Proyecto Goya, en Azuara (Zaragoza).         Foto: ©Fabián Simón

Forestalia

da energía a la España vaciada

 

 

Forestalia emprende una ilusionante etapa de desarrollo de nuevos proyectos de renovables, tras su éxito en las subastas ministeriales de los últimos años. Su próxima meta es aportar energía, empleo y población contribuyendo al desarrollo de la “España vaciada”

 

Energía eólica, fotovoltaica, generación mediante biomasa y producción de pellets componen las actividades de Forestalia. Tras su éxito en las subastas ministeriales de los últimos años, en las que resultó la mayor adjudicataria del país, su objetivo inmediato es la generación de energía, empleo, mantenimiento de la población y creación de riqueza en la “España vaciada”, muy especialmente en Aragón, comunidad que vio nacer al grupo empresarial.

Con la decisiva contribución de Forestalia, Aragón puja por liderar la actividad vinculada a las energías renovables en España y Europa. La decisión del Gobierno de Aragón de declarar como inversiones de interés autonómico las actuaciones derivadas de las adjudicaciones de las subastas promovidas por el Gobierno de España, y acortar así los plazos de tramitación, decantó definitivamente la balanza de Forestalia en favor de invertir en Aragón, frente a otras opciones. Ha sido un paso muy prometedor, que augura lo mejor para los nuevos desarrollos.

Generación de empleo de calidad y estable, incremento de ingresos municipales, que redundan en una mejor prestación de los servicios públicos; y nuevas oportunidades de futuro conforman la ecuación de esta experiencia de éxito, cuyo objetivo social es claro: garantizar el mantenimiento de la población en unos territorios de la España interior que han sufrido el éxodo rural.

Provincia de Teruel

Muy especialmente, Forestalia quiere contribuir al desarrollo de la provincia de Teruel, una de las menos pobladas de toda España y con unas necesidades de inversión acuciantes en el actual contexto de la transición energética desde la minería del carbón, transformación que, con la ilusión y fuerza que inspira la tierra turolense, hará de esa provincia un referente internacional de sostenibilidad ambiental y energética.

La inversión que va a realizar Forestalia es cuantiosa y significativa, no sólo en términos económicos. Un hecho diferencial es que Teruel producirá energía limpia que será evacuada fuera de su territorio, para lo que se realizarán significativas infraestructuras con vistas a crear valor directamente en la propia provincia turolense.

Sólo un marco de certidumbre y estabilidad jurídica y económica puede atraer la inversión y, sobre todo, la confianza de los ciudadanos en su propio futuro. Esa es la principal divisa de Forestalia en Aragón: generar confianza en sus gentes, proximidad frente a la deslocalización, aprovechamiento sostenible de los recursos autóctonos e instalaciones de calidad frente a la obsolescencia tecnológica.

Forestalia ya lo ha demostrado: durante los treinta años de vida útil de las instalaciones eólicas y fotovoltaicas, los ayuntamientos en cuyos terrenos se ejecutan las inversiones tienen garantizados unos ingresos muy superiores a los actuales, que se traducirán en más y mejores servicios públicos y oportunidades de crecimiento. Forestalia apuesta, en definitiva, por un proyecto social ambicioso, que en Teruel beneficia a más de cincuenta municipios de la provincia.

A todo ello se suma la biomasa, con la planta de generación de energía limpia agroforestal que se está finalizando en Cubillos del Sil, en El Bierzo, una prometedora alternativa ecológica para otra tierra afectada por la crisis del carbón. La planta Arapellet, ubicada en Erla (Zaragoza), actualmente la de mayor capacidad de producción de todo el país, y la veterana RibPellet, en Huerta de Rey (Burgos), son la punta de lanza de Forestalia en el sector de los pellets, que quiere consolidar y expandir en otros territorios. De este modo, Forestalia refuerza su compromiso con la sostenibilidad y la vertebración del territorio y apuesta firmemente por unas energías limpias, autóctonas, renovables y de calidad.

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