AGRISAT

16 Sep, 2019 | I+D+i, I+D+i Septiembre 2019 ABC

“La Agricultura de Precisión es ya una realidad al alcance de cualquier agricultor”

 

Vicente Bodas

Director Agronómico de AgriSat Iberia S.L.

 

Fundada en Albacete en 2014, la empresa AgriSat Iberia S.L. tiene la misión de adaptar e incorporar de forma sencilla, a la rutina diaria de cualquier agricultor, conocimientos especializados y tecnologías complejas para la mejora de la gestión agronómica de los cultivos. AgriSat se nutre de la investigación pura, en virtud de su vinculación con la Sección de Teledetección y SIG del Instituto de Desarrollo Regional de la Universidad de Castilla La Mancha, pero se centra en la transferencia de esos conocimientos al sector agrario.

Para el profano, el concepto Agricultura de Precisión transmite la idea de una agricultura totalmente tecnificada, donde robots y autómatas gobernados por la inteligencia artificial sustituyen al agricultor. ¿Es esta la idea?  ¿Qué debe entenderse por Agricultura de Precisión?

En absoluto, en este sentido quizás sea más descriptivo hablar de “agricultura de dosis variable”. En contraposición a la práctica habitual de manejar de forma homogénea las parcelas y cultivos; la Agricultura de Precisión es la caracterización de la variabilidad, en el espacio y en el tiempo, de las parcelas y cultivos agrícolas, para tratar de aplicar en cada lugar y momento los insumos (fertilizantes, agua, protección fitosanitaria, etc.) y cuidados estrictamente necesarios conforme al potencial productivo de cada punto.

Las decisiones clave las sigue tomando el agricultor, pero ahora, en lugar de una única decisión por parcela, dispone de información para tomar decisiones personalizadas metro a metro en cada parcela.

 

¿Se obtendrían así beneficios económicos inmediatos por parte del agricultor?

Sí, pero ésta no es la única motivación para la puesta en práctica de este modelo de agricultura. Se trata ante todo de optimizar, de conseguir una “intensificación sustentable” de mantener, o incluso incrementar los niveles productivos actuales, pero reduciendo el impacto de la actividad agrícola en el medio ambiente. De esta forma, claro que el agricultor puede mejorar sus resultados económicos en el corto plazo, pero no hay que perder de vista los beneficios generados a medio y largo plazo para el propio agricultor y la sociedad en su conjunto: disminución de la contaminación por fertilizantes, racionalización en el uso del agua, mejora en la gestión y conservación de suelos, mitigación del cambio climático…

 

Por tanto, es un tipo de agricultura que encajaría en los objetivos de la política agrícola europea.

    Claramente. Es una vía tecnológica hacia la sostenibilidad de la producción agrícola. El proceso de definición de la nueva PAC está en marcha y parece que la Agricultura de Precisión estará presente y sería deseable que tuviese su lugar entre los denominados “ecoesquemas”.

Pero volvamos a los aspectos tecnológicos: teledetección, GPS, SIG, TIC, bigdata, ¿no se corre el riesgo de crear un modelo productivo elitista, sólo adecuado para grandes explotaciones agrícolas con personal muy especializado?

   Hoy en día no, basta pensar con que absoluta naturalidad y suficiente destreza, todos usamos recursos tecnológicos extraordinariamente complejos: ordenadores, internet, teléfonos móviles, dispositivos conectados…, sin necesidad de ser especialistas. El conocimiento y las aplicaciones tecnológicas para Agricultura de Precisión deben llegar al usuario final con la misma facilidad y sencillez con lo que lo hacen aplicaciones de uso cotidiano, como WhatsApp, y por supuesto a costes asequibles.

 

¿Qué aporta AgriSat para que esto sea posible?

    En AgriSat transformamos la ingente cantidad de datos que recogen los satélites, como Landsat8 y los Sentinel 2A y 2B, en información accesible y adaptada para su uso en agricultura. En un primer paso, todas las imágenes de estos satélites, varias por semana para cualquier zona de la geografía española, se procesan en tiempo real, se normalizan y se obtienen lo que llamamos productos derivados (imagen RGB, imagen NDVI, imagen MTCI…) para facilitar su consulta e interpretación por parte de cualquier persona no especialista. Esta consulta puede realizarse mediante aplicaciones específicas de software online AgriSatwebGIS® o AgriSat app®. El usuario es libre de conectarse cuando mejor le convenga y siempre encontrará la información actualizada sobre la evolución de sus cultivos.

