeo atraviesa un momento crítico marcado por los altos costes energéticos, la competencia de terceros países y la amenaza latente de la deslocalización.
La industria auxiliar de la minería ha encontrado en la proximidad geográfica, la fiabilidad logística y la integración técnica sus principales argumentos para blindar su competitividad frente a la presión comercial procedente de Asia. Miguel Galdeano, Commercial & Supply Chain Director EMEA de Molycop, sitúa este contexto en el centro del debate sobre la viabilidad manufacturera en el Viejo Continente. Las tensiones geopolíticas recientes y la irrupción de competidores internacionales han forzado a las empresas a replantearse el peso real del factor precio frente a la seguridad operativa.
“Nosotros no somos ajenos a lo que está pasando en la industria en general en Europa. Miremos al reciente anuncio de Volkswagen de despedir a 100.000 trabajadores; esto obedece a un descenso en las ventas provocado por la irrupción de fabricantes externos con mejores precios y similares prestaciones”, explica Galdeano para contextualizar el entorno en el que opera la compañía.
El valor de la cercanía
Frente a este retroceso de ciertos sectores tradicionales, la estrategia de Molycop pasa por anclar su actividad en un ecosistema de suministro puramente local. El fabricante abastece a las explotaciones mineras desde su planta de Sevilla, empleando materia prima suministrada por Siderúrgica Sevillana (grupo Riva). Esta cercanía permite ofrecer entregas en distancias inferiores a los 200 kilómetros respecto a los principales yacimientos del sur peninsular.
“Nuestros clientes han entendido que una cadena de suministros larga China o Asia en general) es muy vulnerable a cualquier circunstancia que afecte al transporte. Lo sufrimos con la pandemia, pero también con el bloqueo del canal de Suez o los bombardeos hutíes en el mar Rojo, o en la reciente guerra de Irán. Los medios de molienda son un componente básico de la operación en la mina, sin ellos la producción, simplemente para. Garantizar ese suministro es vital para la operación”, subraya el directivo.
Para la compañía, mantener al proveedor de materia prima a escasa distancia física forma parte de la misma lógica de reducción de riesgos. Galdeano sostiene que la propuesta comercial carecería de solidez si el acero proviniese de mercados remotos, ya que la operativa minera quedaría expuesta a idéntica vulnerabilidad ante eventos externos.
Más allá del producto físico
Del mismo modo, la empresa busca neutralizar la competencia de productos asiáticos de menor coste transformando el modelo transaccional en un servicio de alto valor añadido. La proximidad permite a la planta hispalense consolidar las necesidades de los clientes y operar prácticamente bajo un esquema de just in time, minimizando los niveles de inventario físico en las propias instalaciones extractivas y reduciendo así el capital circulante inmovilizado.
“Molycop no es únicamente un suministrador de calidad, nosotros nos vemos como consultores en cualquier aspecto relacionado con la molienda, y eso no se puede hacer a distancia. Cuando algún cliente requiere asistencia o formación, por ejemplo, desplazamos a nuestros equipos a las minas. Así que hay una propuesta de valor, más allá de las bolas de molienda”, detalla Galdeano sobre el modelo operativo de la firma.
Sinergias con el grupo Tega
Este enfoque se ha visto reforzado con la integración de Molycop en el grupo Tega, especialista en el diseño y fabricación de forros para molinos. La unión combina consumibles metálicos y revestimientos complementarios bajo una misma arquitectura comercial y logística.
“Estamos convencidos de que juntos podremos dar un mejor servicio (sin ir más lejos podemos almacenar y suministrar los forros de molino desde nuestra planta de Sevilla), pero es que además vamos a poder ayudar a nuestros clientes a ser más eficientes en todo el proceso de molienda, ya que integramos el molino, los consumibles y la tecnología con nuestra unidad de MC Technologies, especializada en programas para incrementar la eficiencia en molienda”, apunta el responsable de cadena de suministro.
Potencial minero en España
El fortalecimiento de esta industria auxiliar coincide con una etapa de revitalización del mapa minero en la península ibérica, impulsado por el aumento de la demanda global de materias primas críticas. A juicio de Galdeano, la península cuenta con ventajas geológicas comparativas de primer nivel en el entorno comunitario que justifican acelerar los proyectos en marcha. “España es quizás con Polonia el país con mayor potencial minero. La pregunta es: ¿tiene sentido ir a buscar más allá lo que tienes en tu subsuelo? La respuesta es claramente no. La minería es una fuente inagotable de empleo y riqueza para las comarcas en donde se da”, defiende Galdeano, quien descarta paralelismos con incidentes del pasado y recalca que la actividad actual en la Faja Pirítica Ibérica demuestra que los estándares técnicos y ambientales vigentes garantizan operaciones seguras y limpias.
Autonomía estratégica europea
En el marco de la autonomía estratégica que promueven las instituciones comunitarias, la disponibilidad de yacimientos de cobre, níquel o litio resulta determinante para reducir la exposición a terceros mercados en cadenas de valor esenciales, como la electrificación y la producción de baterías.
“Los políticos tienen que tomar decisiones más audaces y apoyar este sector, precisamente por reducir esa dependencia. En España tenemos oro, cobre, níquel, litio… Se puede hacer una minería responsable con el medio ambiente que nos haga depender menos de terceros. Se pueden usar esas materias para producir bienes como baterías en España en lugar de importarlas. Elementos como el cobre y el litio son intensivamente utilizados en la transición ecológica. España puede producirlos, otros países europeos no tienen esa misma posibilidad, nosotros sí… tiene sentido que la aprovechemos”, concluye Galdeano.












