“Para Ottobock, lo primordial son las personas y su calidad de vida”

 

Sr. Pablo Torres

Dirección

 

Ottobock, empresa alemana dedicada al desarrollo y comercialización de productos ortoprotésicos, celebró el pasado mes de febrero su centenario. Desde su fundación en Berlín en 1919, el mundo y la tecnología han cambiado mucho. Hoy hablamos con Pablo Torres, parte de la dirección del mercado ibérico.

Antes de nada, felicidades por haber cumplido cien años. ¿Cómo han logrado llegar al 2019 y además con tan buena salud?

Estos cien años no suponen más que otro punto de motivación para seguir explorando y ofreciendo a nuestros usuarios las mejores soluciones en ortoprotésica. En Ottobock trabajamos de forma incesante en la búsqueda de la última tecnología aplicada a la mejora de la funcionalidad de las personas con necesidades particulares. Esta es nuestra misión y visión centenaria: para Ottobock, lo primordial son las personas y su calidad de vida.

Detrás de los dispositivos protésicos para extremidades inferiores y superiores que ofrecemos, así como de los sistemas de ayuda a la movilidad, hay una enorme inversión en I+D que se traduce en una mejora constante de nuestros productos.

 

Cuando vemos lo que son capaces de crear en el ámbito de las prótesis es como si nos trasladáramos a una película de ciencia ficción. ¿El futuro ya está aquí?

Lo que el cine ha anticipado muchas veces en el siglo XX es casi una realidad en el XXI a nivel de tecnología protésica, dispositivos y sistemas de control impensables hace apenas 20 años. Estar a la vanguardia en tecnología aplicada a la ortopedia nos permite estar preparados y anticiparnos a las necesidades y exigencias de nuestros usuarios.

Para ello, damos la bienvenida a todos los avances que se dan, no sólo en bioingeniería o biomecánica, sino también a nivel socio-tecnológico, es decir, en innovación desarrollada al servicio del ser humano, como la orto-biónica y la inteligencia artificial.

 

¿La filosofía de Ottobock es aplicar la tecnología más innovadora para mejorar la movilidad de las personas con problemas físicos?

Claramente. En Ottobock siempre hemos ido a la caza de los últimos avances tecnológicos aplicados a la medicina. Somos muy exigentes en el testeo de nuestros dispositivos antes de su salida al mercado y, además, nuestro objetivo fundamental es adaptarlos de la manera más idónea y personalizada para cada paciente.

¿Cuál es el último proyecto desarrollado? ¿Tiene que ver con el reconocimiento de patrones?

Exactamente. Ottobock acaba de lanzar Myo Plus, el primer sistema de control por reconocimiento de patrones para la nueva generación de prótesis con manos multi articuladas (biónicas), desarrollado íntegramente en Europa. Este sistema funciona gracias a la toma de datos a través de ocho electrodos de superficie de alta resolución situados en el encaje de contacto del antebrazo residual del usuario. El Myo Plus recoge los impulsos musculares del usuario y, gracias a la inteligencia artificial, se configura una red de patrones específicos e individualizados para cada persona. Con esto se consigue un menor desgaste cognitivo en el entrenamiento de la prótesis por parte de los pacientes y, fundamentalmente, una mayor naturalidad en los movimientos de la mano.

 

 ¿Y cuál es el proyecto de futuro de esta empresa ejemplar?

Nuestro proyecto base seguirá siendo poder ofrecer calidad de vida a las personas que, por diversos motivos, sufren una pérdida de movilidad. Nuestra meta es facilitar, en la medida de lo posible, una recuperación, control de sus actividades, la máxima funcionalidad e independencia y la superación de obstáculos que podemos encontrarnos en el día a día.

Siempre intentamos ver el mundo a través de los ojos de nuestros usuarios.

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