“Ecolife es fruto de la apuesta de Belda Lloréns por la sostenibilidad”

 

Jorge Mataix

Gerente de Belda Lloréns

 

Belda Lloréns es una empresa dedicada desde hace 60 años a la fabricación de hilados. Recientemente, la compañía ha lanzado Ecolife, una gama de productos que en su composición incluye fibras recicladas, un artículo cada vez más demandado por el mundo de la moda. De todo ello hablamos con su gerente, Jorge Mataix.

¿Qué representa para Belda Lloréns la gama Ecolife?

Ecolife es el reflejo de la apuesta por la sostenibilidad que nuestra empresa lleva haciendo desde hace muchos años y que nos llevó, por ejemplo, a instalar en las cubiertas de los más de 60.000 m² de nuestras instalaciones placas solares que nos ofrecen una producción de 3 MW de energía limpia.

 

¿Ecolife obedece a una demanda del sector?

Sí, aunque la elaboración de hilos a partir de un porcentaje de fibras recicladas no es algo nuevo. Al contrario: la Comunidad Valenciana y Cataluña atesoran una gran tradición en la fabricación de estos productos, aunque lo cierto es que antes eran relegados a usos sin demasiado valor añadido. Es a partir de la evolución tecnológica y del know how de empresas como la nuestra que la calidad de estos hilos ha crecido. Eso, unido a la mayor concienciación del sector y del consumidor hacia la sostenibilidad, ha hecho que en los últimos años haya crecido su uso.

 

Algunas de las principales marcas de moda utilizan tejidos fabricados con hilos Ecolife

¿Cómo se avala esa sostenibilidad?

En nuestro caso, contamos con la certificación GRS (Global Recycled Standard) que avala ante nuestros clientes la trazabilidad completa de las fibras, desde el proveedor inicial hasta la prenda final. Gracias a ese certificado, muchos clientes han optado por incorporar la marca Ecolife en las etiquetas de sus prendas, mientras que otros deciden hacer uso de su marca propia a partir de los nuestros hilos fabricados con fibras recicladas.

 

¿Cuál es la oferta de Ecolife?

Tenemos varias referencias que se traducen en referencias con diversos porcentajes de mezcla de fibras recicladas y vírgenes (poliéster, algodón, viscosa…). Además, nuestro equipo de I+D está investigando para ampliar la gama Ecolife con otras como la lana o la seda.

 

¿Cuáles son los retos de futuro de la compañía?

Actualmente, la gama Ecolife representa entre el 10 y el 15% de la facturación de la empresa, pero estamos convencidos de que la tendencia del mercado y la apuesta de la industria de la moda por este tipo de productos hará que la línea ecológica vaya ganando protagonismo. Entre tanto, el reto de Belda Lloréns es continuar invirtiendo no solo para para contar con la mejor tecnología de producción, sino también para explorar nuevos modelos de gestión de la empresa donde la implicación de las personas y la economía circular se abrirán paso.

En un sector como el textil, que es de los que más contaminan, tener productos que ayuden a reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera, el consumo de agua o los productos químicos que se emplean para los acabados es fundamental para preservar el planeta y también para aportar un valor añadido a un consumidor cada vez más concienciado.

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