“Sabemos que se puede modular la manera de envejecer”

 

Dra. Cristina Alonso y Dra. Olga Laosa

Investigadoras de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universitario de Getafe (FIB-HUG)

 

La población mundial se hace mayor y uno de los grandes retos de la sociedad actual es mejorar la manera de envejecer para mejorar la calidad de vida de las personas mayores evitando el desarrollo de la discapacidad y la dependencia, que, en ocasiones, se asocian al envejecimiento. A esto se dedican las investigadoras Cristina Alonso, médico geriatra y coordinadora adjunta del proyecto Advantage JA, y Olga Laosa, médico farmacóloga clínica y coordinadora adjunta del proyecto Diabfrail-Latam.

¿Cómo puede mejorar su trabajo el envejecimiento de la población?

El grupo de investigación en envejecimiento, el más numeroso de la FIBHUG, trabaja fundamentalmente en el campo de la fragilidad, un síndrome asociado a la edad caracterizado por la afectación de diferentes órganos y sistemas que hacen a la persona mayor muy vulnerable a desarrollar caídas, nuevas enfermedades, discapacidad, institucionalización e incluso la muerte. Identificar a las personas mayores frágiles es clave para prevenir la dependencia que en ocasiones sufren las personas mayores y que es el principal marcador de mala calidad de vida.

Con los cambios demográficos que ya se están produciendo, el porcentaje de personas mayores está aumentando y esto representa uno de los grandes desafíos sociales de este siglo. Si se sigue envejeciendo como hasta ahora, la carga de dependencia en las personas mayores va a aumentar de manera progresiva en los próximos años, por el crecimiento del número absoluto de personas mayores, y lo que se prevé, si no se cambian las cosas, es un colapso del sistema. Sabemos que se puede modular la manera de envejecer favoreciendo el envejecimiento saludable. Una de las estrategias que han demostrado más eficacia para envejecer llevando una vida saludable, con capacidad para hacer aquello que la persona mayor desea, es la prevención y el abordaje de la fragilidad. La mayoría de nuestros proyectos persiguen este objetivo.

 

¿Cuál es el objetivo del proyecto Advantage JA?

Este proyecto es la primera Acción Conjunta en envejecimiento, co-financiado por la Comisión Europea (CE) y por los 22 estados que participan, entre ellos, España. El Ministerio de Salud ha delegado la coordinación en el SERMAS, concretamente, en el Hospital Universitario de Getafe (Dr, Rodríguez Mañas). Además, participan Andalucía, Castilla La Mancha, Comunidad Valenciana y País Vasco. El objetivo es impulsar el abordaje de la fragilidad en toda Europa, desarrollando recomendaciones comunes para todos los países europeos para mejorar la calidad de vida de todas las personas mayores en Europa. Se trata de establecer un marco común europeo para hacer política pública de envejecimiento y fragilidad. El proyecto empezó en 2017 y se prevé que termine a finales de 2019.

 

¿Qué han conseguido hasta ahora?

Lo primero que se hizo fue una revisión de todo el conocimiento sobre fragilidad, lo que permitió identificar la evidencia científica sobre qué hacer para abordar la fragilidad. En la segunda fase, se hizo una encuesta para conocer el grado de implementación de los estándares identificados en la revisión previa, en los 22 países que participan en ADVANTAGE. Y en una tercera fase, conociendo los estándares a los que teníamos que llegar y sabiendo dónde se estaba, cada Estado Miembro redactó una hoja de ruta para los próximos cuatro años con el objetivo de impulsar el abordaje de la fragilidad. A partir de ahí se han extraído unas recomendaciones generales que pueden ser aplicadas a cualquier país o región que quiera abordar el envejecimiento. Estas recomendaciones serán presentadas en Sevilla hoy mismo, día 1 de octubre y en Bruselas el 27 de noviembre.

 

¿Qué harán ahora que se acaba el programa?

