Instituto de Magnetismo Aplicado (IMA)

21 May, 2018 | I+D+i, Investigación y desarrollo mayo 2018

“Los materiales magnéticos están demostrando múltiples aplicaciones en biomedicina”

 

Dra. Mª Pilar Marín

Directora del Instituto de Magnetismo Aplicado (IMA)

 

El IMA fue el primer centro de investigación universitario creado en España tras la entrada en vigor de la Ley de Reforma Universitaria (LRU) en 1989. Pionero en nuestro país por impulsar la investigación aplicada en cooperación con empresas públicas y privadas, por sus instalaciones han pasado un centenar de investigadores de todo el mundo, se han leído 49 tesis doctorales, han logrado 36 patentes y han realizado 470 publicaciones. Recogiendo el testigo del anterior director del IMA, el doctor Antonio Hernando, la doctora Mª Pilar Marín abre una nueva etapa con proyección de futuro pero sin perder de vista el camino recorrido. .

 

 

Después de tres décadas de trabajo, ¿en qué aspectos ha sido pionero el IMA en nuestro país?

El IMA fue el primer Instituto Universitario creado tras la introducción del Real Decreto 1405/1989 de 3 de noviembre. Nació a partir del convenio firmado entre Renfe y la Universidad Complutense de Madrid, siendo pionero en realizar investigación básica de calidad y en desarrollar proyectos de investigación aplicada. 

Ha logrado grandes hitos como la lectura de 49 tesis doctorales, la consecución de 36 patentes, ha contado con la visita de un Premio Nobel y ha constituido varias spin-off universitarias a través de las cuales el IMA ha podido revertir su conocimiento acumulado en la industria y, por tanto, en la sociedad.

 

Ahora, usted toma el relevo… ¿Con qué objetivos en mente?

El Instituto ha estado dirigido por el catedrático Antonio Hernando desde sus orígenes, quien ha cosechado grandes logros a lo largo de estos casi treinta años, habiendo sido incluso Premio Nacional de Investigación Juan de la Cierva en 2011.

Ahora en esta nueva etapa  me toca a mí seguir trabajando, junto al resto del equipo, por mantener al IMA como referente investigador en magnetismo. En esta dirección, mi objetivo es continuar con las líneas de investigación que se han venido trabajando hasta ahora, centrándonos en algunas muy novedosas como los estudios en magnetoencefalografía; los trabajos con materiales tan innovadores como los microhilos magnéticos; el estudio de nanopartículas magnéticas y el estudio del grafeno. Entre otros proyectos, también continuaremos trabajando con ADIF en proyectos de líneas de alta velocidad, además de ofrecer soporte en materia de campos magnéticos a las empresas que lo requieran.

 

En cuanto a las líneas de investigación vinculadas a la biomedicina, ¿qué avances podemos destacar?

En los microhilos magnéticos (material compuesto por un núcleo magnético metálico recubierto por vidrio) hemos descubierto, tras muchos años de investigaciones, que presentan una gran propiedad: son elementos sensores inalámbricos que, si detectan una tensión mecánica excesiva en una estructura, ‘nos avisan’ a través de unas antenas. En este sentido, se leyó recientemente una tesis doctoral que trataba sobre la incorporación de un sensor de este tipo en un organismo humano para casos de aneurismas (dilatación de las paredes de una arteria), permitiendo ‘avisar’ ante posibles problemas de estenosis (acumulación de células y aumento de la presión localizada) derivados de la operación. Esta solución, que ha tenido gran acogida en la comunidad médica, podría ser más sencilla y fiable para realizar el seguimiento postoperatorio, aunque estos hilos también tendrían utilidad en otros sectores.

Respecto a la magnetoencefalografía, es una técnica que permite avanzar en uno de los grandes retos de la ciencia: entender cómo funciona el cerebro, no solo para comprender la forma en la que razonamos, sino también para entender patologías como el Alzhéimer o la epilepsia, por ejemplo. Para poder ‘analizar’ el cerebro, hoy por hoy, tenemos la resonancia magnética nuclear, la encefalografía o la magnetoencefalografía.

 

¿Qué ventajas presenta la magnetoencefalografía frente a las otras técnicas?

Este sistema nos ofrece información en tiempo real, lo que se entiende que ayudará a comprender mejor el cerebro. El cerebro funciona a base de corrientes, cuando una neurona actúa, lo hace en base a corrientes eléctricas que generan campos magnéticos. Por tanto, gracias a la magnetoencefalografía podemos detectar y estimular estos campos magnéticos en tiempo real y extraer conclusiones en base a algoritmos matemáticos muy complejos. Ahora estamos en el camino de ir un paso más allá, para extraer más conclusiones mediante sistemas de Big Data.

¿Y en cuanto a la línea de grafeno? ¿En qué fase de desarrollo se encuentra?

Se encuentra en fase preliminar. Pretendemos encontrar la forma de extraer grafeno del grafito a través de técnicas aleo-mecánicas; queremos lograr un sistema de extracción escalable para la industria. También trabajamos en la combinación del grafeno con materiales magnéticos para tratar de modificar sus propiedades de absorción de ondas electromagnéticas, y estudiamos otras propiedades del grafeno relacionadas con el magnetismo.

 

Además de esta línea de grafeno, ¿la biomedicina será el principal camino a seguir por el IMA?

Sí, esta es una de las principales apuestas del Instituto, ya que los materiales magnéticos están demostrando múltiples aplicaciones en biomedicina. De hecho, a las líneas que hemos comentado anteriormente, la magnetoencefalografía y los micro hilos magnéticos, debemos sumar la línea de síntesis de nanopartículas magnéticas para aplicaciones biomédicas. Una de estas síntesis es la conocida como hipertermia, que utiliza estas nanopartículas para tratar los tumores cancerígenos. Teniendo en cuenta que las células tumorales mueren a una temperatura algo menor respecto a las células sanas, subiendo la temperatura, podemos eliminar las células tumorales sin perjudicar a las sanas. Esta es una línea de tratamiento oncológico en la que llevamos trabajando mucho tiempo.

 

Por último, ¿en qué proyectos internacionales están inmersos?

Trabajamos en un proyecto europeo dentro del marco H2020 para la mejora de imanes permanentes, lo que representa otra línea más del Instituto. A lo largo de los años hemos cultivado muchos contactos y proyectos con investigadores de todo el mundo y, gracias a este nuevo proyecto, seguiremos trabajando en la creación de un composite que permita sustituir los imanes de neodimio, material chino contra el que la UE pretende competir.

 

 

El IMA investiga en líneas tan esperanzadoras para la biomedicina como los microhilos magnéticos, la magnetoencefalografía o las nanopartículas magnéticas

El Instituto de Magnetismo Aplicado está compuesto por alrededor de veinte profesores, investigadores y doctorandos de la UCM y del CSIC

Dra. Mª Pilar Marín

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