colegio Madre de Dios

27 Ene, 2020 | Educación, Colegios, Mejores Centros Educativos 2020 la razon

“En la EvAU obtenemos resultados por encima de la media”

 

Marina Moreno

Directora pedagógica del colegio Madre de Dios

 

Excelencia, innovación, valores cristianos y una fuerte apuesta por los idiomas se dan la mano en las aulas del colegio Madre de Dios de Madrid. Este centro de apenas 700 alumnos desde los 2 a los 18 años acaba de celebrar el 40 aniversario de su fundación y los 75 años de la llegada de la congregación de las Esclavas de la Santísima Eucaristía y de la Madre de Dios a Madrid..

Acaban de cumplir 75 años en Madrid, ¿cuál es el origen del centro?

La congregación fue fundada por Madre Trinidad Carreras en 1925, y en 1944 llegó a Madrid, a una zona rural que hoy es el barrio de Arturo Soria. Compraron una pequeña casa de dos plantas donde abrieron un internado de unas 30 chicas, con dos aulas que abarcaban hasta lo que ahora sería 4º de Primaria.  Las familias querían que sus hijas siguiesen al cuidado de las monjas y las impulsaron a comprar terrenos adyacentes donde abrir más aulas. Ya en 1979 se construyó el edificio principal y nació el colegio, privado y con una sola línea, que en 1997 se convirtió en concertado  y sumó una segunda línea. En 2005 se derribó la casa original para construir la nueva casa general de la congregación, situada junto a las instalaciones del colegio. En la actualidad tenemos dos líneas desde  infantil hasta bachillerato. El colegio es concertado en Infantil, Primaria y Secundaria y privado en el aula de 2 años y Bachillerato, con todas las modalidades excepto artes.

 

¿Hacen los niños toda su etapa educativa aquí?

Sí. Una de las particularidades del colegio es que somos una gran familia.  Por tanto, buena parte de los alumnos nos acompañan desde Infantil hasta Bachillerato, si bien es cierto que algunos terminan en cuarto de la ESO. Pero mantenemos un alto porcentaje de alumnado al que hemos visto crecer y desarrollarse.

 

¿Con qué nivel llegan a la EvAU?

Somos un referente. Los cuatro pilares básicos del colegio son la excelencia, la innovación, los idiomas y, por supuesto, los valores cristianos. Tenemos alrededor de 700 alumnos, y esto nos permite atender a cada uno de forma personalizada. Gracias a eso, conseguimos muy buenos resultados en las pruebas externas, que se realizan a lo largo de las etapas Primaria y Secundaria, y en la EvAU obtenemos resultados por encima de la media. Por otro lado, hemos recibido varios galardones de la Universidad Complutense por estar entre las cien mejores notas de EvAU en España. Gracias al acompañamiento personalizado de nuestros alumnos, conseguimos que el 100% de ellos se presenten a dicha prueba y obtengan buenos resultados.

¿Cómo trabajan los idiomas?

Somos un centro bilingüe en inglés, pero con proyecto propio. En infantil, además damos pinceladas de portugués y francés, con el objetivo de estimular el cerebro de cara a favorecer posteriormente el aprendizaje de idiomas y otras materias. Las certificaciones de inglés, a través de exámenes externos de Cambridge, comienzan en tercero de Primaria. El francés lo continuamos en Primaria como optativo, y los alumnos pueden certificarse por la Alliance Français a partir de sexto de Primaria. En Secundaria se convierte en obligatorio.  Nuestros alumnos salen de Bachillerato con un nivel C1 en inglés y B2 en francés. Empiezan las inmersiones y los intercambios en sexto de Primaria, y en cuarto de la ESO realizan intercambio con Estados Unidos. Además, desde segundo de la ESO pueden estudiar el Bachillerato americano online, como complemento a su formación.

 

¿En qué aspectos se consideran innovadores?

Llevamos más de diez años haciendo trabajo colaborativo, aprendizaje por proyectos, estimulación temprana, proyectos basados en problemas (PBL), proyectos de aprendizaje y servicio (APS), etcétera. Sabemos que da resultados y lo combinamos con la educación tradicional, porque tiene que existir un equilibrio entre ambas. Los alumnos utilizan la tecnología desde los tres años, pero siempre con un objetivo pedagógico, y desde el principio les enseñamos a utilizarla como herramienta de aprendizaje y no solo como un instrumento de juego. El papel y el lápiz siguen siendo trascendentales, así como la psicomotricidad y las manualidades. Participamos en el programa de Talentum Schools a través de la Fundación Telefónica, fomentando las vocaciones tecnológicas de nuestros alumnos de ESO. Otro aspecto innovador es la realización de una competición de startups, en la que participan los alumnos de economía de bachillerato, y este año la ampliamos a cuarto de la ESO. En esta competición contamos con la colaboración de profesionales de empresas punteras. De esta forma, los alumnos obtienen apoyo para desarrollar sus ideas y hacer planes de negocio. Y es que, desde la tradición, tenemos una filosofía de mejora constante que nos hace avanzar, poco a poco, pero con seguridad. Para el próximo curso estamos estudiando implantar, adaptado a la idiosincrasia española, el modelo Kiva de Finlandia, que tiene un alto reconocimiento en cuanto a mejora del aprendizaje y autonomía, sobre todo basado en las relaciones de convivencia.

¿Cuál es su política sobre las tareas para casa?

Consideramos que los deberes, justos, son buenos, porque el aprendizaje lo tienes que asimilar y asentar. Por eso los pautamos a partir de tercero de primaria, cada día de la semana tienen deberes de determinadas asignaturas, y los padres cuentan con esa información desde septiembre. También proponemos materiales voluntarios de refuerzo y ampliación.

 

¿De qué forma se comunican con las familias?

Además de la plataforma de gestión académica, tenemos una red social propia que se llama Sphiral, en la que los tutores generan grupos con alumnos y familias y cuelgan fotos y vídeos en tiempo real. Es una línea de comunicación totalmente inmediata en la que las familias pueden seguir a sus hijos sin perderse ningún momento de su crecimiento.

 

¿Qué les diferencia de otros colegios religiosos?

El propio carisma de la congregación, que está basado en tres espiritualidades: mariana, franciscana y eucarística. La mariana son los valores de María, que inculcamos para aprender a afrontar las adversidades de la vida siempre con una sonrisa. El sentido franciscano está en valorar la naturaleza y lo que se nos ha dado, y la espiritualidad eucarística valora la entrega máxima de una persona por los demás. En definitiva, queremos que nuestros alumnos sean “más humanos, más cristianos, más felices”.

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