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Duran Subastas de Arte:
prestigio y experiencia
Durán Subastas de Arte, decana de las salas
españolas, mantiene desde su fundación
en 1.969 una rica trayectoria en cuanto a calidad,
variedad y número de objetos subastadas de
muy diversas disciplinas artísticas: pintura,
mobiliario, joyas, libros y manuscritos, artes decorativas,
etc.
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Una firma con tradición
El origen de lo que hoy representa el Grupo Durán
lo encontramos en la fábrica de platería
Pedro Durán hace casi 120 años. En la
actualidad el grupo lo componen cinco empresas profundamente
vinculadas al mundo del arte: Pedro Durán,
Durán Joyeros, con dos tiendas abiertas en
las calles de Serrano y Goya de Madrid, Durán
Subastas de Arte, Durán Exposiciones de Arte
y eduran.com (subastas on line).
Durán Subastas de Arte empieza a andar en 1.969
después de un amplio período de análisis
y formación con el fin de lograr un afianzamiento
en una actividad hasta ese momento no desconocida
pero si que no llegó a triunfar. En España
hubo una serie de intentos que no dieron resultados
positivos antes de que Durán iniciara su camino
en este mercado. “Hay que tener en cuenta que
España no era un país con tradición
en el mundo de las subastas de arte por lo que nosotros
antes de embarcarnos en esta aventura contamos con
la inestimable colaboración y asesoramiento
de una de las mas prestigiosas salas de subastas londinense
y así conseguimos consolidar en España
una actividad que, desde entonces no ha cesado de
crecer” nos comenta Consuelo Durán, directora
de esta sala.
Desde mayo de 1969 en que se subastaron 110 lotes,
casi exclusivamente de pintura, la actividad de Durán
Subastas de Arte se ha incrementado notablemente pasando
a celebrar actualmente una subasta mensual con una
media de 2.200 lotes cada una donde tienen cabida
no sólo importantes obras pictóricas
sino también un amplio abanico de objetos que
recogen prácticamente todos los campos de las
artes plásticas, del mundo del libro y del
coleccionismo.
La
organización, clave en toda subasta
Un factor clave para que la “máquina”
funcione es una perfecta organización y metodología.
El camino que recorre cualquiera de los objetos que
serán presentados a subasta tiene su inicio
en el departamento de Admisión donde se hace
un primer análisis y negociación del
precio de salida con el vendedor. El siguiente paso
está en la sección de catalogación
donde se realiza un estudio exhaustivo y se catalogan
y fotografían las obras. Esta primera etapa
finaliza con la edición del catálogo,
con difusión nacional e internacional, guía
imprescindible e importante documento para cualquier
amante del arte.

La segunda etapa se inicia 15 días antes de
la subasta con la exposición de todas las obras
para que puedan ser vistas y examinadas por los posibles
compradores.
La meta de este camino está en el día
de la subasta momento en el que todo el proceso descrito
anteriormente cobra sentido.
La distribución de los distintos “lotes”,
palabra con la que se designa cada objeto subastado,
se lleva a cabo agrupándolos temáticamente
en los días que componen la subasta. El promedio
de lotes vendidos está en un 70% respecto al
total de la subasta.
La procedencia de las obras subastadas es en su mayoría
de colecciones particulares y testamentarías.
¿Quién es el cliente final de estos
lotes?. Distintos perfiles responden a esta pregunta:
particulares, inversores, coleccionistas, profesionales
anticuarios y el Estado, este último participa
en las subastas a través del derecho de tanteo,
previo acuerdo tomado en la Junta de Calificación,
Valoración y Exportación de Bienes del
Patrimonio Histórico Español, dependiente
del Ministerio de Cultura. El destino de las obras
adquiridas por el Estado son normalmente Museos Nacionales.
Piezas
únicas
Para Consuelo Durán, “Es importante resaltar
el papel que juegan las subastas de arte no solo como
termómetro del mercado sino también
como escaparate cultural. Igualmente es importante
destacar que gracias a las subastas "recuperan”
su sitio obras de arte que por diferentes motivos
han estado olvidadas e incluso en algunos casos arrinconadas
como “trastos viejos””.
Por Durán Subastas de Arte han pasado piezas
no sólo de gran valor económico sino
también importantes obras de carácter
histórico que actualmente forman parte de los
fondos de las mas importantes colecciones privadas,
museos nacionales como el Museo de El Prado, Biblioteca
Nacional, etc., así como conjuntos de obras
con un importante valor documental como fue el caso
de la subasta monográfica “Antonio el
Bailarín”, primera subasta de estas características
celebrada en España o las colecciones textiles
de Alta Costura.
Creciente interés por el arte
Según Consuelo Durán “actualmente
se aprecia un mayor conocimiento por parte del público
no sólo desde el punto de vista artístico
sino también de precios de mercado. Todo ello
se debe a un interés cada vez mayor y el hecho
de situarnos en un mercado totalmente abierto tanto
desde el punto de vista de contenido como de precio
final. No debemos olvidar que será el público
quien, finalmente, nos dirá lo que, en cada
momento, vale una obra”.
De la revalorización de las obras de arte sólo
un dato: en 1.978 Durán vendió en su
sala el cuadro de Joaquín Sorolla, “Bueyes
en el mar “ por 25.000 euros y en junio de 2.001
pagaron mas de 1.800.000 euros por esta misma obra
en el mercado inglés.
Es un mercado totalmente vivo que va recogiendo e
incorporando en sus ventas objetos que hasta hace
muy poco tiempo era difícil pensar que encontraríamos
en los catálogos de una de las mas importantes
salas españolas, lo que pone de manifiesto
uno de los principales valores de las subastas: su
sensibilidad y adaptación a las distintas tendencias
y manifestaciones de la vida cotidiana.
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