Arquitectura que se adapta al entorno

 

 

En el año 2008, José Aguilar y Matías Varona pusieron en marcha AGVAR- Aguilar y Varona Arquitectos, un estudio de arquitectura que apuesta por la adaptación de sus proyectos al entorno y la regeneración urbana.

 

Los orígenes del estudio hay que buscarlos en la colaboración de ambos en 2003 en un concurso ganador de regeneración urbana situado en el centro de Bilbao, ciudad que con el tiempo se ha convertido en su mercado natural. “Gran parte de nuestros proyectos están ubicados en Bilbao y su área de influencia, aunque a raíz de ganar un concurso en 2014 abrimos una oficina en Burdeos y tenemos presencia y actividad también allí”, explica José Aguilar.

 

Proyectos integrados

Desde que iniciara su andadura, la filosofía de trabajo del estudio se basa, según cuenta Aguilar, en “adaptar los proyectos al entorno para lograr que asienten bien no solo estéticamente, sino funcional, conceptual y medioambientalmente. La idea es trabajar del concepto a la realidad y conseguir una coherencia”. En este sentido, Agvar comenzó a trabajar con el sistema BIM en el año 2011 y es uno de los estudios de arquitectura residencial líderes en su implementación. “El cambio que ha supuesto para nosotros el BIM a la hora de diseñar hace que se mejore el resultado final a todos los niveles, tanto en tiempo de proceso, coordinación, como en calidad”, subrayan desde el estudio.

Proyectos significativos

Actualmente, Agvar tiene en marcha diversos proyectos en la capital vizcaína. Cuatro de ellos en Zorrotzaurre, compuesto por un total 474 viviendas. “Estos proyectos están situados al borde de la ría, su Master Plan fue diseñado por Zaha Hadid y nosotros hemos diseñado sus primeras viviendas. Consta de 131 viviendas libres, 112 VPO que se entregan en los próximos meses y el resto son de precio tasado”, nos cuenta Aguilar. Estos proyectos junto con el edificio que concluyeron en 2018 junto al Museo Guggenheim que consta de un uso mixto de hotel cuatro estrellas “Consulado de Bilbao” y 36 viviendas, lo que supone seguir en la senda que comenzó Bilbao de vivir junto a la ría.

Para dar respuesta a una clientela formada por promotoras privadas como Jaureguízar, públicas como Visesa y algunos de los principales fondos, Agvar cuenta con un equipo flexible. “El nuestro es un equipo joven, dinámico y estable que aporta todo el mimo, atención y cariño en cada proyecto”, sostiene José Aguilar.

De cara al futuro, los responsables del estudio apuestan por seguir trabajando en Bilbao y Burdeos y comienzan a hacerlo en Madrid, haciendo una arquitectura integrada e integradora en el entorno. Por último comentan “Creemos que la transformación digital y la gestión del Big Data van a transformar el día a día del arquitecto y acabará siendo un factor importantísimo, tanto como lo son hoy la localización de un proyecto, el momento y el producto oportuno. Queremos estar preparados”, concluyen desde Agvar.

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