|
Todo en la historia de Mirto ha sido siempre discreción.
Como la sutil fragancia del arbusto mediterráneo
que le da nombre, tan apreciado en la mitología
por griegos y romanos. Pero ya es hora de que se sepa
que, aquella sociedad de industriales camiseros de los
años 60, ha llegado en los 90 a liderar su sector
en España.
Un millón de camisas al año. Con dos colecciones
de temporada: Primavera-Verano, y Otoño-Invierno.
¡Más de 100 modelos por temporada en varios
colores y hasta 8 tallas diferentes! El 90% de la producción
dirigida al mercado local y un 10% a la exportación,
en más de 25 paises. 300 empleados y más
de 4.000 millones de facturación en el grupo.
Mirto tiene a gala asegurar que no hay ropero de hombre
que no cuente, al menos, con una de sus camisas.
Y todo este éxito lo ha conseguido en más
de 40 años de labor callada. Centrada en la consecución
de un producto ideal: la camisa perfecta.
Absolutamente homogénea e idéntica a las
de su mismo modelo y talla.
Con sus rayas, cuadros, o motivos bien casados. Y un
cuello indeformablemente eterno -prueba esencial en
la calidad de una camisa- que ha reportado a Mirto fama
legendaria.
Pero no sólo de camisas vive hoy la empresa.
Con el tiempo, otros complementos masculinos han ido
diversificando la marca: corbatas, pantalones, pijamas
y ropa interior. El próximo reto es ofrecer producto
a las mujeres, empezando, cómo no, por las ca-misas.
Una auténtica camisa concebida y diseñada
para la mujer, sin alternativas hoy en el mercado.
El caso de Mirto prueba, una vez más, que apostar
por la calidad puede ser un camino lento, pero es el
más seguro para llegar lejos. A la cima de nuestra
industria camisera.
|