SM Geodim

6 May, 2019 | I+D+i, I+D+i Mayo 2019 ABC

“Empresa y universidad juntos, sumamos mucho más que dos”

 

Salomón Montesinos

CEO de SM Geodim

 

Han pasado 32 años desde que Salomón Montesinos vio en la teledetección por satélite una oportunidad de negocio para mejorar la gestión de los acuíferos, las explotaciones agrícolas y los recursos geológicos. Sus sistemas y los algoritmos que ha desarrollado ya llegan a países como México, Perú, Australia o Angola.

¿Qué hace especial a SM Geodim en un mundo habituado a los satélites?

Somos decanos en las técnicas de teledetección, tratamiento digital de imagen e información geográfica aplicadas principalmente a los campos del agua, la agricultura y la geología. Nuestra singularidad fue que sacamos del contexto académico esas técnicas para llevarlas a un contexto operativo, en el que abordamos problemas reales a un coste razonable. Otra peculiaridad es que somos una pequeña empresa, casi familiar, en la que el 85% de la facturación en 2018 vino de fuera de España. Lo que nos permite abordar proyectos en todo el mundo. Es un modelo de negocio en el que nos apoyamos en otras empresas pequeñas y vamos con ellas como un cluster, lo que nos proporciona una especialización tremenda. Son pequeñas empresas de campos muy específicos que por sí solas a lo mejor no saldrían de España. La crisis en España ha producido una atomización, gente entre 40 y 60 años muy brillante que han montado microempresas para sobrevivir y lo que tienen es espectacular. Lo que hemos intentado es unir esas voluntades. Una tercera singularidad que me gustaría resaltar es que trabajamos en una torre medieval del siglo X en Maluenda (Zaragoza), que hemos restaurado nosotros.

 

¿Cuál fue la primera aplicación que hicieron de la teledetección?

Nuestra primera aplicación fue en el contexto de los recursos hídricos, en la mejora del conocimiento de las extracciones de agua subterránea de un acuífero. En aquellos años ya existían modelos de flujo en acuíferos, pero en realidad no se tenía una idea muy clara del agua que se extraía. Lo que sí sabíamos era que estábamos en un proceso de sobreexplotación. Durante muchos años hemos hecho seguimiento mediante teledetección de los acuíferos más sobreexplotados, como el de la Llanura manchega y el Campo de Montiel en la cuenca del Guadiana. Ahora tenemos proyectos en esta misma línea en México y en Perú, porque los problemas que teníamos en España a finales de los años ochenta, ahora se reproducen en estos países en vías de desarrollo que han apostado por agriculturas intensivas.

 

¿De qué forma ayudan a gestionar el agua?

Hemos trabajado prácticamente en todas las cuencas hidrográficas españolas. Cuando se habla de trasvasar agua, lo primero que hay que conocer son las necesidades, y la teledetección es una herramienta muy poderosa para saber dónde están los regadíos, cómo se distribuyen y qué consumo de agua se produce. La ventaja de la teledetección es que los satélites pasan periódicamente y podemos detectar los cultivos en regadío en cada estación, sus ciclos vegetativos, y todo eso nos proporciona un mapa de como se distribuyen los consumos de agua.. Tan sólo tenemos que aplicar una dotación de agua por cada cultivo, y eso nos dice la cantidad de agua que se está extrayendo.

¿Qué aporta la línea agraria de SM Geodim?

La agricultura consume el 85% del agua en terrenos áridos y semiáridos, y nuestra relación con Adena y con organismos medioambientales nos ha llevado a buscar soluciones para hacer más eficiente el riego. Hemos desarrollado la metodología SMART, que tiene el sello de excelencia de la Unión Europea, para hacer una agricultura de precisión. Tenemos experiencias de ahorro de entre el 40% y el 60% de agua, lo que, aparte de producir beneficios económicos, en muchos casos supone que un acuífero se pueda equilibrar con los recursos renovables.

 

¿Y la línea de geología?

El tema de la geología lo hemos iniciado porque el desarrollo de muchos de los países africanos pasa por la puesta en valor de sus recursos naturales. Un elemento fundamental es la cartografía geológica, pero la que tienen es de pequeña escala, mientras que un mayor detalle les permite hacer estudios hidrogeológicos y valorizar las aguas subterráneas. La teledetección por satélite nos permite ver estructuras, litologías y un montón de características de una forma muy rápida y económica. El tratamiento digital de imágenes, utilizando nuestros algoritmos, nos ayuda a extraer la información que ha captado el satélite, y después la incorporamos en un sistema de información geográfica, que nos permite combinarla con otras fuentes de datos. Todo eso nos permite convertir los datos en información y la información en decisiones, que es lo verdaderamente importante. La base fundamental de nuestro negocio es que las decisiones estén basadas en información veraz obtenida a partir de datos fiables.

 

¿Son desarrollos propios de SM Geodim?

En 1997 conseguimos el primer proyecto europeo en los programas marco de I+D, y desde entonces hemos hecho más de veinte proyectos europeos de I+D con los organismos e instituciones más prestigiosos de Europa. La mayoría de las veces hemos sido coordinadores de esos proyectos, porque lo que buscábamos eran grupos que nos ayudasen a convertir ese conocimiento científico en un conocimiento operativo. En la actualidad imparto clases de teledetección en varias universidades, y participo en varios Másteres de Agricultura digital, Hidrogeología y Aplicaciones de los drones a la ingeniería . Somos una empresa de I+D que nunca ha perdido esa vinculación con la universidad y con su saber hacer. Tratamos de aprovechar al máximo esa capacidad de investigación, esos conocimientos y esos nuevos desarrollos, pero siempre llevándolos a un problema real y a un coste que alguien pueda pagar. Por eso, empresa y universidad juntos, sumamos mucho más que dos.

 

¿Cuáles son los próximos retos que van a afrontar?

Aunque siempre hemos tenido vocación internacional, fue cuando nos contrató una multinacional italiana, en 2012, cuando vimos nuestra capacidad de trabajar fuera de España. Ahora estamos en un plan de expansión mundial. Estamos desembarcando con proyectos piloto muy importantes, y de lo que se trata es de que se conviertan en servicios recurrentes, porque una vez que estableces un control sobre un acuífero o implantas una agricultura de precisión, hay que mantenerlo a lo largo del tiempo.

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