Grupo de Mecanización y Tecnología Rural de la UCO

27 Sep, 2018 | I+D+i, Investigación y desarrollo septiembre 2018

Entrega del premio LIFE “Best of the Best” en la modalidad Climate Actión por el Director General del Clima de la CE junto a Jesús Gil Ribes y Emilio González.

“La transferencia de conocimiento y tecnología forma parte de nuestro ADN”

 

Dr. Jesús A. Gil Ribes

Director del Grupo de Mecanización y Tecnología Rural de la UCO

 

Jesús A. Gil Ribes. Doctor Ingeniero Agrónomo y catedrático de Ingeniería Agroforestal de la E.T.S.I. Agronómica y de Montes de la Universidad de Córdoba, es el responsable del Grupo de Investigación AGR 126 “Mecanización y Tecnología Rural”. Hemos hablado con él para conocer la labor que realiza el equipo que dirige.

 

¿Cuáles fueron los orígenes del grupo?

El grupo de investigación en Mecanización y Tecnología Rural fue creado por la Junta de Andalucía a finales de los años ochenta, aunque venía funcionando desde el principio de esa década. Hoy es un grupo de referencia mundial en los ámbitos de la mecanización y de la recolección del olivar que ha participado en casi un centenar de proyectos competitivos y en otros tantos contratos con administraciones, entidades y empresas.

 

¿Siempre en el ámbito de la mecanización agraria?

Si, con ella y con el uso de las nuevas tecnologías. La necesidad de un grupo de estas características nace de la preponderancia de la maquinaria y del equipamiento en la moderna agricultura, lo que contrasta con los escasos equipos que se dedican a ella. Además, en Andalucía tenemos un cultivo el olivar en su mayor parte tradicional de difícil reconversión y con cientos de miles de hectáreas en alta pendiente que tiene unas singularidades y especificidades que obligan a prestarle una especial atención. Tiene mucho sentido hacerlo en España, ya que es el país líder mundial del cultivo de olivar.

 

¿En qué áreas trabajan?

Sobre todo en la recolección mecanizada del olivar de aceite y de mesa y de otros frutales como los cítricos, los piñones y los pistachos. También estudiamos el uso sostenible de fitosanitarios y las tecnologías de precisión y monitorización de operaciones. En este sentido, el primer tractor agrícola con guiado automático en España lo trajo este grupo hace 15 años junto con los primeros monitores de cosecha. Además, trabajamos en aspectos como la eficiencia energética, el cambio climático, la agricultura de conservación y en temas de seguridad y prevención de riesgos laborales.

 

¿Hablamos de una investigación traslacional?

Así es. De hecho, la transferencia del resultado de nuestro trabajo a empresas forma parte del ADN del grupo y del mío propio, como queda demostrado con los innumerables contratos de I+D+i que realizamos, con las publicaciones de difusión y con la participación en numerosas jornadas y demostraciones de campo. En 2008, nuestro grupo recibió el premio de Transferencia del Conocimiento a la Sociedad del Consejo Social de la Universidad y yo, en 2016, el Galileo a la Transferencia del Conocimiento. 

Prototipo de atomizador para olivar tradicional e intensivo del CPP Innolivar

Transferencia para mejorar la agricultura…

Es que sin esa transferencia y sinergia con la sociedad de nuestro entorno no podríamos realizar nuestro trabajo. En los años 2014 a 2016 desarrollamos un convenio con el MINECO de Compra Pública Precomercial sobre temas de recolección y de aplicación de fitosanitarios en el olivar, el “Mecaolivar”, que no hubiera podido desarrollarse sin la colaboración del sector, a través de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, en su cofinanciación. Dentro de él se han desarrollado los primeros prototipos de cosechadoras para olivar tradicional y nuevos sistemas más eficientes de aplicación de fitosanitarios. En gran parte, debido a este convenio la Universidad de Córdoba recibió en 2016 el Premio Nacional de Innovación y Diseño en la modalidad de Compra Pública Innovadora. Actualmente desarrollamos el convenio “Innolivar” financiado con fondos FEDER y con una aportación de las Interprofesionales del Aceite y de la Aceituna de Mesa que supera los tres millones de euros lo que demuestra el interés del sector en su innovación. 

 

¿Qué otros éxitos han cosechado?

Dentro de la mecanización de la agricultura sostenible hemos codesarrollado el proyecto LIFE+Agricarbon y estamos haciendo lo propio con el LIFE+Climagri. El primero de ellos acaba de recibir en Bruselas el premio Life “Best of the Best, en la modalidad de Climate Action, por sus aportaciones al respecto demostrando la mayor eficiencia y productividad energética de estas técnicas y su capacidad de secuestrar carbono en el suelo, aumentando su contenido en materia orgánica, lo que mejora su estructura y, a su vez, hace que se reduzca el riesgo de erosión del suelo, uno de los mayores problemas de la agricultura española.

 

Otra de las investigaciones del grupo está desarrollada con la seguridad…

Sí, concretamente con la prevención del vuelco de los tractores. Se trata de un trabajo que permite, mediante un índice de estabilidad dinámico, predecir el riesgo de vuelco. Con la EBT DTA desarrollamos un equipo de bajo coste que, instalado en un tractor, avisa acústicamente a su conductor cuando se entran en condiciones peligrosas para que tome las medidas oportunas. Una versión mejorada y más completa se ha montado en blindados ligeros militares. 

 

¿En que otros proyectos están trabajando?

Estamos desarrollando un proyecto de recolección mecanizada de cítricos para zumo, el tercer cultivo leñoso de España. Aquí, como en el olivar, la reducción de los costes es clave para mantener la rentabilidad económica de las explotaciones. Además, participamos en tres grupos operativos de innovación: Dosaolivar (mejora y optimización de la dosificación de fitosanitarios en el olivar), Curven (sobre el uso en el olivar de cubiertas vegetales protectoras del suelo con especies nativas y otro en girasol) y, a escala europea, tenemos un contrato el “TOPPS-water protection” para reducir la contaminación difusa de los fitosanitarios. La realidad es que trabajamos en muchas líneas de investigación, aunque, todas están interrelacionadas y se complementan. Y gran parte de ese trabajo se lleva a cabo en colaboración con otras universidades nacionales e internacionales, con las administraciones, asociaciones interprofesionales y empresas.

 

¿Cuáles son los retos de futuro del grupo que dirige?

El futuro es complicado, aunque esperanzador. Los recortes han provocado la no restitución de personal y dificultan la renovación. Además, los criterios de dotación de plazas basados casi exclusivamente en la carga docente perjudican a los grupos que realizan una fuerte labor de I+D+i. A ello hay que añadir que la aplicación de las normas de Bolonia han reducido las carreras técnicas, algo que tampoco ayuda. No obstante, esperamos que nuestra universidad sea sensible a la necesidad de mantener bien dotados grupos de investigación como el nuestro.

Prototipo de cosechadora para olivar tradicional de grandes marcos del CPP Mecaolivar

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