“Somos una boutique de servicios para el sector inmobiliario”

 

Pablo Merino Ávila

Director General de Prado y Somosierra

 

Prado y Somosierra es una empresa especializada en ofrecer soluciones técnicas y jurídicas para el desarrollo inmobiliario y de suelo. Para conocer con más detalle en qué consiste su labor, hablamos con Pablo Merino Ávila, Director General de la compañía.

¿Cuáles fueron los orígenes de Prado y Somosierra?

La compañía nació en Santander en el año 2006 con la intención de ofrecer una solución integral y personalizada en el ámbito del desarrollo integral del suelo. Actualmente, contamos con un equipo formado por más de 20 profesionales y disponemos de sede en Santander, Valencia, Madrid, Getxo y la reciente apertura en Barcelona.

 

¿Cómo definiría la filosofía de trabajo de la firma?

Creo que lo que mejor nos define es la búsqueda constante de la satisfacción del cliente y el uso de normas éticas internas para conseguir que cada proyecto se lleve a cabo en los plazos y costes previstos, lo que nos lleva a disponer de unos procesos de detección y análisis de indicadores que nos ayudan en todo momento en la toma de decisiones. Esto es algo indispensable cuando hablamos de procesos integrales. Y es que estamos en condiciones de encargarnos del proceso completo, desde la due dilligence, que permite conocer la situación del activo, el desarrollo urbanístico/normativo necesario, la propia ejecución, hasta el facility management del proyecto ya finalizado. De este modo conseguimos coordinar todas estas fases para que se realicen de acuerdo con las premisas iniciales.

 

¿De qué manera se busca la excelencia en una actividad como esta?

Siempre procuramos ser diligentes en áreas como la sostenibilidad para que los proyectos salgan adelante con todas las garantías y sin riesgos reputacionales para nuestros clientes. Nos definimos como una firma capaz de ofrecer servicios de alta calidad en urbanismo, ingeniería urbana y medio ambiente, project management, edificación y también en la prospectiva y gestión de activos inmobiliarios. Pero más allá de todo eso, Prado y Somosierra es una boutique de servicios que realiza trabajos concretos para clientes concretos, una empresa que huye de lo estándar porque en este sector no hay dos proyectos iguales. Esa personalización del servicio nos ha llevado a contar entre nuestros clientes con grandes corporaciones, pero también con administraciones públicas y con clientes que necesitan trabajos especiales para proyectos singulares. Muchos de ellos confían en nosotros para que gestionemos todo el ciclo de vida de un proyecto, o bien cualquiera de sus fases de manera independiente.

 

¿Puede citar algunos proyectos en los que hayan participado?

Uno de los más importantes fue la contrucción del Centro Botín, proyecto internacional, donde nos ocupamos del asesoramiento urbanístico, jurídico y medioambiental del proyecto y de las obras. Otro trabajo destacable es la redacción del Plan de Vivienda de Cantabria 2018-2021, que nos convirtió en la primera empresa privada que asesora a una comunidad autónoma en este campo.

En la actualidad, el proyecto más singular en el que estamos trabajando en Prado y Somosierra es el desarrollo y ejecución del Palacio de Villagonzalo, debido a la complejidad que supone la gestión de un proyecto en un edificio histórico situado en pleno centro de la capital.

 

¿Cuáles son los planes de futuro de Prado y Somosierra?

El futuro pasa por seguir ofreciendo a nuestros clientes un servicio integral y de calidad. Para conseguirlo, seguiremos apostando por un equipo multidisciplinar y experto integrado por arquitectos, aparejadores, abogados, ingenieros de caminos, economistas y ambientalistas, algo fundamental para lograr los objetivos marcados por nuestros clientes.

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