“Siempre buscamos maneras de ayudar a nuestros asociados a pagar menos”

 

Ascensio Asencio

Socio director de Compras58

 

Compras58 nació en 2003 para responder a la necesidad de abaratar costes en el sector textil-hogar, y mejorar así su competitividad ante la caída de aranceles y el incremento de la competencia asiática. Su modelo de central de compra se ha extendido ya a otros colectivos de Valencia, Cataluña y País Vasco.

¿Qué ventajas aporta el modelo de central de compra?

La empresa que accede a una central de compra consigue las condiciones de la gran empresa, en un escalón de precios inferior al que paga en solitario. El primer año suele haber ahorros de entre el 10% y el 15% en costes genéricos como electricidad y gas. En 2006 fuimos pioneros en modelos de compra a pool con compensación de desvíos, en 2015 de compra directa en los mercados de futuros independientemente del volumen de consumo, y en 2018 de compras directas en mercados europeos. Igualmente realizamos negociaciones conjuntas para otros suministros no estratégicos, como material de oficina, telefonía, transporte, embalajes, gestión de residuos, suministros industriales, seguros…

 

¿Cómo consiguen esos descuentos?

Lo que negociamos es la adjudicación a un proveedor único. Después, cada asociado compra lo que necesita y se beneficia de esas condiciones. Nuestro valor añadido es agrupar los volúmenes de compra de cada empresa para tener un mayor volumen y que nos den las condiciones de una empresa más grande. Para nosotros es fundamental la objetividad y transparencia de las negociaciones; los asociados reciben copia de los contratos con los proveedores seleccionados.

 

¿Qué les diferencia de otras centrales de compra?

En estos años ha habido varias iniciativas similares a la nuestra pero con poco éxito. Lo más habitual son páginas web que negocian un precio y una comisión con los proveedores y lo publicitan. Diametralmente diferente a nuestro negocio, que está basado en la confianza y la delegación de la decisión de compra por parte de nuestros asociados. Esa confianza cuesta mucho ganarla. La que realmente ha actuado como nuestra competencia en este tiempo ha sido la resistencia de los propios responsables de compras de las medianas y grandes empresas, por miedo a tener que justificar ante sus superiores la utilización de apoyo externo y el pago asociado. Pese a ello, el modelo ha crecido y del sector textil-hogar hemos dado el salto a otros como automoción, mobiliario, plástico, juguetes…

¿Cómo llegan a sus clientes?

A través de las asociaciones, a las que proponemos que den un servicio de valor añadido a sus socios. Ellas lo ofrecen y nosotros gestionamos las centrales de compra sectoriales que se montan. Para las asociaciones es muy fácil, porque no requiere inversión y es un servicio operativo desde el primer día, pero se tienen que implicar, porque una central de compra es un proyecto de cooperación entre empresas, y hay una resistencia natural a cooperar con competidores.

 

¿Cuáles son sus próximos retos?

Siempre buscamos maneras de ayudar a nuestros asociados a pagar menos. La iniciativa más reciente es la instalación de plantas fotovoltaicas de autoconsumo en las naves industriales de nuestros asociados. Con la nueva reglamentación, ayudará a reducir los costes de sus consumos eléctricos. El objetivo para crecer es buscar asociaciones en otros territorios y aplicar el mismo modelo. Ya tenemos contactos en Galicia, Castilla-La Mancha y Aragón.

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