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A punto de cumplir sus primeros cuarenta años
de vida, Dover ha ampliado su original línea
de negocio, articulada en un principio únicamente
en el sector de los trajes prêt-à-porter
para señora cuando prácticamente nadie
lo hacía en nuestro país. A esa primera
actividad se unió, a finales de los años
ochenta, la línea de blusas que -bautizadas con
la marca KAMAYE- complementaron la gama. Finalmente,
en 1995, la empresa lanzó al mercado su gama
de géneros de punto que, con la marca Knit-Knit,
completa su actual oferta.
Con la calidad como principal objetivo, Confecciones
Dover ha establecido unas directrices de imagen de producto
propias que se han sabido adecuar a las tendencias de
moda de cada momento sin perder su identidad.
En este sentido, la empresa prima por encima de todo
las prestaciones de los tejidos, nutriéndose
de los mejores fabricantes italianos y españoles
para elaborar sus colecciones. Éstas, por otra
parte, poseen el valor añadido del diseño,
patronaje y control de calidad propios que han caracterizado
a la empresa durante sus casi cuatro decenios de vida.
Hoy por hoy, Confecciones Dover ha sabido conjugar
la experiencia con la renovación, el dinamismo
y los nuevos aires insuflados por la segunda generación
de sus rectores, la familia Mateu. Así, por ejemplo,
los planes de futuro de la empresa pasan por la potenciación
de la actividad exportadora, que va cobrando cada vez
mayor importancia en el volumen de facturación
de Dover.
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