“TheWhiteBrand conquista el mercado internacional en 3 años”

 

Javier Quiles

CEO de The White Brand

 

Todo comenzó en 2016, cuando un grupo de diseñadores de Elche, ciudad de tradición zapatera, decidió dar el paso de fabricar “marca blanca “a lanzar su propia colección: THE WHITE BRAND. En sólo tres años la marca ha conquistado mercados por todo el mundo con su propuesta de sandalias de piscina adaptadas a la calle.

¿Cuál es el origen de TheWhiteBrand?

Nuestro equipo llevaba años trabajando en un estudio de diseño de calzado dando servicio a marcas españolas y europeas. Tras años diseñando, decidimos involucrarnos también en el ámbito de la producción, asociándonos con fábricas en China para desarrollar colecciones y así empezar a trabajar como trader para diversas empresas como TEMPE y otras marcas de ámbito internacional. Pasamos de vender diseños en papel a ofrecer producto final, alcanzando cifras anuales de más de 3 millones de pares.

A pesar de que el negocio funcionaba, la empresa seguía con la ilusión de hacer realidad sus creaciones con marca propia, lo que significaba poder diseñar sin directrices y con total libertad en cuanto a ideas e innovaciones. Llegamos a frustrarnos al ver siempre nuestros diseños bajo el nombre de otras marcas.

De esa ilusión de poder lanzar al mercado sus propias colecciones, nace la idea de TWB.

 

¿Qué caracteriza los diseños de TheWhiteBrand?

La cosa se ponía seria. Necesitábamos un producto que tuviera cabida en el mercado de la moda, que no estuviera de tendencia y rescatarlo con un aire innovador ya que, a grandes rasgos, todos los “best Sellers” en calzado ya tenían una marca de referencia, (Bios, Birkenstock, Flip Flop, Havaianas…). Pensamos entonces en la Pool Slide.

Recuerdo aquel verano del 2015 en un festival donde un grupo de chicos se reían porque llevaba unas chanclas con calcetines. Ahí pensé “esto no está en el mercado”. De vuelta en la oficina empezamos a hacer las primeras investigaciones percibiendo que este producto era un icono en los 80, la mítica Adilette, y ahora lo volveríamos a poner en la calle con diseños originales para el street wear, apostando por materiales de tendencia y prints originales.

¿Cómo acogió su idea el mercado?

Nuestras primeras ventas fueron en Reino Unido, uno de los países que más arriesga en moda y quizá el único capaz de entender este producto olvidado por las nuevas generaciones: el resultado fueron 20.000 pares y 30.000 euros de pérdidas, no teníamos experiencia.

Tras la aceptación en el mercado y el interés generado, maduramos la idea de lanzamiento que fue enfocada a conseguir una expansión internacional rápida mediante el modelo de negocio de la distribución, como hizo Havainas en sus inicios, vendiendo más de 100 millones de pares. Fue en nuestra primera feria en Berlín, Seek 2016, donde empezaba la aventura y llegaban los primeros clientes.

Con su experiencia y nuestras ideas, empezábamos la campaña con 150.000 pares destinados a Europa y USA. Casualmente nuestros distribuidores trabajaron en sus inicios con Havainanas, por lo que entendían el modelo de negocio a la perfección.

El año pasado ya alcanzábamos cifras de medio millón de pares y presencia en más de 30 países.

 

¿Siguen vendiendo sólo sandalias?

Para el próximo verano ya veréis nuevos productos, hemos diversificado nuestros diseños apostando por las tendencias más de moda.

Estamos vendiendo en toda Europa, Chile, Tailandia, Hong Kong, China, Estados Unidos, Oriente Medio y seguimos conquistando países.

En España hay mucho potencial en diseño y tener la posibilidad de ver tus creaciones por el mundo, en un entorno tan competitivo, es la clave para seguir  trabajando y aprendiendo en el camino.

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