“Jellyfish es un partner digital, no una agencia al uso”

 

Elías Nuevo

Director de Jellyfish en España

 

Jellyfish es una empresa que ofrece una combinación de servicios de agencia, tecnología, consultoría y formaciones para dar apoyo en el crecimiento y transformación digital de sus clientes. Para conocer en qué consiste su labor, hablamos con su director en España, Elías Nuevo.

¿Cuáles son los orígenes de la compañía?

Jellyfish es un partner digital global nacido en el Reino Unido en el año 2005. Cuatro años después, la compañía inició su expansión hacia USA, contando con oficinas en cinco ciudades norteamericanas (Nueva York, Baltimore, San Francisco, Boston y Washington) y también en Sudáfrica, donde cuenta con delegaciones en Johannesburgo, Durban y Ciudad del Cabo. En marzo de 2017, tomamos la decisión de abrir oficinas en Barcelona, que se convirtió en la primera ciudad de habla no inglesa en ponerse en marcha. Luego llegaría el resto de la expansión: Madrid, Dubai, Dinamarca, Japón, Hong Kong, Singapur o la India, entre otros lugares.

 

¿Cómo definiría la filosofía de trabajo de Jellyfish?

En los últimos años, la empresa apostó por crear un único Jellyfish que fuera capaz de aplicar su excelencia en servicio a nivel global, recurriendo para ello a equipos ubicados en diversas ciudades pero que trabajan de forma integrada y con objetivos comunes. El reto no es otro que adaptarse a cada proyecto para convertirse en un partner digital de servicios integrados, con una filosofía de boutique capaz de adaptarse al cliente local con una escalabilidad global.

¿Qué servicios ofrecen actualmente?

Hoy en día la compañía ofrece un abanico de servicios muy amplio: SEO, medios de pago, display, social, email marketing, analítica y optimización de datos, usabilidad, webs, creación de aplicaciones de machine learning… y formaciones. El porfolio es muy grande y se dirige a un perfil de cliente muy concreto.

 

Y ese perfil es…

Fundamentalmente, se trata de empresas grandes o muy grandes que necesitan un grado de sofisticación digital muy amplio y que tienen necesidades muy variadas. En cuanto al sector, Jellyfish está presente en muchos de ellos, pero tiene una larga experiencia en el mundo de las finanzas, en retail, en ecommerce y en cosmética, automoción o software. Todos esos clientes tienen en común que necesitan un cambio en su estrategia digital para conectar con la audiencia y dar un mensaje distinto, algo que hacemos a través de nuestro conocimiento y de la tecnología que empleamos. Nuestro crecimiento ha estado apoyado de forma estratégica en relaciones con grandes networks y partners; en concreto, con Google. Ser un reseller autorizado de Google Marketing Platform, además de top partner, ha permitido que ayudemos a muchas marcas a implementar y utilizar de forma más eficiente la tecnología de Google, ya sea desde la gestión completa o desde modelos híbridos donde damos soporte a sus equipos internos mediante consultoría o formación.

 

¿Qué diferencia a Jellyfish de sus competidores?

La compañía se diferencia de la competencia por su estructura y su metodología de trabajo. Tenemos un enfoque local y próximo a la hora de trabajar con el cliente, pero también toda la potencia que nos confiere trabajar a escala global. En este sentido, las diferentes oficinas del mundo pueden colaborar entre sí en un proyecto concreto de un país determinado porque, al contrario de lo que ocurre en otras empresas, las diferentes filiales de Jellyfish no compiten entre ellas sino que se integran para dar un mejor servicio al cliente.

¿Se traduce esa forma de trabajar en una clientela fiel?

Tenemos un nivel de fidelidad muy alto gracias al valor añadido que aportamos y a la iniciativa que ofrecemos al mercado. En este sentido, contar con los diferentes enfoques culturales que nos aporta cada país nos permite comprender muy bien lo que necesita cada cliente en cada lugar y lograr confeccionar una respuesta a medida de esa necesidad.

 

¿Qué papel juega la formación en el día a día de Jellyfish?

La formación es importante, tanto a nivel externo como interno. En el primer caso, formamos al cliente en actividades relacionadas con el marketing digital o la compra de medios, por poner dos ejemplos. En cuanto a la formación propia, en Jellyfish potenciamos que nuestro personal puedan tener rutas profesionales definidas y así desarrollarse, puesto que pensamos que su avance será también el nuestro. Así, hemos creado planes de formación individual que complementen sus conocimientos y también formación a escala en nuestra plataforma interna, que es nuestro motor de recursos para crecer desde dentro.

Otro aspecto relacionado con esto son las Jellyfish Talks, charlas que organizamos periódicamente a través de videoconferencia que se emiten en directo y también se graban para que la diferencia horaria no sea un problema y cualquier persona de cualquiera de nuestras oficinas pueda verlas.

 

¿Contempla la empresa una política de responsabilidad social corporativa?

Sí, a dos niveles. Por un lado, tenemos una gran flexibilidad en materia de horarios que permiten conciliar la vida familiar y laboral, pero también unos espacios pensados y diseñados para que la gente se encuentre a gusto en la oficina. Por otro, cada oficina de Jellyfish colabora con distintas ONGs y entidades benéficas. En el caso de Barcelona y Madrid, lo hacemos con Open Arms, que actúa en el rescate de migrantes en el Mediterráneo. A todo esto hay que sumar la preocupación por el medio ambiente, que nos ha llevado a reducir el uso de papel en un 10% a nivel global y a hacer lo mismo, en este caso en un 5%, con el consumo energético, invirtiendo en tecnología más eficiente y que consume menos electricidad.

 

¿Cuáles son los retos de futuro de la empresa?

De cara al futuro, la idea es convertirnos en el primer partner digital global con soluciones a medida de cada cliente y lograr que éstos puedan sacar el máximo partido a la inversión que realizan. Otro de los retos que tenemos es colaborar con las empresas que tienen un nivel de sofisticación digital muy elevado para impulsar el sector, probar cosas nuevas y ser más transparente en aspectos como la compra de medios por ejemplo. En definitiva, Jellyfish quiere seguir siendo partner digital de sus clientes y no tanto una agencia que trabaje para ellos. Ese es el compromiso que hemos adquirido con las empresas que han confiado en nosotros.

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