Alberto Pijuan, Presidente y CEO de CEDEC en la nueva sede de Madrid en la Torre de Cristal del Paseo de la Castellana.

“CEDEC no trabaja con empresas, sino con el empresario familiar”

 

Alberto Pijuan

Presidente y CEO de CEDEC

 

CEDEC nació en Bruselas en 1965 de la mano de Jean Niclaus, con el objetivo de ayudar a las empresas a alcanzar lo que hoy en día está tan en boca de todos: la excelencia. Hablamos con su presidente y CEO, Alberto Pijuan.

¿Cuál es la misión de CEDEC desde sus inicios?

CEDEC es una empresa cuya actividad principal se centra en acompañar al empresario en su evolución para que consiga sus objetivos personales y profesionales y alcance así la excelencia empresarial. Para ello nos comprometemos a traspasarle una capacidad de actuar que le permita lograr esos retos en los países donde estamos presentes: Francia, Bélgica, Luxemburgo, Suiza, Italia y España.

 

¿En qué tipo de empresario están enfocados?

Desde su llegada a España en 1971, CEDEC ha colaborado con más de 12.500 empresas de todos los sectores. Muchas de ellas son pymes, pero sobre todo tienen un denominador común: son empresas familiares.

 

¿Cuáles son los principales problemas que debe abordar este tipo de empresas para lograr una gestión eficaz?

La empresa familiar es muy particular porque las dimensiones emocionales son muy potentes. Por eso ofrecemos un diálogo con el empresario acerca de sus ambiciones y deseos para materializar sus proyectos dentro del marco de la perennidad de su empresa. En este diálogo, el tema del relevo generacional se presenta con mucha frecuencia y conviene afrontarlo con diálogo y mediación entre las distintas generaciones, pero sin perder de vista que el objetivo es lograr la continuidad del proyecto empresarial y su permanencia en el tiempo.

 

¿Se traduce esa visión en una clientela fiel?

Muchas veces trabajamos para el nieto de un empresario al que ya ayudamos en el pasado, lo que nos llena de orgullo. Ello ocurre porque, con nuestra colaboración, las distintas generaciones logran anticiparse a los problemas y evolucionar de acuerdo a las circunstancias. Y todo eso ha sido posible porque les hemos ayudado a implantar sistemas de gestión adaptados a las necesidades de la empresa.

 

Y no hay dos proyectos iguales…

No los hay, como tampoco hay dos personas iguales. Por eso decimos que nosotros no trabajamos con un tipo de empresa, sino con un tipo de empresario: el empresario de las empresas familiares. Nos definimos como family partners porque nuestro trabajo se basa en crear una relación de confianza mutua que nos ayude a lograr los objetivos marcados. Eso simboliza el nuevo logo de CEDEC al situar en su diseño dos “es” que se hablan. Esa relación es la que nos permite trabajar a medida. Por eso estamos muy orgullosos de formar parte de la AEC (Asociación Española de Empresas de Consultoría), donde podemos aportar nuestros más de 50 años de experiencia.

CEDEC distingue a la empresa CARGORED SERVICIOS INTEGRADOS, S.L. con su sello de calidad.

¿De qué manera trabaja CEDEC para dar las soluciones que precisa cada cliente?

Hay varios elementos importantísimos en nuestro día a día. El primero de ellos es el equipo humano, formado por más de 150 colaboradores altamente cualificados en aspectos relevantes como son el

CEDEC Analytics, Family Partner, Finanzas Corporativas, Eficiencia Operativa, Ventaja Competitiva, Recursos Humanos y Productividad, Liderazgo y Comunicación, Estrategia y Excelencia Empresarial… Son consultores senior, con una larga experiencia y que pueden hablar el mismo idioma que el empresario. El segundo gran elemento es la Metodología CEDEC. Sabemos que la vida de un empresario implica la toma de centenares de decisiones diarias, cada una de las cuales tiene consecuencias a todos los niveles de la empresa. Lo que hacemos es realizar un diagnóstico para conocer los puntos fuertes y débiles de la empresa y, a partir de esa observación, no solo hacemos una propuesta de intervención de nuestros consultores con el objetivo de ayudar al empresario a estructurarse mejor y anticiparse a los problemas, sino que le acompañamos en ese proceso. Ese apoyo externo permite al empresario encontrar las líneas de acción específicas para su empresa, establecer una estructura jerárquica y funcional, motivar a su equipo y ayudarles así a asumir sus responsabilidades.

 

¿Ese acompañamiento es el valor diferencial de CEDEC?

El acompañamiento está presente en cada etapa de la relación con el empresario: en el primer contacto, en el diagnóstico de la empresa, durante la implementación de las soluciones propuestas que se realiza mano a mano con el empresario y, para asegurar la satisfacción del cliente, con un año más de “mentoring” ejecutivo. El empresario tiene en consecuencia la garantía de recibir en todo momento el soporte que necesita. Es nuestro compromiso con la excelencia empresarial.

 

¿Cuántas empresas han confiado ya en la experiencia de la compañía?

En estos casi cincuenta años hemos colaborado con más de 12.500 empresas en España y casi 46.000 en Europa. El 80% de todas ellas responden al perfil que le he comentado: son empresas familiares.

Para dar respuesta a sus necesidades, CEDEC cuenta con dos oficinas en España, una en Madrid y otra en Barcelona. Esa estructura nos permite tener la capacidad necesaria para actuar rápidamente en cualquier empresa en todo el territorio nacional por medio de nuestros analistas y consultores que trabajan al 100% en las instalaciones de nuestros clientes. Esto hace posible que después del primer contacto, podamos intervenir la semana siguiente con un diagnóstico preciso o una intervención que le aporte soluciones concretas.

 

¿Existe alguna fórmula del éxito empresarial?

Estamos convencidos que no hay una sola definición del éxito empresarial. Cada empresario tiene la suya. Nuestra misión es darle vida, escuchándole activamente y poniendo nuestra experiencia al servicio de su empresa y de su vida. El empresario es casi siempre una persona ambiciosa con objetivos muy claros. Nosotros le aportamos los medios para lograrlos. Para eso es muy importante comprenderle y conocer la realidad de su empresa, que muchas veces el empresario mismo desconoce.

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