Grupo de Investigación Arboricultura

6 May, 2019 | Agricultura, I+D+i, I+D+i Mayo 2019 ABC

Grupo Arboricultura

“Somos referentes mundiales en la nutrición del olivar”

 

Ricardo Fernández Escobar

director del Grupo de Investigación Arboricultura de la Universidad de Córdoba

 

Nacido en tierra de olivos, el Grupo de Investigación Arboricultura de la Universidad de Córdoba tiene como uno de sus principales objetos de estudio esta milenaria especie, sobre la que se ha convertido en un referente mundial. Profesionales de 24 países participan en su prestigioso máster, en el que la investigación desempeña un papel fundamental.

¿Cuál es el origen de este grupo de investigación?

El grupo surge originalmente en 1995, aunque su creación oficial viene del plan andaluz de investigación. Lo formamos investigadores de la Universidad de Córdoba, del CSIC y del Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA). Trabajamos muy particularmente con el olivar, por la importancia que tiene en Andalucía y en España, y por la proyección que tenemos en el mundo: buena parte de la producción científica mundial del olivo se centra en Córdoba, Sevilla y Jaén. También hemos trabajado con otras especies, como el melocotonero en el valle del Guadalquivir, las dehesas de encinas con tratamientos fitosanitarios y tenemos bastante actividad con especies de frutos secos como almendros y pistacheros.

 

¿Cuáles son sus principales líneas de investigación?

Al principio trabajábamos mucho sobre la fisiología de la fructificación en el olivo porque, a pesar de ser una especie milenaria, no conocíamos mucho su fisiología, y cómo fructificaba. Ahora nos centramos más en la nutrición del olivar, con el objetivo de establecer reglas para la fertilización del cultivo de una forma sostenible.. Una de las últimas líneas que hemos incluido trata sobre el cultivo del olivo bajo condiciones de estrés. Entre ellos, hemos estudiado su cultivo con aguas salinas  y, recientemente, el efecto del calentamiento global en la fenología del olivo. Los modelos climáticos ayudan mucho, pero queríamos ver qué pasaría en realidad en esta zona, una de las más vulnerables, si cultivamos olivos sometidos a temperaturas cuatro grados superiores a las normales durante todo el año. Hemos diseñado unas cámaras a cielo abierto que logran mantener el árbol a cuatro grados más que el resto en cada momento del año. Llevamos cuatro años y estamos haciendo descubrimientos que afectan negativamente a la producción, pero la cuestión es prepararnos para cuando eso llegue. En particular, sería interesante conocer las variedades que mejor se adaptarían a esas condiciones venideras, lo que sería fácil utilizando estas cámaras. Otra línea sigue el desarrollo de un sistema de inyecciones a los árboles que desarrollamos antes de formar el grupo y que mereció una Medalla de Plata en el 16º Salon International des Inventions et des  Techniques Nouvelles, Ginebra, Suiza . Se creó una pequeña empresa privada que las explota e incluso ha hecho algunas patentes posteriores, y seguimos colaborando con ellos porque está dando unos resultados bastante interesantes.

Cámaras a cielo abierto para los estudios del calentamiento global

¿Cuáles han sido sus desarrollos más importantes?

Hoy somos referentes mundiales en la nutrición del olivar, hemos detectado sus problemas nutritivos y hemos desarrollado una serie de experimentos para corregirlos y diagnosticarlos, y todo eso está recogido en capítulos de libros para el manejo de técnicos y agricultores. Cuando empezamos, no había laboratorios de análisis para el diagnóstico del estado nutritivo del olivar. Después de mucha labor de transferencia, ahora hay muchos laboratorios públicos y privados que analizan las hojas del olivo y de otras especies, para conocer su estado nutritivo y decidir el plan de abonado para el año siguiente. Se ha pasado de hacer las cosas a ojo a que toda la tecnología esté dispuesta para evitar problemas como la contaminación que produce el exceso de abonado a la vez que satisfacen las necesidades nutritivas de los árboles.

 

¿Y qué avances han logrado con otras especies?

Los estudios sobre los frutos secos, liderados por los miembros del grupo del IFAPA, han proporcionado una información muy valiosa. Cuando llegué a la Universidad había muchos almendros en el valle del Guadalquivir, y hubo un momento en que tuvieron que arrancarlos porque no eran productivos, no se conocían bien las variedades ni los problemas técnicos de producción. Hoy, gracias a estas investigaciones, están proliferando las plantaciones de almendros de una manera bárbara. Otro avance lo hemos logrado con las inyecciones, porque hay un problema en los árboles frutales y ornamentales en el Mediterráneo, y es que en el suelo de origen calizo suele haber problemas de hierro, que son difíciles y costosos de tratar. Nuestro primer proyecto consistió en aplicar el hierro vía inyección en el tronco, y logramos un efecto mucho más duradero que los tratamientos habituales. También descubrimos la fórmula para, mediante inyecciones, acabar con el hongo que ataca a las encinas, pero desgraciadamente no se está usando porque registrar el producto para el tratamiento, que es una sal inorgánica que la hace cualquiera en la cocina de su casa, requiere tratarlo como un fungicida, y eso puede costar varios años y más de dos o tres millones de euros. No hay ninguna compañía química dispuesta a registrar un producto que es una sal similar a la que echamos a la comida. Espero, por el bien de las dehesas y de quienes viven de ellas, que esto se solucione por parte de la administración.

Ensayo de variedades de almendro en Córdoba

¿Qué acciones hacen en materia de formación?

Tenemos un máster internacional de dos años desde 1995, cuando no existían los másteres oficiales en España, por lo que lo diseñamos inspirado en el modelo americano. Entendimos que había una necesidad de formar profesionales a alto nivel en la olivicultura. En Córdoba, Sevilla y Jaén se concentran las mayores producciones científicas en esta materia, y de ahí proviene la mayoría del profesorado. Logramos reunir a instituciones como el CSIC, el INIA, la Consejería de Agricultura y dos organismos internacionales: el Consejo Oleícola Internacional, con sede en Madrid, y el Centro Internacional de Altos Estudios Agronómicos Mediterráneos (CIHEAM), con sede en París, para organizar los estudios de master. Durante el primer año se imparten clases con muchas prácticas y el segundo se dedica fundamentalmente a investigación. Tenemos 24 profesores tanto de estas instituciones como de empresas privadas, y también invitamos a dar clases a expertos en diversas áreas. Tenemos alumnos de 24 países, los más potentes en la olivicultura mundial. Lo valoran mucho, tanto por lo que aprenden como por lo útil que les resulta después en su trabajo. También hay muchos técnicos que están trabajando y no pueden hacer el máster, por lo que lo hemos organizado en módulos semanales para que puedan inscribirse a los que quieran. De esta forma, pueden reciclarse y obtener el título de experto en olivicultura o el de elaiotecnia.

Inyecciones al tronco antes (izq.) y después (der.) de la absorción por el árbol

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