Textil Blanca: proteger es un compromiso
Fundada en 1943, esta veterana firma catalana cuenta
con un equipo humano cualificado y un notable grupo
de colaboradores externos que trabajan para plasmar
en un producto tangible la filosofía de trabajo
de la empresa: ofrecer al mercado productos de la mayor
calidad y un servicio ágil, flexible y directo
capaz de responder a las más elevadas exigencias
de sus clientes.
Una empresa pionera
Actualmente, Textil Blanca comercializa sus productos
a través de todo tipo de canales de distribución,
ya sea mediante el contacto directo con establecimientos
especializados, a través de las grandes superficies
o por medio de distribuidores locales.
La experiencia acumulada a lo largo de sus sesenta
años de vida ha hecho que Textil Blanca se convierta
en uno de los mayores especialistas en el sector, un
hecho que se ha traducido en diversas ocasiones en su
carácter innovador y pionero. En este sentido,
la empresa fue el primer fabricante nacional en confeccionar
protectores de colchón de rizo, un producto ampliamente
extendido hoy en día.
Gracias a esa política de innovación
y desarrollo, Textil Blanca ha conseguido articular
una completa gama de productos que abarca cutíes
y damascos, fundas para colchones y almohadas, cubre-somieres
de lona y salva colchones impermeables, tanto de rizo
como acolchados.
Servicio al cliente
Pero si la variedad y la calidad son dos aspectos importantes
para comprender la trayectoria de Textil Blanca, no
lo es menos su vocación de servicio al cliente.
Así, la compañía trabaja con un
amplio stock de productos de diversas medidas y características
para asegurar de este modo un correcto y puntual suministro
a sus clientes. Esa forma de trabajar ha permitido a
la empresa consolidar su imagen de marca y captar la
fidelidad de sus clientes a lo largo de seis décadas.
De cara al futuro, los principales objetivos de Textil
Blanca pasan por una progresiva modernización
de su estructura que, coincidiendo con el relevo generacional
que se está produciendo, permitirá a la
compañía potenciar su presencia en el
mercado nacional e incentivar, en la medida de lo posible,
su incipiente actividad exportadora. Un proceso de cambio
que, no obstante, supondrá la conservación
de los principios de calidad y servicio al cliente que
han definido a Textil Blanca desde su nacimiento.
Por otra parte y a modo de celebración de su
60º aniversario, Textil Blanca ha puesto en marcha
una campaña mediante la que destinará
un porcentaje de su facturación de 2003 a proyectos
de cooperación en el tercer mundo, que se canalizarán
a través de una ONG al finalizar el presente
ejercicio.
|