“Oír bien es clave para no sentirse aislado”

 

Carlos Testillano

Director Comercial de Tecnisor

 

Aunque puede estar provocada por otras muchas causas, la pérdida auditiva es una consecuencia natural del envejecimiento, como lo es la pérdida de visión. Eso no significa, sin embargo, que haya que resignarse a oír mal: acudir a un centro auditivo con audioprotesistas cualificados, un diagnóstico preciso del nivel de sordera y utilizar un audífono adecuado y bien adaptado es la solución. Nos lo explica uno de los responsables de Tecnisor, centro auditivo con casi tres décadas de trayectoria.

¿El primer paso para oír bien sería revisar periódicamente la audición? ¿Diría que es preciso concienciar sobre la importancia de hacerlo?

Sí. Lamentablemente la gente no suele atender a sus oídos como, por ejemplo, a los ojos. Diría que el oído es uno de los sentidos más desatendidos, eso a pesar de que lo utilizamos para todo, siendo clave para desenvolvernos a nivel conversacional, para orientarnos, relacionarnos… Además, los oídos están muy expuestos al frío, al ruido, los auriculares. Por todo ello, es fundamental realizar una prueba de audición una vez al año.

 

¿Qué problemas puede acarrear no revisar la audición o acudir demasiado tarde a un centro auditivo?

Cuando no se oye bien, se somete al oído a un sobreesfuerzo  y, en esas circunstancias, la persona no entiende bien lo que se le dice, pierde vocales, palabras y eso puede causar sensación de aislamiento. Además, cuando trabaja así el oído ‘sufre’ y después se resiente. Así que, cuanto más pronto se aborde el problema, mejor. Primero porque oír bien está claramente relacionado con la calidad de vida y es clave para no sentirse aislado: cualquier fallo en la audición afecta de forma notable. Segundo, porque si se acude a un centro auditivo cuando las pérdidas de audición son leves, evitaremos que el problema se agrave y los resultados serán más satisfactorios.

 

¿Por qué cree que hay gente reacia a colocarse un audífono?

Diría que por varias razones. De entrada, sin duda, por desconocimiento. La gente tiene mal conceptuado el audífono: cree que cuando alguien lo lleva es porque está sordo, cuando no es así, del mismo modo que el que lleva gafas no está ciego. Además, se suele tener la imagen del audífono tosco, antiestético, que pita, da problemas… Las malas experiencias que algunas personas han tenido con sus audífonos crean reticencias entre sus conocidos y familiares,  pero la verdad es que si un audífono está bien adaptado y es el adecuado, resulta tan cómodo que el usuario siente como si no llevara nada. Los audífonos son hoy mucho más pequeños, aunque sigue habiendo más grandes para pérdidas de audición severas. Por eso, también es importante acudir a revisar el oído cuanto antes. Mientras más pronto se ponga un audífono, más pequeño será. 

 

“El equipamiento tecnológico y los audioprotesistas expertos de Tecnisor garantizan una correcta adaptación de los audífonos”

 

¿Cuáles son las claves para que un audífono cumpla su función sin molestar?

La principal, que esté bien adaptado. Y para eso, la garantía es acudir a un centro auditivo que, como Tecnisor, cuente con audioprotesistas expertos que realicen al usuario las pruebas diagnósticas pertinentes para obtener la máxima información en torno a su audición, para poder afinar después mejor el resultado y adaptar el audífono a la pérdida auditiva de la persona. No se trata de escuchar más alto ni de amplificarlo todo, sino de oír bien. No por darle más potencia al audífono se va a oír mejor.

 ¿Tecnisor ofrece audífonos para solucionar los diferentes tipos o grados de sordera?

Sí. En Tecnisor trabajamos con todos los fabricantes de audífonos para poder cubrir todas las necesidades relacionadas con la pérdida auditiva, desde una sordera muy leve que precise de apoyo con un audífono muy pequeño y estético, a una sordera casi profunda, trabajando con los restos auditivos de la persona utilizando un audífono muy potente, pasando obviamente por todas las opciones intermedias.

La tecnología ha avanzado mucho en este sentido y lo sigue haciendo, aportándonos audífonos que permiten al usuario oír cada vez mejor y además incorporando prestaciones que le hacen el día a día más cómodo, como es el caso de los audífonos que se conectan de forma inalámbrica a la televisión, que se pueden manejar desde el smartphone y que incluso permiten memorizar parámetros por geolocalización para que, por ejemplo, el audífono se ajuste perfectamente cada vez que entramos a esa  cafetería a la que acudimos a diario.

 

Tanto en la adaptación de audífonos como en el conocimiento de la tecnología, ¿la experiencia es un grado? Tecnisor es una empresa de tercera generación…

Sí, nuestro primer centro auditivo lo creó mi abuelo en 1990. Al poco tiempo, tomaron el relevo mis padres y, desde hace varios años, estamos presentes también miembros de la  tercera generación. Hoy contamos con tres centros auditivos, en Madrid, Getafe y Toledo, sumando en torno a 30.000 historiales.

 

Además de la experiencia, ¿el equipamiento tecnológico y la valía del equipo de audioprotesistas son las claves para ofrecer excelencia en el servicio?

Totalmente, por eso en Tecnisor contamos con un equipamiento tecnológico puntero, destacando audiómetros, timpanómetros y simuladores de ruido, que nos permiten obtener un paquete de información muy amplio sobre la pérdida auditiva de cada persona y, de este, modo, poder adaptarle el audífono de una forma más precisa. Como novedad, destacar que también disponemos de tecnología para el escaneado digital del oído, con lo que evitamos tener que utilizar materiales de impresión para hacer el molde. 

Por otra parte, en nuestra calidad de servicio es también fundamental la valía y los conocimientos del equipo de Tecnisor, integrado por audioprotesistas titulados con hasta 30 años de experiencia. 

 

¿Cuál es el protocolo de actuación en sus centros auditivos?

El punto de partida son las pruebas diagnósticas, a lo que seguirá la elección del audífono más adecuado en cada caso y su correcta adaptación. A partir de ahí, ofrecemos un mantenimiento de la pérdida auditiva de por vida, con revisiones de la audición y ajustes del audífono siempre gratuitas. El usuario únicamente tendrá que volver a pagar si en adelante precisa cambiar su audífono por otro porque ya no le cubra sus necesidades, pero tenemos a personas que llevan más de 10 años sin cambiar el aparato y le siguen sacando provecho gracias al seguimiento continuo que ofrecemos. En Tecnisor trabajamos para que el usuario de un audífono oiga bien y, gracias a ello, entienda bien. Porque, como antes apuntaba, oír y entender bien es clave para no sentirse aislado.

 

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