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Además de eso, Lanzarote es un paradigma de
conservación paisajística. Un ejemplo
de cómo la actividad turística puede
compaginarse con la preservación de un entorno
natural privilegiado, que le ha valido ser declarada
Reserva de la Biosfera. Una muestra del perfecto equilibrio
de fuerzas que, desde su Cabildo Insular, se trabajan
para hacer que Lanzarote siga manteniendo intacto
su modelo de turismo sostenible.
¿Qué valores destacaría
de Lanzarote como destino turístico?

Nuestra oferta turística está basada
en lo que nos diferencia de otros destinos, incluso
de otras islas del archipiélago canario. Lanzarote
es paisaje, es tranquilidad, es tipismo canario, es
respeto al entorno natural y un lugar privilegiado
para disfrutar de un clima agradable todo el año.
Nosotros decimos que disfrutamos de una eterna primavera,
algo que resulta muy atractivo para quienes nos visitan.
El principal reclamo turístico de Lanzarote
es sin duda su paisaje, un paisaje moldeado al antojo
de los volcanes, que en 1730 escupieron lava durante
siete años seguidos. Hoy, nuestro principal
atractivo turístico es consecuencia de lo que,
en su momento, fue una tragedia. El resultado paisajístico
de aquella actividad volcánica ha premiado
a Lanzarote con un entorno natural único.
¿Diría que Lanzarote ofrece
un modelo turístico diferenciado?¿Basado
en qué parámetros?
La diferencia viene dada por una realidad que cualquiera
que visite la isla puede constatar: Lanzarote prioriza
siempre en su desarrollo la conservación de
su entorno natural. Éste es nuestro modelo.
Y es que nuestro paisaje es nuestro principal activo,
lo que atrae al visitante y lo que, todos los que
vivimos en la isla, valoramos por encima de muchos
intereses. La actividad turística representa,
directa o indirectamente, el 98% de nuestra economía,
lo que hace que indudablemente estemos muy pendientes
de satisfacer la demanda en ese sentido, pero siempre
haciendo compatible nuestra condición de Rerserva
de la Biosfera. En Lanzarote cuidamos mucho la intervención
del hombre en el paisaje. 
El espíritu del artista César
Manrique se mantiene vivo...
Sí. César Manrique hizo de Lanzarote
lo que es hoy. De alguna manera nos enseñó
la isla a los propios lanzaroteños, nos enseñó
a amarla, a cuidarla y a respetar y valorar su entorno
natural. César Manrique decía que la
intervención del hombre en la naturaleza debía
ser para mimarla, no para degradarla. Su Fundación
mantiene viva su obra y todos nos esmeramos en conservar
su legado. Hizo una gran labor y hoy todos defendemos
su filosofía. Él aportó a Lanzarote
el principio de turismo sostenible y esa sigue siendo
la línea que seguimos.
Pensemos además que la conservación
de nuestro paisaje nos permite vivir de él.
Actualmente en nuestra isla trabajan 300 personas
en nuestros centros turísticos y, gracias a
la belleza de nuestros paisajes, tenemos cada año
en torno a 3 millones de visitantes.
¿Es posible por tanto compaginar los
intereses turísticos y empresariales de la
isla con la conservación de su entorno natural?
En Lanzarote esto es un compromiso asumido. Todos
los sectores estamos de acuerdo en que nuestra estrategia
debe ser la de contención del crecimiento turístico.
Debemos mejorar la calidad de lo que ya tenemos, rehabilitar
infraestructuras de los años 60, tiempo en
que Lanzarote iniciaba su actividad turística,
pero no tenemos previsto aumentar la capacidad hotelera
de la isla. Sí, repito, la calidad.
En esta línea, creemos que es importante también
crear una complementariedad adaptada a nuestra realidad
insular. Complementos o atractivos turísticos
alternativos a los que Lanzarote ya tiene como destino
turístico de sol y mar, pero que no interfieran
en los principios de conservación de nuestra
isla. Por ejemplo, estamos potenciando la vertiente
más cultural del turismo y, en este sentido,
nos hemos propuesto recuperar para este año
nuestro festival de música. La cultura es una
inversión limpia, no contaminante, que además
genera muchos puestos de trabajo. También nos
esforzaremos en ofrecer más servicios de ocio
y en mejorar las infraestructuras para adecuarnos
a las exigencias del turismo de congresos. Debemos
estar al día en las demandas del sector turístico
a nivel mundial, saber qué les gusta hacer
a quienes nos visitan y responder a esas preferencias,
pero siempre teniendo en cuenta que nuestro compromiso
con la preservación de nuestro paisaje es firme.
Tenemos mucho que trabajar y que mejorar, desde nuestra
capacidad portuaria a las instalaciones sanitarias,
por citar dos ejemplos, pero nuestro objetivo será
siempre el mismo: mantener el equilibrio que nos caracteriza
y, para ello, es imprescindible una política
de contención del crecimiento turístico.
El precio que tienen que pagar algunos de los destinos
turísticos más visitados es el de perder
parte de su tipismo ¿Qué diría
al respecto?
Los “conejeros” hace mucho tiempo que
decidimos proteger y conservar el entorno natural
de nuestra isla y nuestra realidad social. En cualquier
caso, vuelvo a lo mismo, todo está en relación
al crecimiento, de ahí nuestro objetivo de
contención del crecimiento turístico.
Los visitantes llegan a Lanzarote atraídos
por la belleza de la isla. Ellos valoran que la conservemos,
no que la llenemos de cemento.
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