Foto ©Alfonso Quiroga

“El BIM refuerza lo que nace del lápiz, pero el cuidado de la obra sigue siendo esencial”

 

 

MVN Arquitectos son un ejemplo de cómo la tecnología ayuda a proyectar mejorando la atención en los detalles, el control de los objetivos medioambientales y permitiendo una mayor eficacia en el proceso constructivo, de hecho, en todos los encargos del estudio utilizan BIM “por la fiabilidad y precisión que aporta al resultado final”, afirman Varela y Medina.

 

Diego Varela y Emilio Medina

Directores de MVN Arquitectos

Diego Varela y Emilio Medina trabajan juntos desde 2005, después de formarse en estudios de prestigio como Norman Foster o importantes ingenierías como IDOM. Allí dirigían grandes proyectos, pero decidieron fundar MVN Arquitectos para “asumir el proceso y su responsabilidad de principio a fin”. Coincidían en valorar las necesidades del cliente como el principal factor de diseño y, tras repetir con muchos de ellos, saben que “esta es la mejor prueba para medir su grado de satisfacción, y también nuestra mejor carta de presentación, más aún cuando nuestro sector atraviesa crisis como la reciente”.

25 años de experiencia avalan su apuesta por combinar el respeto por los proyectos con la incorporación en el proceso de trabajo de herramientas innovadoras. Por eso hoy, cuando muchos estudios empiezan a descubrir el BIM, ellos son expertos consolidados porque implantaron estas herramientas en 2007. Y aunque fueron pioneros, siguen esforzándose por exprimir su potencial, situándose en vanguardia de los servicios para integrar BIM y Facility Management.

Nos reciben en un acogedor espacio donde se respira tranquilidad, un lugar amplio y luminoso: “buscábamos un local que nos transmitiera algo, es necesario que el espacio facilite la actividad que acoge. Siempre perseguimos esto en los proyectos”. Después de trabajar en proyectos de diverso tipo aseguran que “nos despierta la misma pasión una vivienda que un gran proyecto institucional, son retos muy distintos”.

La nueva Sede para la Fundación Botín en Madrid, finalizada en 2012 con premio internacional incluido, fue un punto de inflexión. Desde entonces han crecido junto a grandes clientes que iban confiando en ellos. Entre sus últimos proyectos, un aulario para la Universidad Francisco de Vitoria, aún en fase de proyecto, o la ampliación del colegio ALEPH, que construyeron años atrás. De todos ellos destaca la compleja rehabilitación de un edificio histórico del SXVIII y sus jardines, en pleno centro de Madrid, cuyas obras dirigen y coordinan desde hace más de 4 años. Según Varela y Medina, cada proyecto se aborda “con recursos a su medida y en este nos hemos volcado. Es muy gratificante ver la cara final de un proyecto tras un esfuerzo intenso. Es posiblemente la mayor satisfacción del arquitecto”.

Insisten en diseñar con objetivos de sostenibilidad y en utilizar principios de la arquitectura bioclimática. Esta preocupación les hizo acreditarse en LEED y BREEAM, y abogan por una mayor implicación de las administraciones, aunque confían en que esta exigencia acabará imponiéndose desde una sociedad cada vez más concienciada con el medio ambiente.

Foto ©Alfonso Quiroga

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