Sociedad Española de Anatomía Patológica

11 Feb, 2019 | I+D+i, Investigación & Desarrollo enero 2019 ABC, Investigación Médica

“La lucha contra el cáncer hace de la anatomía patológica una especialidad cada vez más importante”

 

Dr. José Palacios Calvo

Presidente de la Sociedad Española de Anatomía Patológica

 

En el año de su 60 aniversario, la Sociedad Española de Anatomía Patológica (SEAP-IAP) sigue trabajando para que su especialidad aporte el mayor valor posible en el diagnóstico de patologías, como el cáncer, y para un mayor reconocimiento del patólogo y de su función en el ámbito hospitalario.

¿De qué se ocupa la anatomía patológica?

La anatomía patológica es una especialidad médica dentro del programa MIR, cuyo objetivo fundamental es el diagnóstico a través de la evaluación morfológica, macro y microscópica de tejidos y células. Para ello utilizamos también otras técnicas, como la inmunohistoquímica y técnicas de patología molecular.

Desde el punto de vista de la investigación, en la SEAP hay grupos de patólogos con amplia trayectoria que participan en redes colaborativas, como CIBERONC, y trabajan activamente en líneas de investigación en el ámbito de la hematopatología, del cáncer ginecológico y mamario y de los sarcomas infantiles.

 

¿Cómo ha evolucionado el papel del patólogo?

En las últimas décadas, el patólogo ha pasado de ser un médico aislado en el laboratorio a un médico especialista que forma parte de los equipos de atención multidisciplinar. Esta ha sido la gran evolución: el patólogo se ha incorporado a los centros hospitalarios como un actor más. Aparte de trabajar en el laboratorio, actualmente los patólogos asistimos diariamente a comités y comisiones multidisciplinares de atención a pacientes oncológicos, participando en las discusiones que tienen como fin indicar el mejor tratamiento e implicándonos en el manejo del paciente.

Nuestro trabajo tiene mucha importancia en el diagnóstico, identificando el tipo de enfermedad,  y además determinando factores pronósticos y predictivos con base en los que el especialista clínico prescribe el tratamiento oncológico más adecuado. 

 

¿La evolución de la propia especialidad ha conducido a ello?

Claro. Como especialidad médica, la anatomía patológica tuvo gran importancia en los años 60, 70 y principios de los 80, cuando empieza a ser la base del diagnóstico y, posteriormente, se consolida como especialidad hospitalaria. Después le siguen unos años de cierto estancamiento, pero a partir del año 2000 experimenta un nuevo impulso de la mano de las nuevas tecnologías, que abren la puerta de la patología molecular. Con ello, la anatomía patológica pasa de ser una especialidad meramente diagnóstica a una especialidad de evaluación de factores predictivos, fundamentalmente en cáncer. De hecho, la lucha contra el cáncer ha hecho de la anatomía patológica una especialidad cada vez más importante. Todo ello en el marco de la denominada medicina de precisión.

¿Qué principales avances cree que van a seguir modificando su trabajo?

Nuestro quehacer diario en el laboratorio es todavía analógico, pero la anatomía patológica se tiene que ir incorporando a la medicina digital. Hasta ahora nuestro trabajo se basa en el estudio microscópico de las muestras mediante laminillas histológicas, pero ese soporte físico en un futuro a corto plazo tiene que pasar a un formato de imagen digital. De esta manera, además de poder evaluar la imagen cualitativamente, podremos aplicar sobre ella algoritmos de cuantificación de parámetros convencionales y marcadores inmunohistoquímicos: será una patología más cuantitativa y, por tanto, más objetiva. Y al tener la imagen en formato digital, se puede contrastar con miles de imágenes, para reconocer por ejemplo un tipo concreto de cáncer, o sacar conclusiones a partir de los datos recogidos. Si contamos con una imagen digitalizada podemos aplicar Inteligencia Artificial, Big Data y cualquier tecnología de computación, además de que dicha imagen puede ser compartida, facilitando el trabajo en red de los patólogos y la consulta de casos complejos con expertos.

Actualmente la tecnología para conseguir todo esto ya está disponible y, de hecho, algunos hospitales tanto públicos como privados ya cuentan con patología digital. La tecnología existe, pero hace falta la inversión, esto es, el compromiso político con estos avances.

 

Todo esto en un año en el que la SEAP celebra su 60 aniversario…

Sí. La SEAP se creaba en 1959 por lo que, efectivamente, este año celebraremos su 60 aniversario. Y lo haremos manteniendo los objetivos fundacionales de seguir siendo un foro de reunión de patólogos, de promover la formación continuada en nuestra especialidad y de ser un órgano de relación tanto con otras especialidades médicas como con las diferentes instituciones sanitarias.  Sobre esta base, nos reuniremos como siempre en nuestro congreso anual, este año en Granada, en el que profundizaremos en la anatomía patológica por áreas, en todas sus subespecialidades, actualizando conocimientos tanto en patología convencional como en patología molecular de las diferentes enfermedades. Y, por supuesto, aprovecharemos para organizar algún acto de celebración del 60 aniversario de la SEAP.

 

60 años de compromiso de la SEAP con la calidad…

Sí, y fundamentalmente hoy en el marco de la medicina de precisión, procurando sentar las bases para garantizar la calidad en la actividad que se desarrolla. En relación a marcadores y medicina predictiva, ahora se cumplen 15 años desde que la SEAP puso en marcha el programa de Garantía de Calidad en Inmunohistoquímica y Patología Molecular, en el que participan unos 150 hospitales y colaboran alrededor de 200 patólogos: los hospitales hacen la determinación sobre controles enviados por la SEAP y los devuelven al programa para que se evalúe al calidad de la determinación.

 

¿Qué retos futuros debe afrontar esta especialidad?

Como ya he apuntado, tanto la digitalización como la patología molecular, ya casi denominada patología genómica, van a marcar el futuro de nuestra especialidad: primero tenemos que digitalizarnos y después sacar todo partido a lo que eso va a conllevar. Desde el punto de vista conceptual, la patología genómica y la patología computacional son el futuro de nuestra especialidad. 

Por otra parte, tenemos el reto de hacer cada vez más atractiva nuestra especialidad a los estudiantes de medicina, de la mano de programas como DESTAPA (Desarrollo del Talento en Patología), desde el que ofrecemos becas remuneradas en servicios de anatomía patológica para que los estudiantes puedan conocer cómo es la anatomía patológica del siglo XXI.

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