Por supuesto también formamos a los usuarios sobre cómo usar e integrar esta información en la toma de decisiones agronómicas rutinarias, y si este lo desea es nuestro equipo agronómico el que se involucra directamente en la toma de estas decisiones mediante distintos servicios personalizados.

 

¿Podría poner algún ejemplo más concreto?

   Por supuesto, pero lo primero que hay que entender es que, gracias a las secuencias temporales de imágenes proporcionadas por la teledetección desde satélites, la información disponible no se reduce a meras imágenes, se cuenta con valores numéricos que permiten medir y cuantificar la evolución de cualquier cultivo a escala espacial de 100 m2. Con esto, sin haber estado nunca físicamente en una parcela, a menudo se tiene una mejor perspectiva y conocimiento de lo que ocurre en la parcela que la del propio agricultor. Gracias a la fiabilidad de esta información se pueden tomar decisiones de forma remota en aspectos tan delicados y críticos como la predicción semanal de necesidades hídricas, nuestro servicio Irrimaps®; o la delimitación de zonas de manejo conforme a su potencial productivo para realizar aplicación de fertilizantes a dosis variable, servicio denominado Fertimaps®.

 

¿Qué tipo de cliente está interesado en los servicios de AgriSat?

Nuestra razón de ser es hacer llegar a cualquier agricultor, de forma sencilla, todos estos conocimientos y tecnologías. Tenemos un amplio abanico de usuarios, con motivaciones y necesidades distintas. Nos hemos esforzado en que el coste no sea nunca un factor limitante, estableciendo un precio de acceso a partir de 5 €/ha y año. Por eso entre nuestros clientes contamos con pequeños agricultores y grandes explotaciones agrícolas, que eso sí, tienen en común su inquietud por innovar. 

Pero no sólo proveemos servicios a agricultores, la calidad de la información y el potencial SIG de nuestro software online y app cubre también las necesidades de distinto tipo de empresas y entidades del sector agrícola: compañías productoras de semillas, fertilizantes, fitosanitarios, maquinaria y servicios; entidades como comunidades de regantes, o seguros agrarios, e incluso la propia administración.

 

El presente es ya muy prometedor, pero ¿cómo ve AgriSat el futuro?

Bueno, no creo que se trate tanto de vaticinar espectaculares avances; de hecho, en su momento nadie fue capaz de hacerlo con las tecnologías disruptivas que nos han cambiado la vida, como internet y la telefonía móvil; como de vislumbrar las posibilidades de incrementar la implantación de la Agricultura de Precisión y continuar trabajando para consolidar aplicaciones prácticas y ampliando conocimientos para transferir al sector agrario. En este sentido somos claramente optimistas: existe una presión ética, social y normativa hacia la optimización sustentable de los recursos. Nuestra vinculación con la Universidad de Castilla-La Mancha nos permite continuar avanzando en investigación de primer nivel y los casos de éxito nos demuestran que merece la pena el esfuerzo por la innovación y transferencia de tecnología; por eso, aunque el futuro sea claramente prometedor y estemos trabajando por configurarlo, mi mensaje principal es de presente: La Agricultura de Precisión es ya una realidad al alcance de cualquier agricultor.

 

Parece entonces que la I+D+i continuará desempeñando un papel clave en AgriSat.

Sin duda, AgriSat nació como spin-off de varios proyectos de I+D+i de la Unión Europea, con el fin último de facilitar la llegada al mercado, al usuario final, de los resultados obtenidos. Hemos continuado participando y liderando este tipo de proyectos (p.ej. www.fatima-h2020.eu). En 2019 iniciamos 4 nuevos proyectos H2020, siempre relacionados con mejoras en la gestión de recursos necesario para la agricultura (agua, suelo, fertilizantes…); y finalizaremos  DIANA (www.diana-h2020.eu) en el que como co-coordinadores, hemos consolidado el camino al seguimiento de las extracciones y uso del agua de riego mediante series temporales de imágenes de satélite del sistema Europeo de observación de Tierra COPERNICUS. Los resultados darán paso a nuevos servicios para que los regantes mejoren la gestión de este recurso.

 

Compartir