“Abibird monitoriza a los mayores que viven solos de un modo no intrusivo”

 

Samuel Rodrigues

Responsable de Abibird

 

Abibird es una nueva solución creada por ATF Services que tiene como objetivo mejorar la asistencia socio-sanitaria a la gente mayor que vive sola. Hablamos con Samuel Rodrigues, responsable de la compañía para Europa, quien nos explica en qué consiste el sistema.

¿Qué es Abibird?

Es una solución socio-sanitaria de asistencia colaborativa dirigida sobre todo a la gente mayor que vive sola. No está pensada para personas con una dependencia alta, sino para aquellas que desean mantener su independencia pero tener un sistema de monitorización que sea capaz de comunicar cualquier alarma de un modo no intrusivo.

 

¿En qué consiste?

Abibird consta de dos partes: un sensor y una aplicación móvil gratuita. El primero se coloca de forma fija (en una estantería, por ejemplo) y monitoriza los movimientos normales de la persona y las rutinas que tiene, aprendiendo de ellas, tanto de día como de noche. En el momento que detecta un exceso de movimientos poco habituales (o la ausencia de ellos) emite una alarma que se comunica a la persona o personas que se hayan configurado en la aplicación móvil. Piense que se han dado casos de personas que han sufrido algún percance en casa (una caída, un desvanecimiento…) y no han sido localizadas hasta muchas horas después porque no han podido accionar el dispositivo de alerta de teleasistencia. Con Abibird, las alertas se emiten en un plazo máximo de una hora.

 

Y lo hace de un modo no intrusivo…

Así es. El sensor no tiene cámara ni grabación de audio, por lo que garantiza la privacidad del usuario, que además tampoco tiene que llevar ningún dispositivo encima. Se instala en pocos minutos, se conecta a través de las redes IoT y funciona con pilas que duran alrededor de un año.

¿Por qué lo definen como solución de asistencia colaborativa?

Porque se puede configurar el sistema para que múltiples usuarios puedan recibir las alertas. No solo un cuidador o un familiar, sino que incluso es posible crear una red de asistencia colaborativa en el vecindario para que alguien que esté físicamente próximo –un vecino, en este caso– reciba la alerta y permita actuar con más rapidez.

 

¿A quién se dirige Abibird?

Como le decía, el sistema está pensado para personas mayores que viven solas y no tienen un elevado grado de dependencia. En consecuencia, lo comercializamos en régimen de alquiler para usuarios finales por un precio que no supera los 15 euros al mes, pero también es una buena opción para empresas de teleasistencia, para hospitales e incluso para que los operadores de telecomunicaciones lo incorporen en su catálogo. También tenemos un acuerdo con 400 farmacias, aunque este es un canal que tiene un ritmo de adopción más lento. Actualmente estamos coordinando desde España el lanzamiento del sistema en Portugal, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Suecia y Bélgica.

 

¿Qué valor añadido aporta el sistema?

Además de las alarmas, Abibird es un buen aliado para prevenir posibles problemas antes de que aparezcan. ¿Un ejemplo? Si a la hora de comer el sistema detecta que el usuario realiza más viajes de la cuenta a la cocina puede ser indicativo de olvidos o de la posible presencia de problemas cognitivos. También tiene su función nocturna al evaluar y monitorizar el sueño.

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