Rubio de Casas Abogados

30 Nov, 2018 | Abogados, Criptomonedas & Blockchain, Noticias

“Lo esencial es ser capaz de explicarle al inversor qué va a recibir a cambio de su dinero”

 

María Gracia Rubio de Casas

Fundadora de Rubio de Casas Abogados

 

 

Especializada en regulación financiera, María Gracia Rubio de Casas creó su despacho a finales de 2014, tras quince años dirigiendo el equipo de esta rama del derecho en el despacho Baker McKenzie. Ante nuevos retos como criptoactivos, tókenes y blockchain, ve una evolución de los casos de siempre.

¿Qué áreas toca desde su despacho?

Siempre he hecho regulación financiera, que abarca a los que prestan servicios financieros, los que gestionan dinero de otros y los que invierten por cuenta propia. Los criptoactivos han sido la última transformación; hasta ahora, porque no tengo ninguna duda de que dentro de un año habrá algo nuevo que ahora ni siquiera imaginamos.

 

¿A qué tipo de clientes atienden?

Tenemos dos perfiles básicos de clientes: entidades que prestan servicios financieros a inversores, como gestores de cartera y gestores de fondos de inversión, y entidades que buscan financiación, que quieren captarla de inversores.

Las vías de financiación se han multiplicado en los últimos años.

Es de los cambios más notables, ha sido una especie de democratización en el acceso a la financiación. El fenómeno empieza con las plataformas de financiación participativa, mientras que los mercados de valores no han acabado de funcionar bien para un cierto segmento de empresas. La última forma que ha adquirido han sido las emisiones de criptoactivos, en las que creo que ha habido muchísima hojarasca. Para mí es como el mago de Oz, cuando abren la cortina y encuentran a un señor pequeñito, aterrado; es decir, hay gente que ha hecho muchísimo dinero, muy rápido, pero al final es un fenómeno que responde a categorías que conocemos: alguien que le pide dinero a otro y le ofrece a cambio un determinado rendimiento. Lo esencial es ser capaz de explicarle al inversor qué va a recibir a cambio de la financiación que te presta. Que la unidad a cambio de la que obtienes financiación sea un token tiene enormes ventajas operativas, y facilita muchísimo la trazabilidad de la inversión y la existencia de mercados secundarios privados entre los inversores, pero el núcleo sigue siendo el mismo, alguien que pide dinero.

 

¿Están reguladas esas nuevas herramientas?

Ahora mismo no, porque lo único que tiene sentido es una regulación global, y no hay acuerdo entre los supervisores y reguladores sobre cómo tratar esto. El esfuerzo que ha hecho la CNMV es muy meritorio. Es de los pocos supervisores europeos que han fijado por escrito criterios sobre esta materia, recordando las normas de juego pero también dando cierta flexibilidad.

 

¿A qué problemas se enfrentan sus clientes en esta materia?

Por parte de los emisores, la principal dificultad es siempre la determinación de si lo que están haciendo entra dentro del ámbito que sí está regulado. La segunda es una dificultad operativa y tecnológica grande: articular una oferta de criptoactivos requiere un soporte tecnológico relevante.

¿Se legalizarán las criptomonedas?

Ni el bitcoin ni el ether son monedas en el sentido que las entendemos pero a estas alturas lo son en el sentido de que la comunidad las reconoce como tales. Es como el esperanto, que tiene el valor que la comunidad le reconoce, pero para el resto del mundo no es un idioma.

 

El esperanto no evolucionó, ¿lo harán las criptomonedas?

Yo creo que inevitablemente sí. Esto se encauzará, se definirá un marco normativo y se empezará a operar dentro de la realidad conocida.

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