 |
|
 |
|
| Afortunadamente ya existe una
alternativa: se llama Rolpat y se trata de un sencillo dispositivo
que, adherido al cristal, garantiza la rotura de las ventanas
de emergencia de forma rápida y eficaz. Un invento
con sabor español que ya se perfila como la mejor inversión
en seguridad en las empresas de transporte.
Casos como el del autocar en Bailén en 1996 o el relativamente
reciente choque frontal de trenes en Chinchilla en los que
los pasajeros no pudieron romper los cristales de las salidas
de socorro, dan la razón a Miguel Angel Romero, un
empresario maño que, junto con su padre y hermano,
ha sabido reaccionar ante estas noticias de la manera más
constructiva: creando un dispositivo de seguridad que garantiza
con, sólo apretar un pulsador, la rotura del doble
acristalamiento.
El invento, que cuenta con la patente internacional desde
hace cuatro años y ha sido bautizado con el nombre
de Rolpat, primero causó escepticismo, después
aceptación y ahora pasa por su momento más dulce.
Rolpat, que ya ha superado todas las pruebas y ensayos, ha
sido calificado como dispositivo satisfactorio por la Subdirección
General de Calidad y Seguridad Industrial del Ministerio de
Ciencia y Tecnología para el cumplimiento de las especificaciones
relativas a salidas de emergencia previstas en la Directiva
2001/85/CE y en todos los reglamentos referidos al transporte,
lo que da luz verde para su colocación en cualquier
tipo de vehículos ya sean autocares, trenes e incluso
transporte escolar.
La eficacia que no se puede sustraer
Colocado sobre la ventana de emergencia, adherido a ella mediante
un adhesivo, Rolpat consta de un mecanismo tan sencillo como
efectivo. Como no se puede sustraer, se garantiza al usuario
poder contar con él en caso de emergencia. Además
Rolpat resulta efectivo independientemente de la fuerza del
usuario, dos grandes ventajas frente al martillo que perfilan
a Rolpat como la mejor opción actual para la rotura de
acristalamientos.
Su sencilla colocación, que no precisa de ningún
tipo de instalación, permite a Rolpat su adaptación
a todo tipo de vehículos. Acompañado de unas sencillas
instrucciones de uso y con un soporte fosforescente para que
sea fácilmente localizable en la oscuridad, Rolpat ya
ha sido colocado a modo de prueba en autobuses urbanos de diferentes
ciudades y está a la espera de la homologación
de RENFE para colocarlo en los trenes.
Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) es una de las primeras
empresas de transporte público que ya apuestan por este
dispositivo. En el extranjero son varias las empresas que se
han interesado por este innovador dispositivo que, a modo de
reconocimiento, resultó premiado en la feria internacional
Galáctica 2003. |