| En los años
70 ampliaron sus instalaciones, aumentaron su parque
de maquinaria y se produjo un espectacular crecimiento
de las ventas. La década de los 80 vino marcada
por la incorporación de la Lycra® y la puesta
en marcha de la planta de acabados de Cardedeu, impulsando
a la compañía hacia un crecimiento de
gran envergadura.
En los años 90, según el Presidente de
la compañía Josep Domènech, “
se inició una reestructuración y personalización
de su equipo directivo y un proceso de industrialización
a gran escala para enfrentarse a los nuevos retos del
siglo XXI. Fruto de esta filosofía, tuvo lugar
la apertura de oficinas comerciales en todo el mundo,
la adquisición en 1.995 de la fábrica
Ellastelle en Francia y desde el mes de enero de 1.998,
la cotización en bolsa de la empresa con el fin
de crear una serie de medidas destinadas a la generación
de recursos propios y facilitar, de esta forma, la continuidad
de DOGI en el futuro”.
Capacidad, tecnología e innovación
Con sus tres fábricas en El Masnou, Cardedeu
y Le Puy, su enorme y flexible parque de más
de 250 máquinas rectilíneas y circulares
y la integración de las secciones de tejeduría
y acabados que permiten controlar el proceso de fabricación
en su totalidad, DOGI puede dar respuesta a un mercado
cada día más exigente, compaginando volumen
de producción, capacidad de reacción a
la demanda y adaptación a las necesidades del
cliente.
Los complejos procesos industriales, a los que DOGI
ha incorporado su propia tecnología, son los
que hacen posible la innovación permanente. Todos
los procedimientos de esta empresa son controlados informáticamente,
adaptando a cada tipo de maquinaria la última
generación surgida, asegurando el más
alto nivel de calidad posible.
Además, realizan importantes inversiones destinadas
a la formación y capacitación de su plantilla,
integrada por un equipo joven en continuo reciclaje
que desarrolla métodos de trabajo propios y pone
de manifiesto la capacidad de DOGI para acometer con
garantía la fabricación de nuevos productos.
Calidad, creatividad y moda
Para los trabajadores de DOGI, la satisfacción
del cliente constituye una preocupación central,
por lo que el concepto de calidad es asumido como algo
inherente a todo el proceso de fabricación, homologado
por la normativa ISO 9001 y la certificación
Oeko-Tex, que asegura la ausencia de sustancias nocivas
en todos sus productos
Una de las grandes preocupaciones y apuestas de DOGI
es llevar el terreno del tejido elástico a las
coordenadas de la moda, adaptándose en todo momento
a las necesidades comerciales de sus clientes, lo que
les ha proporcionado el reconocimiento internacional
como empresa creativa e innovadora.
En este sentido, DOGI dispone de tres líneas
básicas: Moda íntima, con una serie de
colecciones innovadoras que han marcado hitos en el
mundo del tejido para corsetería, como las jacquard
en máquina circular, el satén elástico,
los tejidos segunda piel, etc.; Moda de baño,
con un amplio catálogo en el que reivindican
que el traje de baño no es sólo una prenda
funcional, sino que implica un modo de vestir y requiere
grandes dosis de creatividad y variedad de estructuras
en los tejidos; y Deporte, con una producción
en la que intentan lograr tejidos resistentes, confortables
y prácticos que permitan la máxima transpiración
y elasticidad. |