| Con una plantilla media que ronda
las cincuenta personas y una superficie de instalaciones cubiertas
de 8.000 metros cuadrados edificadas sobre una parcela de
40.000, esta empresa segoviana tiene como ámbito de
actuación fundamental el territorio español,
si bien ya ha iniciado una progresiva expansión que,
como primer paso, la ha llevado a introducirse en Francia.
Calidad y servicio
La filosofía de trabajo de Granalu se basa en poner
a disposición del sector del transporte una perfecta
conjugación de calidad, servicio e innovación,
cuyo resultado es una amplia oferta capaz de satisfacer las
necesidades del este campo profesional gracias a la robustez,
a la fiabilidad y a la rentabilidad de sus semirremolques.
Una de las razones del éxito de Granalu ha sido, sin
duda, el haber apostado por el aluminio como materia prima
para la fabricación de sus productos. En este sentido,
Luis González, responsable de la empresa, explica que
“desde el principio vimos que el aluminio tenía
un gran potencial en el mundo del transporte, ya que se trata
de un material que combina perfectamente robustez, fiabilidad
y ligereza. Con nuestros semirremolques, los transportistas
ganan capacidad de carga porque reducen la tara de sus vehículos,
obteniendo así una mayor rentabilidad en cada transporte”.
El servicio es el segundo gran puntal sobre el que se asienta
el crecimiento experimentado por Granalu en sólo cinco
años. A este respecto, González cuenta que “el
aluminio requiere unos cuidados para su mantenimiento que
la mayoría de los talleres no están habituados
a ofrecer, por lo que tenemos que hacer con ellos una cierta
labor pedagógica asesorándoles y ofreciéndoles
una cobertura técnica y comercial importante”.
Una oferta completa
A partir de una política de fuertes inversiones tecnológicas
que le ha llevado a robotizar y automatizar diversos procesos
productivos, Granalu ha logrado articular una amplia oferta
de productos que se divide en dos granes tipos. En el campo
de los basculantes, la empresa fabrica semirremolques para
obra pública, para el transporte de graneles y para
chatarras seleccionadas; si hablamos de pisos móviles,
la oferta se centra en productos para el transporte de residuos
sólidos urbanos, para cargas generales y para cargas
paletizadas.
En total, Granalu fabrica 18 modelos estandarizados que, con
las opciones adicionales, cubren casi el 95% de las necesidades
de sus clientes. “Esta oferta -explica Luis González-
se ha articulado así no sólo por iniciativa
propia, sino principalmente porque hemos llevado a cabo campañas
de marketing directo con los transportistas para recoger sus
sugerencias y enriquecer nuestra oferta para convertirla en
una de las más amplias del mercado”.
De cara al futuro, la dirección de Granalu apuesta
por mantener su política de crecimiento y consolidación,
tanto en el mercado español como fuera de nuestras
fronteras. Como primer paso, la empresa tiene prevista la
ampliación de sus instalaciones en otros 4.000 metros
cuadrados que servirán para diversificar su oferta,
en este caso mediante la fabricación de cisternas para
el transporte de polvos (cementos, básicamente) y piensos.
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