“Un proyecto de smart city no es sólo cambiar las farolas”

 

Luis Ángel Cordero

director general de Tower Consultores

 

Tower Consultores nació en 1996 para dar respuesta a la necesidad de los operadores de telefonía móvil digital de desplegar sus antenas por todo el país. Con los años, ha evolucionado y hoy, además de la gestión de infraestructuras, está inmerso en la implementación de la smart city a través del 5G.

¿Cómo acaba un licenciado en Derecho en el sector IT?

La necesidad de los operadores cuando nació Tower Consultores era sobre todo buscar los emplazamientos para ubicar sus antenas, arrendarlos y legalizarlos en el menor tiempo posible. Esa fue nuestra razón de ser, y de ahí surgió la oferta del resto de servicios, desde el diseño hasta su puesta en funcionamiento y su integración en la red. La explosión fue inmediata porque las necesidades eran enormes. Hemos participado en el despliegue y mantenimiento de todos los operadores de telefonía móvil y de fija, para redes 2G, 3G, 4G, adecuación de 5G, fibra y FTTH. Ahora somos unos 140 empleados, de los que unos 80 son ingenieros. Trabajamos en toda España desde las oficinas de Madrid y Barcelona y las delegaciones de Valencia, Valladolid e Islas Canarias.

 

¿Qué hicieron cuando se terminaron de desplegar las antenas?

Hemos diversificado bastante en estos casi 24 años. Nos hemos tenido que adaptar a las necesidades de los operadores, y también a los servicios prestados por fabricantes de equipos. En medio, vimos que venía una crisis y decidimos ir al extranjero. También aprovechamos para reorganizarnos en España. Teníamos que enfocarnos a lo que traía el futuro, que era el 5G y la smart city. En esa línea, nos hemos dirigido a los ayuntamientos pequeños y medianos, a los que el desarrollo de todas las actividades relacionadas con el 5G les puede llevar de ser un núcleo rural deprimido a tener un posicionamiento incluso mundial para saber mostrar sus excelencias turísticas. Estamos trabajando con tres ayuntamientos en España y uno en Argentina. Hemos apostado también por las administraciones públicas porque dentro de esta crisis continúa, no hay inversión en nuevas infraestructuras más allá del 4G. A las grandes corporaciones de compartición de infraestructuras no les ha quedado más remedio que hacerla, pero aún no han empezado a invertir en su puesta en marcha, y ahí es donde necesitamos un apoyo institucional.

¿Qué posibilidades aporta la smart city a esos ayuntamientos?

Un proyecto de smart city no es sólo cambiar las farolas. Uno de los puntos importantes de nuestro enfoque va a ser siempre la eficiencia energética, y hoy existen los medios suficientes para conseguir hasta un 80% de ahorro de energía. Además, podemos adaptar las luminarias y demás elementos urbanos para lanzar el despliegue del 5G, porque servirían de plataforma para colocar los sensores y antenas repetidoras que van a marcar cómo hacer más efectiva la gestión de las infraestructuras de un municipio. Incluso aportarán múltiples soluciones que mejorarán la vida de los ciudadanos.

 

¿Qué ventajas tienen frente a sus competidores?

Nuestro elemento diferenciador es la formación para potenciar y retener el talento. El empresario tiene la obligación de desarrollar el talento de sus empleados para que conjuntamente alcancemos un fin único. Hemos conseguido que mucha gente con mucho talento se quede con nosotros.

Nuestra larga experiencia en España y el extranjero ha sido clave para incentivar a nuestros trabajadores en como evolucionar en la gestión de las infraestructuras de telecomunicación.

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