Bodegas Luis Cañas

28 Nov, 2018 | Alimentación, Calidad Empresarial Noviembre 2018, Vinos

Luis Cañas 

90 años

 

Juan Luis Cañas

Bodeguero. Propietario de Bodegas Luis Cañas, Bodegas Amaren y Bodegas Cair

 

Se cumple el 90 Aniversario de uno de los nombres propios de la historia del vino en la Rioja: Luis Cañas

90 años. Ahí es nada…

Así es. Este verano mi padre ha cumplido los noventa y hemos querido rendirle un homenaje junto a aquellas personas que nos han acompañado en la aventura de hacer vino a lo largo de tantos años. Algunos ya faltan y les recordamos con cariño.

 

90 años es una larga vida entregada de forma fiel a esta actividad ¿Dónde está el secreto?

Mi padre, a lo largo de su vida, no ha conocido otra cosa que sus viñas, trabajarlas una a una, cepa a cepa. No ha habido un plan premeditado, sino vivir el presente con pasión, día a día. Yo recuerdo cómo le ayudaba siendo chaval, cuando venía de vacaciones. Porque de niño mis padres me enviaron a estudiar fuera. Cuando regresaba  lo hacía ilusionado por ver de nuevo mi tierra, sus colinas, la sierra. Y supongo que esto ha hecho que siempre me haya esforzado por mantener mis viñas intactas, tal y como las recuerdo de la etapa de mi infancia: con sus muros de piedra, con sus encinas, sus olivos entremezclados con las cepas…

Tres generaciones y un mismo apellido ¿El amor por la viña está en el ADN de la familia Cañas?

Bueno, no sé. Pienso que es importante poder elegir, y dejar que cada uno decida su destino. Es mejor, tanto para las personas como para las empresas. En mi caso, y aun viendo como mis padres se dedicaban por entero a sus tierras, yo decidí estudiar una carrera y empezar a trabajar en un campo profesional que poco tenía que ver con todo esto. Tuvieron que pasar unos años hasta darme cuenta de que estaba dejando de lado lo que realmente me importaba, lo que tenía más cerca de mí. Con 32 años volví a la Rioja Alavesa y desde entonces sigo aquí. Y esa misma oportunidad que me dieron mis padres, he querido que la tengan también mis hijos: que puedan ellos también decidir sin presión sobre su futuro. Solo he intentado hacerles saber que si un día decidieran unirse a nuestro proyecto, mi deseo sería que lo hicieran desde el corazón, con total convencimiento de que este es el lugar del mundo en el que quieren estar.

 

Su hijo Jon se ha incorporado a la bodega siendo el representante de esta nueva generación de la familia. Es un hombre joven, de 30 años ¿Qué visión aporta él a la marca Luis Cañas?

Bueno, supongo que está en periodo de búsqueda. Por descontado aporta trabajo, humildad y esfuerzo. Eso se ve fácilmente. Y yo diría también que una sensibilidad aguda por la tierra. Un gusto por el detalle.

 

¿Por qué en Bodegas Luis Cañas se le da una importancia obsesiva a la viña?

Yo diría que no solo a la viña como tal, sino también a todo lo que la rodea: la flora, la fauna… Pienso que, si buscas hacer grandes vinos, tendrás que encontrar primero grandes viñas. Viñas especiales, de pequeña superficie en muchas ocasiones, diversas, con mucha tipicidad. Si la viña no tiene personalidad es imposible hacer vinos con carácter. Al final, hay que pensar que el vino se hace en la viña. La viña no solo te da la materia prima sino que también es la que lo inspira todo.

¿Qué le ha llevado a recuperar aquellas viejas técnicas del trabajo en la viña que se correspondían con los tiempos de su padre?

Hoy en día nos estamos dando cuenta de que muchos de los gestos que se hacían en la viña hace 90 o 100 años, por pura tradición, iban muy a menudo en beneficio del viñedo. Lo estamos redescubriendo ahora. Por eso hemos dejado de meter las máquinas en determinadas viñas para preservar los suelos. Preferimos una opción menos invasiva, así que las cultivamos con la ayuda de una mula o directamente a mano. De esta forma hacemos vinos más sanos. Lo que no significa renunciar a la tecnología ni al conocimiento científico, ¡ni mucho menos!

 

¿Vinos más sanos? Es una curiosa expresión.

A mí me preocupa mucho mantener, o en su caso recuperar, la diversidad biológica en el viñedo: preservar la flora autóctona, ayudar a que mamíferos y aves sigan encontrando cobijo en las fincas… Es decir, que la gestión sostenible del viñedo dé como resultado una materia prima más sana. Lo que trae como consecuencia que se den vinos más sanos. Y todo esto lo hago de forma natural. No es una imposición. Lo hago por mantener lo que es coherente con nuestra forma de entender las cosas. Y además, para emocionar a toda aquella gente que sigue confiando en nosotros.

 

Ángeles, su madre, se fue hace más de 20 años y usted le ha dedicado una bodega situada en el corazón de la Rioja Alavesa, en Samaniego…

Sí. Mi madre venía de una familia de tradición vitivinícola. Y hace veintitrés  años recuerdo que yo elaboré mi primera añada del vino «Amaren, que significa «de la madre», con el que quise rendirle un homenaje por ello. Fue una persona que dedicó toda su vida a la viña.

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