Electroanálisis y (Bio)sensores

6 May, 2019 | I+D+i, I+D+i Mayo 2019 ABC

Investigadoras del equipo (de izda. a drcha.): M Ángeles Sanromán, Ana Prado, Sara Caruncho, Marta Pazos, Verónica Poza, María Arellano y Elisa González.

“Nuestro trabajo se orienta a transferir conocimiento a la sociedad”

 

Prof. Elisa González Romero

coordinadora de Electroanálisis y (Bio)sensores

 

El grupo de investigación Electroanálisis y (Bio)sensores surge en el año 1991, cuando su actual responsable, la Profesora Elisa González Romero, se incorpora al Departamento de Química Analítica y Alimentaria de la Universidad de Vigo. Hemos hablado con ella.

¿Con qué objetivo se creó el grupo?

Nuestra actividad ha estado centrada en abrir nuevas fronteras científicas en el conocimiento metrológico de la composición química de la materia o muestras. Lo que hacemos es desarrollar métodos, optimizarlos y aplicarlos a la medida analítica para obtener información de calidad al identificar, global o parcialmente, su composición y al determinar la cantidad en la que una sustancia está presente en la muestra analizada, con objeto de resolver problemas analíticos en campos como el medioambiental, el alimentario, el fármaco-médico o el clínico.

 

¿Cuál es su estructura actual?

El equipo de trabajo ha sido siempre bastante multidisciplinar y no muy numeroso. Generalmente, nos hemos nutrido de estudiantes e investigadores de la Universidad de Vigo, pero cada vez es más frecuente la incorporación temporal de estudiantes e investigadores de otras universidades, nacionales y extranjera, que solicitan trabajar con nosotros a través de programas de movilidad o financiados por sus gobiernos.

A nivel de medios, el laboratorio está dotado de la infraestructura científico-técnica y el equipamiento analítico necesarios para desarrollar la investigación en curso, en el área del electroanálisis y de los (bio)sensores, como el recientemente adquirido SPELEC (Metrohm-Dropsens) para realizar medidas espectro-electroquímicas. Además, tenemos acceso a otra instrumentación del Departamento de Química Analítica y Alimentaria y a las técnicas disponibles en los Servicios Científico Técnicos de la Universidad de Vigo (Centro de Apoyo Científico y Tecnológico a la Investigación, CACTI) y de los grupos colaboradores.

 

¿Cuáles son sus principales líneas de investigación?

El trabajo de investigación que se ha estado desarrollando ha consistido en aplicar la metodología analítica para resolver problemas en esos sectores que le comentaba. Hemos sido pioneros en aplicar con éxito la metodología electroanalítica a estudios cinéticos de iones arenodiazonio (compuestos cancerígenos) y estudiar su reactividad química en presencia de ciclodextrinas (componentes en preparados farmacéuticos), antioxidantes y aminoácidos (compuestos que pueden estar presentes en alimentos), tanto en medios acuosos e hidroalcohólicos como en emulsiones. En cuanto a la puesta a punto de nuevas metodologías de análisis, se está aplicando el conocimiento adquirido en el diseño y construcción de nuevos transductores. En definitiva, lo que hacemos es utilizar las técnicas electroanalíticas y diseñar plataformas sensoras específicas para un componente o selectivas para un grupo muy reducido de ellos.

¿En qué trabajan actualmente?

En estos momentos, la investigación está dirigida hacia los microcontaminantes emergentes, ensayando en primer lugar a los productos farmacéuticos, que representan una gran amenaza para la vida silvestre (acuática y terrestre) y también para los humanos, pues los fármacos nos llegan de vuelta (y sin prescripción médica) a través de la cadena alimenticia y de los suministros de agua potable. Para resolver este problema, estamos desarrollando métodos de detección para identificar aquellos medicamentos específicos por debajo de 50 ng/L e implementando técnicas de tratamiento de oxidación avanzadas para eliminar los residuos farmacéuticos en aguas de diferente procedencia. Este trabajo forma parte del Proyecto CTM2017-87326-R, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, que coordina Ángeles Sanromán y contamos con un gran equipo de profesionales, muy entusiastas, que viven lo que hacen; sin ellos, esto no sería posible.

 

Que no es el único en el que han participado…

En estos años hemos tenido vinculación a una cincuentena de Proyectos de Investigación e Infraestructuras, tanto con financiación procedente de Estados Unidos y de la Unión Europea, como del Plan Nacional, de la Xunta de Galicia y la Universidad de Vigo. La divulgación de los resultados obtenidos en esos trabajos, o pruebas de concepto, hacia la comunidad científica se lleva a cabo a través de la publicación en revistas internacionales (más de 80 artículos en publicaciones de alto impacto) y de la presentación en eventos y congresos de renombre. Por otra parte, el carácter aplicado de nuestra investigación ha dado lugar a una patente internacional en la que ha mostrado interés la empresa de base tecnológica Metrohm-Dropsens. Todo nuestro trabajo está dirigido a la transferencia del conocimiento, no solo al sector empresarial y a las instituciones públicas, sino sobre todo a la sociedad.

 

¿Existe relación con el mundo de la empresa?

Hemos participado en el diseño de dos productos que aparecieron en el mercado en 2011 a raíz de la colaboración continuada, desde el 2007, con Metrohm-Dropsens, una spin-off de la Universidad de Oviedo. Se trata de una empresa líder en España en sensores miniaturizados e instrumentación electroquímica portátil que ha recibido numerosos premios. También hemos suscrito convenios con otras empresas como Frinova (actualmente Grupo Nueva Pescanova), Aguas de Galicia y el Consorcio Do Louro, dentro de las actividades de la Red Bioauga, o con firmas como Tecnalia, Iolitec, Solvionic y Merck o Flamac, a través de la Red Gallega de Líquidos Iónicos.

 

Y todo ello sin olvidar la docencia…

Los profesores de Universidad tienen otra faceta, no menos importante que la investigadora: la responsabilidad de formar personal especializado para que puedan llevar a cabo un buen desempeño de sus funciones. En este sentido, la labor formativa de estudiantes en el seno del grupo ha sido muy amplia, con la dirección de más de 30 trabajos de investigación avanzados, 5 Tesis Doctorales defendidas y otra en fase de realización. Para nosotros es una satisfacción destacar que todos los alumnos que han pasado por nuestro laboratorio se encuentran insertados en el mundo laboral y, algunos de ellos, ocupando puestos de gran responsabilidad en empresas y centros docentes.

 

¿Cuáles son los planes de futuro del grupo?

En primer lugar, llevar a buen puerto las investigaciones en curso, mantener las excepcionales colaboraciones que tenemos y seguir formando personal competitivo para que sean una buena cantera laboral, presente y futura. A medio plazo queremos diseñar un sensor capaz de detectar, de forma directa y de manera simultánea, varios compuestos en presencia de otros componentes de la muestra y en concentraciones muy bajas, (a nivel micro y nano) que requiera muy poco volumen de la muestra y que sea portátil, de rápida respuesta para obtener información en tiempo real y robusto. Finalmente, seguir avanzando en el desarrollo de nuevas metodologías de análisis que den información de calidad para resolver los problemas que demande la sociedad

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