Vosseler Abogados

26 Feb, 2020 | Abogados, Derecho, Tribuna del Derecho 2020

“Somos la voz de las víctimas más olvidadas”

 

Daniel Vosseler

Abogado. Director fundador de Vosseler Abogados

 

Cuando se habla de accidentes de tráfico, la información que llega a la sociedad generalmente son cifras y más cifras. Excepto en casos especialmente mediáticos, suele prestarse poca atención al hecho de que detrás de cada uno de esos números hay víctimas: personas a las que un día les cambió la vida para mal, que han sufrido la pérdida de algún ser querido, que lidian con sus propias secuelas y que, además de soportar un enorme daño físico y emocional, tienen que encontrar fuerzas para aguantar un proceso que suele ser demasiado largo hasta conseguir, en el mejor de los casos, que se haga justicia.

A todo ello es a lo que procura dar voz Daniel Vosseler, abogado de reconocido prestigio y exitosa trayectoria en materia de accidentes de tráfico y siniestralidad, cuya principal virtud seguramente sea la de saber empatizar con sus clientes y trasmitirles la confianza que necesitan en un momento tan crudo de su vida. Quienes le conocen saben que lucha judicialmente con firmeza, verdad en mano, hasta quemar el último cartucho en cada uno de sus casos.

 

Desde 1997 atendiendo a víctimas de accidentes de tráfico…

Sí, más de 20 años al lado de las víctimas de accidentes de tráfico, pero también de víctimas de accidentes laborales, de negligencias médicas… Incluso víctimas del atentado yihadista de Barcelona en 2017. Casos muy distintos, pero todos ellos dentro del marco de lo que conocemos por siniestralidad. Un mundo muy duro que nos lleva mantener un trato muy directo con los afectados desde el momento en el que se produce el siniestro y prácticamente ya el resto de sus vidas, porque el proceso hasta el juicio suele ser largo y complicado, en el que se estrechan lazos y se crea una complicidad y una amistad que perdura en el tiempo.

 

Se refiere a las víctimas de accidentes de tráfico como las grandes olvidadas del ordenamiento jurídico, ¿por qué?

Sí, totalmente, las víctimas de accidentes de tráfico y sus familiares son las grandes olvidados, especialmente en el caso de grandes siniestros. La lentitud de todo proceso, desde el siniestro hasta el juicio, se convierte en una corriente a favor de las compañías; y la capacidad que tienen las aseguradoras para dilatarlo en el tiempo y poner palos en las ruedas, obstaculizando el completo resarcimiento a las víctimas, hace que los perjudicados pasen por situaciones de auténtica indignidad e indefensión. Existe un gran desequilibrio entre las fuerzas de las aseguradoras y las de las víctimas: los abogados de las víctimas tenemos enfrente a un aparato de un poder ilimitado, que es el sector asegurador, que factura más de 70.000 millones al año en primas y con el que no pudo ni la crisis, periodo muy duro para otros sectores pero en el que, sin embargo, no cayó ninguna aseguradora.

¿Cómo se puede hablar de justicia para las víctimas cuando los casos se alargan entre dos, cinco y hasta ocho años; cuando para cifrar una indemnización hay que esperar a que se produzca la estabilización lesional, esto es, que el daño producido no sea susceptible de curarse ni de mejorar con tratamiento médico? Si en este tiempo las víctimas no pueden trabajar ni cobrar indemnización, ¿de qué viven? Nuestra batalla principal hasta alcanzar el juicio es procurar una tranquilidad económica en la unidad familiar de la víctima, solicitando pagos a cuenta a las aseguradoras… Nosotros, que somos la voz de las víctimas más olvidadas, decimos que no hay compasión con ellas.

 

 ¿No hay compasión con las víctimas? 

Lamentablemente, no, no la hay, aunque también debo decir que no todas las compañías de seguros son iguales. En los muchos años que llevo tratando y batallando judicial y extrajudicialmente con ellas ya sé cómo es cada una y a qué con enfrentamos en cada caso. Las aseguradoras no prestan atención a la situación personal de nadie ni a su sufrimiento, solo atienden a sus cuentas de resultados:  cuanta menos indemnización haya, mayor beneficio. Y mientras esto sigue así, yo me pregunto ¿cómo es posible que la legislación y el ordenamiento jurídico permita situaciones de tal indefensión?

 

Un ejemplo para entender mejor la magnitud de lo que explica…

Un padre de familia, con lesión medular desde 2012 como consecuencia de un accidente de tráfico, ha tenido que esperar ocho años hasta que se resolviera su caso. Me decía que no tenía ni para comprarle un helado a su hijo, cuando antes del siniestro era una persona que se ganaba muy bien la vida. Sépase que cosas como esta están pasando. Por eso, es necesario que existan juzgados especializados en materia de tráfico – en especial con componente asegurador- y procedimiento sumario para los grandes siniestros, de forma que se puedan tramitar los expedientes con mayor velocidad. Actualmente en España debe haber unos siete millones de procedimientos judiciales con componente asegurador…

 

¿Cómo lucha contra tanto despropósito?

Con la verdad y ‘picando piedra’, tirando de conocimientos, de experiencia, de jurisprudencia…  Mi arma es la verdad y una confianza absoluta en los jueces. Todas las situaciones de injusticia de mis clientes las he podido reparar en los tribunales, y creo que la fiscalía está realizando una gran labor en materia de accidentes de tráfico.

Mi objetivo siempre es el resarcimiento completo de los daños que haya sufrido mi cliente, pensando en el presente y el futuro. En este sentido, uno de nuestros logros fue la sentencia pionera que contempla el derecho a gastos futuros.

 

Los casos que lleva tienen siempre una importante carga emocional… ¿Qué pide una víctima de accidentes cuando contacta con usted?

Para ser abogado en esta rama del Derecho debe existir una vocación completa y sentimiento de ayuda a las víctimas. La función social es muy importante en bufetes como el nuestro.

Las víctimas de siniestros quieren ser escuchadas y sentirse valoradas. Lo primero que hay que transmitirles es tranquilidad y confianza. Y también hay que decirles la verdad: que el proceso será largo y complicado pero que, sin apartarnos nunca de la verdad, batallaremos hasta conseguir la completa satisfacción de los perjuicios sufridos.

Estamos muy contentos de haber patrocinado la película-documental «Una mañana fría», con la que se da voz y protagonismo a las víctimas de accidentes de tráfico.

 

Usted, que pulsa tan de cerca la siniestralidad, ¿qué retos tiene por delante este país si quiere reducirla?

Los dos grandes desafíos son erradicar el móvil de la conducción; y las drogas y el alcohol. Es inadmisible que existan tantas víctimas de accidentes en los que interviene alguno de estos elementos. No podemos aceptar los niveles de siniestralidad actuales: solo en Barcelona hay más de 10.000 víctimas de accidentes de tráfico al año, más de 8.000 en moto. Con los fallecidos en materia de accidentes de tráfico en España durante los últimos sesenta años podría llenarse un Camp Nou. Hay que concienciarse y crear cultura en materia de seguridad vial. Y luego, mejorar muchas cosas en la movilidad en las ciudades. Porque la vida es maravillosa.

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