| Con un equipo humano formado por
21 personas y una flota de 19 vehículos (cinco de ellos
dedicados a la concesión y con una edad media de cinco
años y medio), Travimeta cubre hoy una gran parte de
la provincia de Jaén a través de dos líneas
regulares.
La primera de ellas parte de Aldeaquemada y sigue por Santa
Elena, Navas de Tolosa, La Carolina, Carboneros, Guarromán,
Linares, Bailén y Mengíbar hasta llegar a Jaén.
La segunda nace en Chiclana de Segura y continúa por
Sorihuela de Guadalimar, Castellar, Santisteban del Puerto,
Navas de San Juan, Arquillos, y Linares, donde converge con
la anterior línea hasta desembocar en Jaén.
Actualmente, la empresa participa en un concurso de concesión
para la creación de una nueva línea que uniría
Arquillos con Granada, aunque en este caso a puerta cerrada
(sin paradas intermedias).
Calidad
de servicio
El análisis de las necesidades de transporte es, sin
duda, el punto de partida de una filosofía de trabajo
pensada para ofrecer a los viajeros un servicio rápido,
periódico, eficaz , confortable y personalizado. Por
esa razón, Travimeta ha articulado un horario de salidas
amplio y flexible, capaz de responder eficazmente a las necesidades
de segmentos de población que precisan desplazarse a
la capital de provincia, como quienes acuden a centros sanitarios
o, por ejemplo, los estudiantes de la Universidad de Jaén.
Innovación en el sector
Carlos González Piñón, responsable de Travimeta,
lleva muchos años ligado al sector de los autobuses y
autocares. De hecho, a través de otra firma de su propiedad
(Talleres Creativos Andaluces, S.L.) ha buscado siempre la innovación
como forma de mejorar el nivel de servicio que reciben, al fin
y al cabo, los usuarios.
Fruto de esa vocación, González cuenta con la
patente para España y Europa del vehículo de suelo
bajo suspendido más bajo del mundo, lo que facilitaría
el acceso a personas con dificultades de movilidad y discapacitados.
Por otro lado, la empresa participa también en el proyecto
“Eureka E!2462 TRUS”, cuyo fin es lograr un transporte
público con cero emisiones a la atmósfera a partir
de un híbrido de conducción eléctrica que
recargaría su energía en puntos concretos.
Tanto en un caso como en otro, Carlos González explica
que “hemos trabajado duro y con ilusión con la
idea de mejorar en lo posible las condiciones del transporte
de viajeros. Quisiéramos poder llevar adelante estos
proyectos, que no cayeran en saco roto y poder demostrar así
nuestra capacitación como fabricantes de autobuses que,
hoy por hoy, está un poco dejada de lado”.
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