Aunque la financiación de este proyecto se termina en Diciembre del año actual, estos tres años han servido para establecer lazos, motivar a diferentes partes implicadas en este tema y desarrollar un plan de trabajo para los próximos cuatro. Confiamos en que, tanto a nivel europeo como en España, el grupo de trabajo creado pueda seguir colaborando. La implementación de todas estas medidas es necesaria si realmente queremos mejorar el envejecimiento saludable de la población.

 

¿Cómo afectarán los resultados al día a día de las personas mayores?

Nuestro objetivo es lograr un cambio en cómo se aborda el envejecimiento y esto se verá a medio o largo plazo. Queremos impulsar el desarrollo de estrategias nacionales de prevención de fragilidad que promocionen el envejecimiento saludable. Esto se traducirá en mayor calidad de vida para las personas mayores, así como en una visión más positiva y mayor reconocimiento de lo que aportan a la sociedad.

 

¿Y cuál es la línea del proyecto Diabfrail-Latam?

Diabfrail-Latam es un estudio de investigación también financiado por la CE y coordinado por el Dr. Rodriguez Mañas y su equipo del Hospital Universitario de Getafe. Partimos de los resultados de proyectos previos, el más importante de ellos el Midfrail, un ensayo clínico que terminó en 2017. El objetivo es escalar un programa de intervención multimodal en pacientes mayores de 65 años, frágiles y diabéticos, en países de Latinoamérica y el Caribe. La primera fase es un ensayo clínico con 1.200 sujetos de cinco países latinoamericanos a los que aleatorizaremos a uno de estos dos grupos: 1) una intervención multimodal que consiste en un programa de ejercicio físico, un programa nutricional y de educación en diabetes y un ajuste de los objetivos de control de diabetes y de la tensión arterial, todo ello adaptado a la población anciana frágil, o 2) práctica clínica habitual. Si se demuestra eficacia de la intervención y tras una evaluación económica, se procederá al escalado de la intervención al resto de países latinoamericanos con la colaboración de la Organización Panamericana de Salud (PAHO).

 

¿Por qué hacen este estudio en Latinoamérica?

El estudio Midfrail se realizó en países europeos y demostró que esta intervención era eficaz para mejorar el estado de fragilidad de los sujetos. Lo que pretendía la CE era escalar intervenciones que ya hubieran demostrado eficacia en otros países y en otros entornos, y nosotros propusimos ampliarla a países de Latinoamérica. Conseguimos la financiación en 2018 y comenzamos en enero de 2019. La intervención de Diabfrail Latam, si bien está basada en el estudio MIDFRAIL, ha sido adaptada a las condiciones, el entorno y demás características diferenciales de los países de Latinoamérica.

 

¿En qué fase están?

Ahora estamos en la fase de organización, requerimientos legales, comités de ética, desarrollo de protocolos, etc. En noviembre tenemos previsto la reunión de entrenamiento con los investigadores en Cartagena de Indias y en Santiago de Chile, con la idea de que en enero de 2020 pueda comenzar la fase de validación, que consiste en la selección de sujetos, la intervención y el seguimiento. A mediados de 2021 esperamos tener los resultados y procederemos al escalado en el resto de los países con la colaboración de la Organización Panamericana de Salud.

 

¿Qué cambiará con su estudio en la vida de nuestros mayores?

Los resultados del Midfrail han demostrado que la intervención, que dura 16 semanas, mejora el estado de fragilidad de los sujetos de una manera clínicamente muy significativa, y además esta mejoría se mantiene durante al menos el año que hicimos seguimiento. Creemos que el estudio Diabfrail, va a conseguir resultados similares, disminuyendo la evolución de la fragilidad hacia la discapacidad en sujetos ancianos diabéticos. La diabetes afecta aproximadamente al 20% de los mayores de 65 años y es un factor de riesgo muy importante de discapacidad y muerte. Si conseguimos evitar esa evolución a la discapacidad, estamos construyendo mucho para los pacientes y también para la sostenibilidad de los sistemas sanitarios.

 

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