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Valor añadido en
forma de diseño y creatividad
New Line Estudio Textil, S.L. fue constituida en julio
de 2002 por un equipo de personas con una amplia experiencia
en el sector textil con la finalidad de desarrollar
la parcela de negocio que venían llevando a cabo
desde hacía muchos años fuera de la provincia
de Barcelona en el área textil de la comarca
del Vallés, ya que es la zona con mayor volumen
productivo del ramo.
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Su
actividad está centrada en ofrecer a las empresas
textiles un valor añadido en cuanto a diseño,
tecnología e innovación como armas para
diferenciarse del resto de firmas en el seno de un mercado
cada vez más competitivo, por lo que transforman
tejidos pensados para un tipo de mujer joven, que viste
a la moda y que prefiere una prenda de nivel cualitativo
medio / alto. 
De esta forma, New Line Estudio Textil,S.L, comercializa
colecciones personalizadas a partir del trabajo de su
equipo de diseño, siempre teniendo en cuenta
los parámetros de la moda y las materias primas
mas adecuadas en cada momento.
Para el desarrollo de estas actividades, esta entidad
cuenta con un equipo humano altamente cualificado y
experimentado y dispone de unas instalaciones ubicadas
en la localidad barcelonesa de Sentmenat con una superficie
total de 335 m2 divididos entre oficinas y almacenes.
Mercados
Los dos parámetros esenciales sobre los que se
ha sustentado la estrategia comercial de esta firma
desde sus orígenes han sido ofrecer unos trabajos
de calidad y proporcionar un servicio ágil, creativo
y eficaz.
Gracias a esta política, New Line Estudio Textil,
S.L. ha logrado reunir una cartera de clientes compuesta
por confeccionistas, redes de tiendas y grandes almacenes
de nivel medio/ alto dentro de una área geográfica
en la que cubren todo el territorio español,
destinando un porcentaje aproximado del 20% de sus ventas
para la exportación hacia países como
Portugal, México, Chile o Perú.
Futuro
Para la Dirección de esta empresa, el sector
textil se encuentra actualmente en un momento de gran
convulsión y cambio, por lo que las compañías
deben aportar un valor añadido para incrementar
sus índices de competitividad.
Sus proyectos de futuro más destacados están
centrados en consolidar su posición en el mercado
nacional y en incrementar sus porcentajes destinados
a exportación, siempre a través de unos
artículos muy creativos que les permitan diferenciarse
de la competencia de los países textiles tradicionales. |