| Hace 27 años
que, GINKANA, S.A., comenzó su andadura creando
ropa para niños de 0 a 16 años de edad.
Desde entonces hasta nuestros días, ha seguido
una trayectoria de crecimiento sostenido, que se ha
ido acoplando a las reestructuraciones del mercado,
que han ido acaeciendo a lo largo de estos años,
compartiendo posiciones de liderazgo en el mercado nacional.
A través, básicamente, de la consolidación
de nuestro mercado y exportando actualmente un 25% de
nuestra producción, en países como Arabia
Saudí, Bélgica, Chile, Emiratos Arabes,
Finlandia, Francia, Portugal, Italia, Kuwait, Luxemburgo,
Noruega, Suecia, Venezuela...
UNA BUENA RELACIÓN DISEÑO-CALIDAD-PRECIO
Detrás de todo ello, GINKANA cuenta con un gran
equipo de profesionales, cuyo principal objetivo es
dar un servicio a sus clientes con una relación
diseño-calidad-precio que les permita competir
con las grandes cadenas de autosuministro, acercándoles
así, a las ventajas de un mercado de acopios
mundial, mercado del que ya se están sirviendo
las grandes cadenas del sector.
Para alcanzar dicho objetivo, además de un cualificado
equipo humano, GINKANA cuenta con todos los procesos
de diseño, producción y almacén
debidamente informatizados, su sala de corte está
totalmente robotizada (con una capacidad de corte de
6.000.000 de prendas anuales), sus almacenes se encuentran
preparados para tratar las prendas por un sistema de
cadenas automáticas y para el desarrollo de sus
actividades cuenta con un centro de 20.000 m2.
Según la propia Dirección de la firma,
se muestran optimistas y apuestan por el futuro, aunque
también son muy conscientes de la existencia
de unas realidades dentro del sector como la atomización
del mercado de confección infantil, el crecimiento
de las grandes cadenas que básicamente se autosuministran,
una apertura de mercados que ha liberado el acceso a
proveedores de terceros países, una baja natalidad,
un sector de los niños que desean trasladar sus
compras a tiendas de adultos, un mercado de aprovisionamiento
abierto al mundo, así como, las economías
de escala, que obligarán en un futuro a que las
empresas se asocien y fusionen para la obtención
de unos mayores éxitos.
No obstante, su manifiesta vocación de continuidad,
que basan en una segunda generación plenamente
integrada en la dirección de la empresa, creando
estructuras sólidas para exportar, invirtiendo
en equipo humano todo lo necesario para desarrollar
mercados de acopio mundiales lo mejor posible, e incorporando
al mercado acciones comerciales y de márketing
ya desarrolladas, que irán situando en nuestro
mercado progresivamente.
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