“Con el agua no podemos limitarnos a hacer las cosas casi bien”

 

José María Alemany

Director General de Polytech Systems

 

El agua siempre encuentra por dónde pasar, y contra esa evidencia trabaja cada día Polytech Systems S.L. Desde 2007, esta empresa valenciana hace obras de impermeabilización con las que protege a sus clientes de la humedad. Edificios industriales y comerciales, estaciones, aeropuertos, estadios y colegios se cuentan entre sus clientes.

¿Cómo consiguen domar un elemento tan esquivo como el agua?

Polytech Systems se dedica a hacer una impermeabilización tecnológica muy específica, se trata de unas membranas de fabricación in situ y con mucho detalle. Somos una empresa joven con enormes inquietudes en el sector y que no nos molestan las dificultades, llevamos en el mercado desde 2007 y siempre nos hemos caracterizado por la calidad de nuestros sistemas. Estamos dentro del programa de aplicadores homologados en soluciones técnicas de la marca Sika, que son productos de máxima calidad. Llevamos 12 años trabajando con ellos y hasta la fecha, no han fallado. Nos hemos hecho un hueco en el mercado porque creo que hacemos las cosas como se deben hacer. Porque el agua no perdona el mínimo error.

 

¿Cómo afrontan cada proyecto?

Llegamos a una cubierta en la que, por cualquier motivo, el sistema de impermeabilización ha dejado de funcionar, estudiamos sus necesidades en función del proyecto y hacemos una prescripción conjunta y avalada por nuestro departamento técnico y el de Sika, en la que elegimos los productos que más se adecúan a las patologías de esa cubierta. Siempre hacemos una o varias visitas a la obra semanas antes de empezar para saber en qué estado está el soporte y algunos aspectos y detalles reales con los que se van a encontrar nuestros compañeros de obra. Con la información que recopilamos, vamos a nuestras instalaciones y hacemos pruebas y ensayos de resistencia para ver si antes de aplicar la primera resina de imprimación, necesitamos realizar adecuaciones previas al soporte, por ejemplo. Así nos aseguramos de que lo que ofrecemos al cliente se adecúa perfectamente a las necesidades de su obra, porque los estudios previos son baratos. Hemos perdido alguna obra porque el cliente le ha restado importancia a este factor, y nosotros, cuando no vemos las cosas claras, y el cliente no las argumenta con razones de peso, nos retiramos antes de empezar, primero, porque sabemos que no vamos a conseguir la excelencia en cuanto a funcionalidad de nuestro trabajo y, segundo, porque no podemos engañar a nadie.

 

¿Qué instalaciones tienen para hacer esas pruebas y ensayos?

Tenemos nuestra oficina en Alcácer (Valencia), un almacén y la fábrica, que es donde desarrollamos y hacemos todas esas pruebas de adherencia sobre hormigones, resistencias, tests de arrancamiento y tests de humedades residuales en soporte, que al final es un parámetro muy importante antes de aplicar cualquier producto en un forjado, en el suelo o donde sea. Es un trabajo de I+D en el que invertimos aproximadamente un 10% de nuestra facturación. Así nos aseguramos muy bien de que cuando vendemos una obra, podemos garantizar el resultado.

 

¿A qué tipo de clientes prestan servicio?

Nuestros clientes son empresas que buscan la excelencia en algo tan importante como es la impermeabilización de sus instalaciones. Por ejemplo, trabajamos con clientes finales como Porcelanosa, para la que rehabilitamos las cubiertas metálicas de sus tiendas y centros logísticos en todo el mundo. También trabajamos con Mercadona, para quien estamos haciendo un proyecto muy importante en su centro logístico de Granadilla (Tenerife). Y también hacemos, por ejemplo, impermeabilización de piscinas y lagos. Hace dos años hicimos el aeropuerto de Palma de Mallorca, y ahora estamos trabajando en el de Gibraltar.

¿Cómo responden a retos como, por ejemplo, las cubiertas vegetales?

Es precisamente una de las tendencias por las que queremos apostar. Una de las ventajas técnicas de nuestros sistemas es que van totalmente adheridos al soporte, y los posibles mantenimientos o goteras que se puedan producir en el futuro por instalaciones nuevas serán siempre muy fáciles de localizar con un coste de reparación muy reducido. Ya hicimos una cubierta vegetal en Logroño con la que recibimos un premio en 2013 a nivel nacional. Fue la cubierta ajardinada de la nueva estación de ferrocarril de Logroño, un parque transitable de 80.000 metros cuadrados. Ahora estamos en negociaciones con una empresa con la que vamos a hacer un proyecto conjunto, una obra pequeña, que nos va a servir para desarrollar un producto específico con el que solventaremos sus deficiencias en cuanto a impermeabilización y aportaremos nuestras capas de acabados y cubiertas extensibles.

 

¿En qué otros nuevos sistemas están trabajando?

Hemos desarrollado un sistema muy novedoso para la construcción de elementos arquitectónicos que se llama 3D TECH. Es un sistema muy versátil de modelado 3D con el que podemos reproducir diseños de gran complejidad de una forma más rápida y sencilla en comparación con sistemas tradicionales de construcción. A fecha de hoy ya hemos realizado varios proyectos de fachadas singulares tanto en España como en Francia con un resultado excelente.

 

¿Cómo buscan la excelencia?

Hemos apostado por la formación continua de nuestros profesionales, inculcándoles la excelencia en los resultados finales, y eso sólo se consigue con compromiso y haciéndoles partícipes de los éxitos, pues son una parte fundamental de la empresa. Cuando un cliente nos paga un sistema de impermeabilización de este tipo, no podemos limitarnos a hacer las cosas casi bien. Cuando vemos que puede haber un fallo, a corto o a largo plazo, tenemos el deber de anticiparnos. En este negocio hay una premisa por encima de todas, no podemos jugar con las inversiones de nuestros clientes. Es verdad que esta forma de pensar nos ha apartado de algunas obras emblemáticas, porque en este país, en muchas obras públicas, simplemente había que hacerlas para cumplir expedientes. Pero esto no nos preocupa, nosotros hacemos las cosas para no tener que volver a repetirlas. Si nos equivocamos, nos equivocamos desde el punto de vista económico, pero no en la calidad de la obra.

 

¿Se pagan muy caros los errores en su sector?

Los contratos de las obras muchas veces son leoninos, no hay por dónde cogerlos, y uno de los conceptos que incluyen son las retenciones económicas que el cliente hace en concepto de calidad, que pueden ser del 5% al 10%. Estamos hablando de cantidades que en obras de envergadura pueden alcanzar cantidades importantes para cualquier empresa. Muchas veces los periodos de garantías que intentan plasmar están al límite de la legalidad cuando actúas como empresa subcontratista. La única forma de ser respetado es hacerte fuerte demostrando la excelencia profesional y el bagaje de la empresa, pues no podemos ofrecer un producto de calidad y caro y no hacer las cosas bien, no tendría sentido.

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