Creatividad
en diseños textiles
Del diseño inicial de mantas, las actividades
de Eduardo Bernabeu se ampliaron en la década
de los sesenta hacia la creación de alfombras
y toallas y, ya en los años ochenta, a todos
los textiles para el hogar. Fue en aquellos años
cuando sobrevino la primera revolución tecnológica
para la empresa, pionera en nuestro país en el
uso del escaner para aplicaciones textiles.
La total informatización actual de las instalaciones
de la firma en Onteniente contrasta con aquellos años
iniciales en los que todo el trabajo se efectuaba manualmente.
Pero hay algo que no ha cambiado: lo esencial en Eduardo
Bernabeu sigue siendo su equipo de profesionales creativos,
hoy compuesto por más de cuarenta personas, formadas,
como se ha hecho desde siempre, en la propia empresa.
Un profundo conocimiento del oficio y un gran experiencia
acumulada en el diseño textil hacen que empresas
de la talla de Francisco Jover, Manterol o la estadounidense
Macra Lace confíen en esta firma que huye, en
sus creaciones, de las tendencias de la moda.
Por el contrario, la exclusividad es el sello distintivo
de las colecciones que salen de esta casa. Y es que
inspiración no falta. Eduardo Bernabeu se enorgullece
de poseer en su archivo miles de documentos de diseños
textiles, entre los cuales se contienen algunos tejidos
antiguos que se remontan al s. XVIII.
Del jacquard a la estampación
La lencería femenina, los vestidos de novia,
los trajes regionales, las tapicerías y todos
los elementos textiles para la decoración del
hogar complementan hoy la oferta de diseños de
Eduardo Bernabeu. La actividad se amplió hace
tres años hacia la grabación de cilindros
para la estampación textil, la impresión
digital y las artes gráficas.
Una actividad que ya hoy supone un tercio de la facturación
de la empresa, como muestra inequívoca de su
enorme acogida. Además, Eduardo Bernabeu fabrica
en la población de Agullent, con la marca Bereti,
cintas de pasamanería y etiquetas tejidas y estampadas.
El proceso de trabajo, que va desde la concepción
de la idea hasta la información técnica
y el suministro de los diseños, a través
de soportes mecánicos o electrónicos,
se desarrolla siempre en colaboración muy estrecha
con cada cliente.
Con una facturación de 2,4 millones de euros
en el año 2002, Eduardo Bernabeu es hoy una empresa
competitiva en un sector donde la originalidad y la
creatividad son los principales caballos de batalla.
Una parte importante de su negocio se realiza ya en
el exterior, con destacados clientes en mercados como
los Estados Unidos, Méjico, Colombia, Portugal
o Sudáfrica, por citar sólo algunos.
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