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| A través de procesos productivos
totalmente homologados, el avanzado taller de Redalsa, de
60.000m2, ensambla los carriles primarios laminados traídos
desde las acerías (en un 97% de Aceralia), por medio
de un proceso de soldadura eléctrica a tope por chisporroteo,
hasta lograr Barras Largas Soldadas de 288 metros. Estas barras
se envían, a través de un parque propio de trenes
especiales, a cualquier punto de la red ferroviaria y tajo
de trabajo que pueda necesitarlas.
Hasta 30 barras de 288 metros con un total de 8640 metros
de carril pueden transportarse en una de estas composiciones
individuales, que en ocasiones deben limitar su largo para
poder circular por trazados sinuosos.
Creciendo con el ferrocarril
Redalsa empieza a escribir su historia a principios de la década
de los setenta, cuando la funda RENFE como demandante de carriles,
y Altos Hornos de Vizcaya como empresa siderúrgica. 
Tras hacerse ENSIDESA propietaria de la participación
de Altos Hornos, Redalsa experimenta una importante ampliación
que eleva su capital social hasta 600.000 euros a finales de
los setenta.
Actualmente Redalsa tiene repartido el 78% de su capital entre
los dos accionistas originarios, RENFE y Aceralia (con el 52%
y el 26% respectivamente); estando el 22% restante en manos
de las constructoras Nexo (8,8%), Tecsa (4,4%), Azvi (4,4%)
y Comsa (4,4%).
Con una facturación prevista de 6,1 millones de euros
en 2003, Redalsa emplea a cerca de 60 trabajadores fijos,
llegando en ocasiones a duplicar su plantilla para cubrir
momentos puntuales de demanda.
La construcción de las líneas de alta velocidad
ha sido en los últimos tiempos un importante dinamizador
de las actividades de la empresa. Primero provocando la adaptación
de sus talleres a las exigencias de longitud de 36 metros
para la construcción del AVE Madrid-Sevilla; y actualmente,
siendo la empresa encargada de realizar todos los carriles
y fijaciones elásticas para trazados del AVE Madrid-Barcelona,
Valladolid-Madrid, Madrid-Toledo y Córdoba-Málaga.
El futuro de Redalsa se contempla con optimismo tras conocer
con alivio el año pasado que la fábrica no se
iba a ver afectada por el proyecto de soterramiento del ferrocarril
a su paso por la ciudad de Valladolid. Ello permitió
realizar la deseada ampliación de las instalaciones
de la empresa, así como lanzarse decididamente a preparar
los procesos productivos para el manejo y soldadura de carriles
primarios de hasta 90 metros de longitud. |