Genética Molecular de la Universidad Pablo de Olavide

6 May, 2019 | I+D+i, I+D+i Mayo 2019 ABC

De Izda a dcha Paola Gallardo (estudiante de doctorado), Rafael R. Daga (Investigador Principal), Gabriel Ruiz (estudiante de doctorado), Silvia Salas-Pino (profesora UPO), Ana Sanchez (Esdudiante de Master), María Expósito (Estudiante de Master), Ignacio Flor-Parra (profesor UPO), Victor M. Carranco (Técnico/lab manager).

“Trabajamos con organismos simples para estudiar problemas complejos”

 

Rafael Rodríguez Daga

Investigador principal

El Doctor Rafael Rodríguez Daga es profesor de Genética Molecular de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla e Investigador Principal del Grupo de Arquitectura y Dinámica Nuclear en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (UPO-CSIC-JA), donde estudian la función de distintos componentes celulares relevantes para enfermedades humanas. Profesor, investigador y divulgador, hablamos con él para conocer su trabajo.

¿En qué estáis trabajando?

Estudiamos la función de la envuelta nuclear y los poros en la organización espacial y funcionamiento del ADN, y otros procesos nucleares. La envuelta nuclear es la membrana que ancla,  estructura y protege al genoma. Los poros, son “las puertas” por las que se intercambian componentes e información entre el núcleo y el resto de la célula. Nuestro grupo ha descubierto recientemente que los poros nucleares son importantes para el correcto funcionamiento del proteosoma,  un dispositivo celular encargado del reciclado de las proteínas que ya no son necesarias para la célula, o que se han estropeado o envejecido. Por otro lado, estamos estudiando la respuesta de las células ante situaciones de estrés mecánico.  Las levaduras, como muchas de las células de nuestro cuerpo, están constantemente sometidas a estrés mecánico.  Sin embargo aun se  desconoce como las células protegen sus estructuras y mantienen la supervivencia ante estas situaciones.

 

¿Y por qué con levaduras?

Trabajamos con organismos relativamente simples, como son las levaduras, para estudiar problemas complejos. Comparada con una célula humana, una levadura es muchísimo más simple pero muchos de sus componentes y procesos celulares básicos son idénticos a los de nuestras propias células. Trabajar con levaduras tiene la gran ventaja de que se pueden manipular genéticamente, de manera que podemos generar mutantes y alterar la función de sus genes de forma fácil y rápida.

 

¿Te sorprende si te digo que no he entendido demasiado de lo que has dicho?

Imagínate una catedral. Y ahora imagina que, para comprobar la importancia que tiene cada componente de su estructura, le quitamos una columna,  un contrafuerte, y así con cada uno de sus componentes individuales o combinación de ellos. Luego comprobamos cómo afecta esto a la estructura y funcionalidad del edificio y cómo reacciona éste a condiciones extremas. Eso es lo que hacemos con las células. Una diferencia importante es que las células, a diferencia de una catedral, renuevan sus componentes constantemente, y por tanto su arquitectura es dinámica.

Centro Andaluz de Biología del Desarrollo CABD (UPO/CSIC/JA) / Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

¿Cómo se traslada fuera del laboratorio?

Por lo general los genes y procesos que estudiamos son relevantes para entender el origen de enfermedades humanas. Por ejemplo, la desregulación del proteosoma está asociada al cáncer y a enfermedades neurodegenerativas. Entender su ensamblaje, que es lo que hacemos nosotros, podría ser importante para el desarrollo futuro de fármacos que modulen su actividad.

 

¡Son algunas de las principales enfermedades!

Estos son efectivamente  algunos de los problemas más importantes en términos de salud en una sociedad cada vez más longeva. Nosotros no hacemos investigación directamente aplicada a la cura de enfermedades, sino que trabajamos para entender los componentes genéticos relacionados con éstas para que otros puedan usar esta información como punto de partida en estudios más aplicados al desarrollo de nuevos fármacos.

 

La investigación es uno de los campos que más ha sufrido la crisis…

Sí, es innegable. Y la verdad es que seguir aquí ya es un éxito. El número de proyectos concedidos ha caído dramáticamente en los últimos años. En la Universidad no sólo investigamos, sino que una parte importante de nuestro tiempo lo dedicamos a la docencia, esto hace aún mas complicado mantener un alto nivel competitivo en investigación. La limitación de recursos destinados a investigación en estos últimos años ha empobrecido el ambiente investigador universitario, y esto requiere una reflexión responsable. La apuesta de  mi universidad por apoyar la investigación ha sido vital para mi grupo durante estos años.

 

Doctor en Genética por la Universidad de Málaga, postdoctorados en la Universidad de Salamanca/CSIC, en la Columbia University y en la Rockefeller University de Nueva York, charlas y conferencias por medio mundo… ¡Supongo que tu currículum habrá ayudado!

Mi experiencia ha ayudado por supuesto, pero cuando hablamos de investigación hablamos de equipos o grupos de investigación, y el mío es extremadamente vocacional y cualificado. En este sentido  quiero destacar la excelente cantera de futuros científicos que se forman en nuestra universidad. Los alumnos son la base de nuestros equipos de investigación y esto es el resultado de nuestra apuesta por una docencia de calidad íntimamente ligada a la investigación. Nuestros estudiantes con más talento ya desde el grado y durante el postgrado disponen de ayudas para ampliar su formación práctica mediante su participación en proyectos de investigación reales en nuestros laboratorios. Con los años muchos de estos estudiantes terminan convirtiéndose en piezas clave de nuestros equipos de investigación y en artífices de nuestros logros.

Tú animas a tus estudiantes a entrar en este mundo…

Por supuesto, aunque la ciencia no es un camino de rosas, animo a los realmente vocacionales.

Pero en general, a los alumnos que llegan a mis clases no hay que motivarlos mucho, ya vienen  decididos. Yo solo les despierto aun más su curiosidad, contribuyo a su formación , y a algunos, les doy la posibilidad de iniciarse en la investigación realizando un doctorado en mi laboratorio.

 

¿Qué te depara el futuro?

El futuro es esperanzador, aunque necesitamos una apuesta importante en inversión pública en I+D+I, y  que se acabe de una vez con la  discontinuidad y retrasos en la concesión de proyectos de investigación.

Como me gustaría… Me gustaría que nuestros políticos responsables y la sociedad en general, entendiera el papel que tiene la investigación de hoy en el desarrollo y el bienestar de nuestras futuras generaciones.

Por mi parte, me gustaría seguir compaginando mi actividad docente con una investigación de calidad, y a través de nuestras publicaciones científicas, seguir contribuyendo a conocer mejor la complejidad los procesos celulares que son clave para la vida

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